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=?iso-8859-1?q?(IV=C1N):_TRIUNFANDO_SOBRE_EL_MUNDO?= Posted on: Sun, 31 Dec 2006 15:32:24 +0000 (UTC)


S=E1bado, 30 de diciembre, a=F1o 2006 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador - Iberoam=E9rica


(Este Libro fue Escrito por Iv=E1n Valarezo)

(Feliz Prospero A=F1o Nuevo 2007 a todos. Que nuestro Padre Celestial y
su Hijo amado sigan siendo una gran realidad poderosa en sus corazones
y en sus almas eternas, tambi=E9n, para que su Esp=EDritu Santo con sus
muchos dones de regalos maravillosos, de milagros y de prodigios
sobrenaturales nunca deje de ser en sus nuevos d=EDas venideros, para
que sus vidas crezcan por siempre delante de Dios. Porque este es el
crecer de sus corazones y de sus esp=EDritus humanos que Dios siempre ha
deseado ver en cada uno de ustedes, mis estimados hermanos y mis
estimadas hermanas, para que vean la vida infinita, tal como siempre ha
sido y ha de ser en el infinito, en el cielo. Para que verdaderamente
vean la vida grandiosa, libre de pecado y libre de mentira, de su Dios
y Creador y, adem=E1s, por siempre llena de muchas y grandes bendiciones
de su coraz=F3n y de su alma sant=EDsima, para que sus corazones siempre
sientan gozo, felicidad y muchas m=E1s bendiciones de amor de su Hijo
amado y de su Esp=EDritu Santo. Ya que, la vida misma de su Hijo amado,
el Se=F1or Jesucristo, ha vencido al mundo y a la eternidad, tambi=E9n,
del m=E1s all=E1, para bien eterno de todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a
de la humanidad entera, en los d=EDas largos y sin fin, de nuestro
pr=F3ximo futuro celestial, por ejemplo. Pues g=F3cense sus corazones
grandemente ante su Dios y Creador de sus almas eternas, d=E1ndole
gloria y honra a =C9l, s=F3lo por medio del nombre sagrado de su Hijo
amado en sus corazones, porque el mundo ha sido vencido por el
Esp=EDritu de vida y de poder eterno del "Cordero Eterno de nuestro
Dios y Padre Celestial. Y Feliz Prospero A=F1o Nuevo 2007 a todos,
am=E9n.)


TRIUNFANDO SOBRE EL MUNDO

Nuestro Se=F1or Jesucristo nos ha hablado, como =E9l s=F3lo lo sabe hacer,
para que tengamos paz los unos a los otros, en todos los lugares de la
tierra. Ya que, vivimos en un mundo lleno de profundas tinieblas, que
s=F3lo hacen que el coraz=F3n del hombre pierda su paz, por cosas que no
tienen ning=FAn sentido, en muchos casos. Y aunque esto es verdad, en la
vida del coraz=F3n del hombre que no conoce a Dios ni la salvaci=F3n
perfecta de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, entonces Dios nos pide
que seamos fuertes.

Porque siendo fuertes en =C9l, y en su nombre sagrado, entonces seremos
llenos de su esp=EDritu de valor y de gran fe, para enfrentarnos d=EDa a
d=EDa a la realidad de este mundo vil, y vencerlo, de una vez por todas
y para siempre, por la gracia y la misericordia de Dios. Gracia y
misericordia infinita de Dios, de las cuales son solamente posibles en
el coraz=F3n del hombre, al creer en su coraz=F3n y al invocar con sus
labios su nombre bendito, =A1el nombre inviolable del Se=F1or Jesucristo!


Por esta raz=F3n, siempre abunden en toda buena obra, de las que s=F3lo
le agradan a Dios, en su coraz=F3n santo, en el nombre sagrado de su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, sabiendo que ninguna obra de sus
manos ser=E1 en vano en la tierra ni en la eternidad venidera del nuevo
reino de los cielos, por ejemplo. Porque todo lo que hagas a favor de
los que aman a Dios y hasta aun a los que no le aman, porque nadie
jam=E1s les ha predicado la buena palabra del Se=F1or Jesucristo,
entonces Dios te ha de recompensar igualmente y grandemente, tambi=E9n,
para siempre.

Y esto ha de ser en ti, abundancia de muchas cosas, en la tierra y en
el cielo, de las cuales le agrada mucho a tu coraz=F3n y a tu esp=EDritu
humano, tambi=E9n, por el bien que hayas hecho a cada uno de tus
semejantes, para gloria infinita de su nombre santo, en tu nueva
eternidad venidera. Y todas estas, de tus buenas obras, son bendici=F3n
y felicidad ante los ojos de Dios y de sus huestes angelicales en el
cielo, las cuales te han de seguir por siempre en tu nueva vida
infinita, en el m=E1s all=E1, en el nuevo reino de Dios.

Pero como Lucifer aun no ha descendido a su lugar de condenaci=F3n
eterna, entonces ha de seguir luchando en contra de todo lo que honre y
glorifique a Dios y a su fruto de vida eterna, el Se=F1or Jesucristo,
para causarle da=F1o en ti. Para hacerle da=F1o una y otra vez al Se=F1or
Jesucristo y a nuestro Padre Celestial, ya que no tiene nada que perder
en su vida eternamente condenada, es decir, tal como se lo hizo, por
ejemplo, en su d=EDa de gran mentira, en la vida de Ad=E1n en el
para=EDso, para destruir entonces toda vida humana, eternamente y para
siempre.

Por esta raz=F3n, el mismo esp=EDritu de gran maldad, el cual primero
ataca al Se=F1or Jesucristo en el reino de los cielos, en el d=EDa de la
gran rebeli=F3n de Lucifer y de su cortejo de =E1ngeles rebeldes, en
contra del nombre sagrado de Dios, entonces te ha de atacar a ti,
tambi=E9n, aun cuando menos lo pienses. En verdad, te ha de atacar a ti
tambi=E9n, como ataco primero a la mujer y luego a Ad=E1n, para destruir
la semilla de vida de la humanidad entera, es decir, tu misma vida,
desde los d=EDas de gloria en el para=EDso, hasta tocar tu alma en el
d=EDa de hoy, en donde sea que est=E9s en toda la tierra.

Y esto ha de ser en ti, una realidad hoy mismo, si tan s=F3lo fuese esto
posible en ti y as=ED destruirte eternamente y para siempre, para que el
nombre de Dios ni de su Jesucristo sean jam=E1s honrados en tu vida ni
en la vida de ninguno de los tuyos, tampoco, para siempre. Por esta
raz=F3n, por causa del nombre del Se=F1or Jesucristo muchos ingenuos, sin
saber lo que est=E1n diciendo o haciendo, se levantaran en contra de ti,
con odio.

Con o=EDdo antiguo, el cual se manifest=F3 en el reino de Dios y luego en
el para=EDso, por ejemplo, del coraz=F3n perdido del enemigo de toda
verdad y de toda justicia infinita, Lucifer, para alejarte de Dios y de
su Jesucristo, como lo hizo con Ad=E1n, y as=ED no le puedas dar gloria
ni honra a su nombre, para siempre. Y este ataque del enemigo no es
nada nuevo para ning=FAn hombre, porque el Se=F1or Jesucristo ya lo
venci=F3 en su propio terreno y con sus propias palabras mentirosas. Por
lo tanto, el que venciere este mal en su vida, con los poderes
sobrenaturales del Se=F1or Jesucristo, entonces =E9ste ser=E1 salvo para
Dios y para su nueva vida infinita, en el nuevo reino de los cielos.

TU FE EN JES=DAS VENCE AL MUNDO

Ya que, todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo, es por eso que tu
alma aun vive, mi estimado hermano y mi estimada hermana. Y =E9sta es la
gloria que ha vencido al mundo: nuestra misma fe, la cual hemos
recibido de parte de Dios, por medio de su Esp=EDritu Santo: al creer en
nuestros corazones y confesar con nuestros labios: el nombre sagrado de
su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Entonces: =BFQui=E9n es el que vence al mundo desde lo profundo de su
coraz=F3n, sino s=F3lo el que cree que el Se=F1or Jesucristo es su Hijo
amado, el Hijo Viviente de Dios? Porque esta es una verdad celestial,
que las profundas tinieblas jam=E1s han podido confesar con sus labios,
desde los d=EDas de Lucifer y de sus =E1ngeles ca=EDdos en el reino de los
cielos, como tambi=E9n desde los d=EDas de Ad=E1n y Eva, en el para=EDso,
por ejemplo, y hasta en nuestros d=EDas, tambi=E9n, en todos los lugares
de la tierra.

Porque los =FAnicos que realmente pueden confesar con sus labios,
creyendo en sus corazones, de que el Se=F1or Jesucristo es el Hijo amado
de Dios, son los que aman a Dios, s=F3lo por medio de la "unci=F3n"
(o la llenura) santa del Esp=EDritu de Dios. De otra manera, es
totalmente imposible que el coraz=F3n crea y que con sus labios invoque
el nombre salvador de su vida, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Puesto que, las profundas tinieblas de las palabras mentirosas de
Lucifer y de la serpiente antigua, de las cuales creyeron de todo
coraz=F3n: Eva primero y luego Ad=E1n para mancharnos a todos nosotros
del esp=EDritu de error y de muerte eterna, aun vive en sus tinieblas
originales en nuestros corazones y, por tanto, en nuestras sangres
humanas e imperfectas, tambi=E9n. Es por eso, que estamos llamados por
Dios mismo, desde mucho antes que nos sacase del fango de la tierra y
nos moldease en sus manos santas, para que venzamos a las profunda
tinieblas del mundo: al invocar con nuestros labios y creer en nuestros
corazones, de que "el Se=F1or Jesucristo es su Hijo amado".

Dado que, mayor gloria de milagros, bendiciones, maravillas y prodigios
tras prodigios en nuestras vidas no existe en el cielo ni en la tierra,
tampoco, hoy en d=EDa ni en la eternidad venidera del nuevo reino de los
cielos, en el m=E1s all=E1, si no creemos que el Se=F1or Jesucristo es el
"Ungido de Dios y su unig=E9nito", para siempre. Porque el creer con
el coraz=F3n y el confesar con los labios, de que el Se=F1or Jesucristo
es el Hijo de Dios, es como una puerta que se abre con un camino
angosto, largo y eternamente glorioso hacia el cielo y su Dios
Viviente, para comenzarnos a comunicar con =E9l, de persona a persona,
desde hoy y por siempre.

Con el fin de que nos bendiga y nos ayude siempre en todas las cosas
que necesitemos, en nuestras vidas terrenales y celestiales tambi=E9n,
por ejemplo. Por esta raz=F3n, si nuestro Se=F1or Jesucristo no hubiese
nacido en Israel, entonces el mundo jam=E1s hubiese sido vencido con
todas sus profundas tinieblas del m=E1s all=E1; y esto es peligroso para
la subsistencia de vida, en toda la creaci=F3n de Dios del reino, de los
hombres y hasta del reino de los animales, tambi=E9n, por ejemplo.
Realmente todo fuera destrucci=F3n tras destrucci=F3n y muerte tras
muerte, en todos los lugares de la tierra, hasta que la humanidad deje
de ser humanidad, sino otra cosa.

=BFQu=E9 cosa? Quiz=E1 preguntes con un profundo miedo de incertidumbre en
tu coraz=F3n, por todo lo desconocido. En verdad, no lo s=E9, ni me pasa
por el pensamiento la m=E1s m=EDnima idea; realmente s=F3lo Dios lo sabe
todo muy bien, en su coraz=F3n santo y muy sabio, por cierto. Porque los
planes de maldad y de destrucci=F3n eterna han sido en el coraz=F3n de
Lucifer, desde el principio, para no s=F3lo destruir la vida santa del
reino celestial, como lo intento en su primer ataque a Dios y a su
=C1rbol de vida, sino que tambi=E9n lo ha sido as=ED en el para=EDso y en
toda la creaci=F3n humana.

Como en la tierra de nuestros d=EDas, por ejemplo, cuando vemos al
hombre siempre desesperadamente tratando de aniquilarse el uno al otro,
a trav=E9s de su historia, para enriquecerse a s=ED mismo y a los suyos
tambi=E9n, con lo que jam=E1s le perteneci=F3, sin importarle nada de nada
por el bienestar de los dem=E1s. Y =E9ste esp=EDritu de error y de
mentira, en el coraz=F3n del pecador y de toda pecadora de la tierra,
del ayer y de siempre, es el esp=EDritu de pecado de Lucifer, el cual
comenz=F3 en el para=EDso, cuando Eva le crey=F3 a las palabras de la
serpiente, por vez primera, de parte de Lucifer, para mal de muchos.

Y s=F3lo el nombre de Cristo, en el coraz=F3n de Ad=E1n, por inicio, ha
podido vencer eternamente =E9sta gran maldad, =E9ste esp=EDritu terrible
de error de Lucifer y de la serpiente antigua del Ed=E9n, por ejemplo.
Entonces la verdadera victoria que ha vencido al mundo est=E1 solamente
en la vida perfecta y eternamente santa del Se=F1or Jesucristo, el Hijo
de Dios, viviendo en el coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a
de la humanidad entera, como Dios lo intento hacer as=ED en el principio
con Ad=E1n y Eva, en el para=EDso, por ejemplo.

Es m=E1s, es por eso que todos los =E1ngeles, arc=E1ngeles, serafines,
querubines y dem=E1s seres santos del reino de los cielos siempre han
sido gloriosos, en todos sus asuntos personales ante Dios y ante el
Esp=EDritu Santo, en todos los rincones del reino de los cielos. Porque
la verdad es que el Se=F1or Jesucristo vive en sus corazones, desde
siempre, desde el d=EDa que Dios los llamo a su vida santa, en el reino
de los cielos, por los poderes sobrenaturales de su palabra viva y de
su nombre santo. Entonces la gloria de cada =E1ngel del cielo es de Dios
mismo y de su =C1rbol de vida eterna, tambi=E9n, por principio, =A1el
Se=F1or Jesucristo!

Por lo tanto, s=F3lo el nombre del Se=F1or Jesucristo viviendo, en el
coraz=F3n de los =E1ngeles y en el coraz=F3n de los hombres, mujeres,
ni=F1os y ni=F1as de toda la tierra, es que realmente vence al mundo y a
cada una de sus profundas tinieblas, en todos los lugares de la tierra.
Es decir, en donde sea que levanten sus cabezas horribles, las
tinieblas de Lucifer, para hacer da=F1o a todo lo que Dios y su
Jesucristo aman, en los =E1ngeles del reino y en los hombres, mujeres,
ni=F1os y ni=F1as, de toda la tierra, tambi=E9n.

Es por eso, que el esp=EDritu de fe, en el nombre del Se=F1or Jesucristo,
viviendo en nuestros corazones y en cada momento de nuestras vidas,
aunque nos demos cuenta o no, es poder de Dios, para derribar los m=E1s
terribles males del coraz=F3n perdido de Lucifer y de sus =E1ngeles
ca=EDdos, que nos quieran hacer da=F1o y destruirnos, para siempre.
Entonces el que cree en su coraz=F3n y as=ED confiesa ante su Padre
Celestial y su Esp=EDritu Santo, de que el Se=F1or Jesucristo es su Hijo
amado, en realidad, ha vencido al mundo no s=F3lo de nuestros d=EDas,
sino el de siempre y en el m=E1s all=E1, tambi=E9n, como en el mundo de
los muertos, el infierno eterno y candente.

En otras palabras, el que cree en el Se=F1or Jesucristo y en su obra
santa y sublimemente gloriosa, la cual lleva acabo sobre la cima de la
roca eterna, en las afueras de Jerusal=E9n, en Israel, para ponerle fin
al pecado, entonces ha vencido a Satan=E1s, al mundo y al fuego eterno
de la segunda muerte, en el m=E1s all=E1. Es decir, tambi=E9n, que el
hombre con Cristo Jes=FAs, salvador nuestro, es totalmente libre ante
Dios y en toda su creaci=F3n para vivir y para crecer por siempre hacia
la estatura, perfecta y divina de Dios mismo. Y s=F3lo as=ED entonces
abrirle paso libre a la nueva vida bendita y eternamente honrada de
nuestro Padre Celestial en su nuevo reino celestial, en el m=E1s all=E1,
como La Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita de su gran rey Mes=EDas y de
sus naciones de familias eternas, que s=F3lo aman la verdad y la
justicia de su Creador Eterno.

Por ello, el hombre que ha nacido de Dios, entonces ha nacido de nuevo
no para morir, sino para ver la vida eterna, desde ya, en la tierra y
en el m=E1s all=E1, tambi=E9n, como en su nuevo lugar infinito, en el
reino de los cielos. Porque es nuestro esp=EDritu de fe, centrado en el
nombre del Se=F1or Jesucristo, en lo intimo de nuestros corazones y de
nuestras almas viviente de Dios y de su Esp=EDritu Santo, es que
realmente vence al mundo en nuestras vidas terrenales y celestiales,
desde hoy mismo y por siempre, en la eternidad venidera. Y como nuestro
Padre Celestial es mayor que todos en el cielo y en toda la tierra,
tambi=E9n, para siempre, entonces la victoria est=E1 de nuestra parte
d=EDa a d=EDa y por siempre; es m=E1s, escrito est=E1 que jam=E1s perderemos
ninguna batalla en contra de nuestros enemigos eternos, comenzando con
Lucifer, por ejemplo.

EL QUE VIVE EN USTEDES ES MAYOR QUE TODO ENEMIGO

Por esta raz=F3n, ustedes mismos son de Jesucristo d=EDa a d=EDa y por
siempre en el m=E1s all=E1, por lo tanto, han vencido al mundo en su amor
y en su esp=EDritu =FAnico de fe, porque el que est=E1 en ustedes es mayor
que el que est=E1 en el mundo. Ya la oscuridad no reina en sus vidas,
como antes. Hoy, s=F3lo la luz que ha descendido del Padre Celestial, en
la vida gloriosa de nuestro salvador Jesucristo, es que vive en cada
uno de sus corazones, para entrar desde ahora mismo a la vida eterna,
de su nuevo reino celestial, en el nuevo m=E1s all=E1, de Dios y de su
=C1rbol de vida eterna.

Por eso es que cada momento que pasa en sus vidas por la tierra,
entonces es una victoria m=E1s para la nueva eternidad de nuestro Dios
que est=E1 en los cielos. Porque lo que Dios ha ganado en su Hijo amado,
entonces, sin duda alguna, le ha ganado todo al maligno, por amor a
cada uno de nosotros, en nuestros millares, de todas las familias,
razas, pueblos, linajes, tribus y reinos de la tierra, para jam=E1s
vivir en la oscuridad, sino s=F3lo en la luz m=E1s brillante que el sol,
Jesucristo.

Ya que, fue el Se=F1or Jesucristo mismo quien les declara abiertamente a
sus fieles y sin comparaci=F3n alguna, de que "s=F3lo =E9l es la luz del
mundo". Entonces si el Se=F1or Jesucristo es la luz del mundo,
ciertamente ha vencido a cada una de las tinieblas de Lucifer y de sus
=E1ngeles ca=EDdos, en todos los lugares de la tierra, porque la
oscuridad ya no ha de reinar. La oscuridad ya no ha de reinar, como en
la antig=FCedad o como siempre, en nuestros d=EDas, por ejemplo, sino
s=F3lo el Se=F1or Jesucristo, en la vida de todo ser viviente, en toda la
creaci=F3n de Dios, comenzando en tu misma vida, mi estimado hermano,
como lo intento con Ad=E1n en el para=EDso, por ejemplo.

Entonces si realmente vivimos en la luz del Se=F1or Jesucristo, de
acuerdo a los poderes sobrenaturales, de los dones de su Esp=EDritu de
fe y de su vida triunfante sobre Lucifer, en la tierra de Israel, pues
muy pronto y sin m=E1s demora alguna, hemos de ver de persona a persona
a nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos. Porque hay poderes
milagrosos en el nombre del Se=F1or Jesucristo, no s=F3lo para vencer al
enemigo y a sus secuaces en nuestras vidas cotidianas, sino tambi=E9n
para ser santos y suficientemente benditos por el Esp=EDritu de Dios
mismo, para ver a nuestro Dios, en su lugar santo, en el cielo, desde
hoy mismo, si s=F3lo Dios nos lo permitiese.

Por esta raz=F3n, ustedes mismos son de Dios, porque no s=F3lo han salido
de sus manos santas, sino de su vida gloriosa, la de su =C1rbol de vida
eterna, el Se=F1or Jesucristo, para que dominen al enemigo d=EDa y noche
y por siempre, hasta el fin de todas las cosas, para alcanzar nuevas
glorias infinitas para nuestro Dios. Para que entonces luchen fielmente
por su gloria sant=EDsima en sus corazones y en sus almas eternas d=EDa y
noche, en el para=EDso y por toda la tierra, tambi=E9n, para alcanzar aun
mayores santidades y honras infinitas para su nombre, el nombre =FAnico
y sumamente glorioso de nuestro Padre Celestial que est=E1 en los
cielos, el Se=F1or Jesucristo, indudablemente.

Porque aun las tinieblas del m=E1s all=E1 han de dar gloria al Padre
Celestial, de una manera u otra, pero lo han de hacer antes de proceder
a su muerte y destrucci=F3n eterna, en el lago de fuego, su segunda y
final muerte, de sus vidas rebeldes a Dios y a su Jesucristo, por
ejemplo. Porque la verdad es que aun Lucifer y cada uno de sus =E1ngeles
ca=EDdos tendr=E1 que arrodillarse ante el Se=F1or Jesucristo y declarar
que =E9l es el Hijo de Dios, desde tiempos inmemoriales y hasta por
siempre en la nueva eternidad venidera.

Para que entonces =E9ste esp=EDritu de maldad y de gran error que se ha
regado por toda la tierra, en los corazones y en los labios de los que
no conocen ni aman a Dios, para negar err=F3neamente diciendo siempre,
de que el Se=F1or Jesucristo no es el Hijo de Dios, pues entonces muera
en ellos eternamente y para siempre. Porque la verdad es que el d=EDa se
acerca, en el cual, todo pecador perdido y toda pecadora perdida, antes
de entrar a su condena eterna, en el m=E1s all=E1, como en el lago de
fuego, a su segunda muerte final, por ejemplo, entonces ha de tener que
por fin confesar con sus labios: la verdad de las verdades infinitas.

Y esta verdad infinita, la cual ya no podr=E1 limpiarle de su pecado ni
menos salvar su alma de su castigo eterno al coraz=F3n condenado, para
decir abiertamente ante los o=EDdos de todos de los que est=E1n en los
cielos y de los que est=E1n en la tierra y debajo de la tierra: de que
Jesucristo es el SE=D1OR. Y esto ha de ser declarado abiertamente, para
que todos oigan y contemple la verdad salir de los corazones perdidos y
aun en sus tinieblas antiguas del m=E1s all=E1, para gloria y para honra
infinita de nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos.

(Es por eso, que hoy en d=EDa, si aun no has cre=EDdo en tu coraz=F3n ni
has confesado con tus labios, =E9sta gran justicia y =E9sta gran verdad
celestial, la cual ha descendido del cielo, en la vida de nuestro
Se=F1or Jesucristo, para perdonar nuestros pecados y as=ED salvarnos de
nuestra condena, en el fuego del infierno, entonces hazlo ya. Confiesa
tu verdad y tu justicia redentora que ha venido a ti, desde los lugares
santos del cielo, de donde nuestro Padre Celestial vive, para darte
vida y vida en abundancia y as=ED no mueras jam=E1s perdido en tus
profundas oscuridades de las palabras mentirosas, de Lucifer y de sus
=E1ngeles ca=EDdos, por ejemplo.)

Y porque son ustedes hechura perfecta de Dios, entonces Dios mismo
lucha por la vida de cada uno de ustedes d=EDa y noche y sin cesar
jam=E1s, ni por un s=F3lo instante, para derrotar a cada una de las
profundas tinieblas de Lucifer y de sus =E1ngeles ca=EDdos, en sus
corazones y en sus vidas, en toda de la tierra. Porque Dios mismo los
necesita limpios del pecado y sumamente santos para entrar a su
presencia santa, es decir, a su vida eterna, en el m=E1s all=E1, en su
nuevo reino celestial, en una hora crucial de sus vidas, como en estos
d=EDas m=E1s que nunca, por ejemplo, mucho antes que sea tarde en sus
vidas, de hoy en d=EDa.

Por cuanto, Dios los quiere sanar de todos sus males y hasta de las
enfermedades m=E1s rebeldes de sus corazones, de sus cuerpos corporales
e espirituales, porque para Dios no hay nada imposible, en la vida del
hombre, de la mujer, del ni=F1o, de la ni=F1a y de toda la tierra,
tambi=E9n. Porque es Dios quien sana al hombre y a su tierra tambi=E9n.
Adem=E1s, porque =C9l mismo (y no otro) ha vencido a cada una de las
tinieblas del m=E1s all=E1, como la muerte y sus muchas enfermedades
eternas, en la sangre y en la vida de todo hombre, por el poder
sobrenatural de la sangre sagrada de su Hijo amado, su =C1rbol de vida y
de salud infinita, el Se=F1or Jesucristo.

En vista de que, las enfermedades del coraz=F3n del hombre no s=F3lo son
de esta vida de nuestros tiempos, sino de la venidera tambi=E9n, como en
el fuego eterno del infierno y como el lago de fuego, en su segunda
muerte final, por ejemplo. Pero Dios ya las ha vencido a cada una de
ellas, con el amor de Cristo; es decir, que Dios ha sanado cada una de
tus enfermedades rebeldes de tu coraz=F3n, de tu cuerpo y de tu
esp=EDritu humano, si tan s=F3lo crees en la vida santa y eternamente
honrada de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo. Y esta fe, de su nombre
bendito e inviolable tiene que ser en tu coraz=F3n y en tu vida,
tambi=E9n, hoy y en la eternidad venidera, para ser libre de los males
del enemigo de tu vida eterna, Lucifer; y s=F3lo as=ED puedas entonces
entrar a la vida santa de Dios y de su Jesucristo sano y salvo, para
siempre.

En verdad, muy pronto, Dios mismo (y no otro) ha de levantar a todos
aquellos que viven en el polvo de la muerte, en todos los lugares de la
tierra y, tambi=E9n, levantara a todos los que duermen en el fondo del
mar, para volverles a dar vida y vida en abundancia. Porque s=F3lo =C9l
es el soberano de sus vidas, en el para=EDso y por toda la tierra y aun
en sus sepulcros, tambi=E9n, por ejemplo; y como Cristo le dijo en su
d=EDa al =E1ngel de la muerte, enemigo eterno de todo hombre, mujer,
ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera (de todos los tiempos): -=A1Muerte,
Yo soy tu muerte!

Por lo tanto, todo coraz=F3n y todo esp=EDritu del hombre, de la mujer,
del ni=F1o y de la ni=F1a de toda la tierra, tiene que estar limpio y
libre de toda maldad y de todo pecado eterno ya, para poder ver la
vida, en su luz viviente, es decir, la luz misma del =C1rbol de la vida,
el Se=F1or Jesucristo. Y =E9sta renovaci=F3n del cuerpo y del esp=EDritu
interno del hombre no lo podr=E1 lograr jam=E1s el hombre: con todos sus
conocimientos de filosof=EDa, de religi=F3n o de ciencias en sus
diferentes ramas, a no ser que Dios mismo le ayude, por medio de su
Esp=EDritu Santo y la vida gloriosa de su Hijo amado, =A1el Se=F1or
Jesucristo!

Porque la frase de volver "a nacer" no ha salido del coraz=F3n del
hombre, sino de Dios mismo, desde sus lugares santo del reino de los
cielos. Y esta palabra vino a nosotros, cuando el Se=F1or Jesucristo le
dec=EDa a un l=EDder israel=ED, por ejemplo: Nicodemo t=FA tienes que
volver a nacer, para ver la luz de la vida eterna, con tu coraz=F3n y
con tu alma limpia y, a la vez, libre de todo mal de las tinieblas del
pecado. Y Nicodemo se sorprendi=F3 en su coraz=F3n, al o=EDr estas
palabras salir de la boca del Se=F1or Jesucristo hacia =E9l; un termino
que jam=E1s hab=EDa o=EDdo de nadie, ni de sus amigos m=E1s sabios de
Israel, en aquellos d=EDas, por ejemplo.

Porque la verdad es que estas palabras jam=E1s las hab=EDan hablado los
hombres de toda la tierra, de aquellos d=EDas, hasta que Cristo mismo
descendi=F3 del m=E1s all=E1, del trono de Dios y de su vida santa del
reino de los cielos, para manifestarlas a Israel y a la humanidad
entera su verdad infinita, redentora y toda poderosa. Por lo tanto,
para Nicodemo =E9ste concepto era totalmente nuevo y, a la vez, muy
curioso; porque era totalmente contrario a su pensamiento y al
pensamiento de todo hombre de aquella =E9poca, religioso e intelectual.

Por ello, el Se=F1or Jesucristo le hablaba as=ED a Nicodemo, no para
ofenderlo de ninguna manera, por su manera de ser (o pensar) o por sus
pecados, sino porque era necesario hablarle as=ED, para entonces hacerlo
despertar de sus profundas tinieblas, las cuales le llevaban a =E9l,
como a cualquier pecador a su muerte segura y eterna, en el infierno.
Realmente tinieblas antiguas que ten=EDan su coraz=F3n y su mente
"dormida para Dios" y para la vida eterna de su nuevo amanecer, en
el m=E1s all=E1, del desconocido reino de los cielos, por ejemplo, como
La Nueva Jerusal=E9n Infinita de Dios y de su nueva humanidad celestial,
redimida para siempre con la sangre viviente, del "Cordero Escogido
de Dios", Jesucristo.

Propiamente, Nicodemo tenia que entender en su coraz=F3n, de que todo
hombre es tan vil y pecador en los ojos de nuestro Padre Celestial, que
necesita ser regenerada su alma y todo su esp=EDritu manchado por las
palabras llenas de mentira y de gran maldad eterna, de la boca de
Lucifer. Palabras hostiles que no s=F3lo hablo Lucifer en rebeli=F3n a
sus =E1ngeles ca=EDdos, para convencerlos a que le sigan, sino que
tambi=E9n le hablo a Eva primero y luego a Ad=E1n por boca de ella misma
y as=ED toda la semilla de la humanidad entera fuese contaminada
eternamente y para siempre, de su mal eterno. Un mal tan horrendo, que
nada ni nadie podr=E1 jam=E1s limpiar de su coraz=F3n y de su alma eterna,
sino s=F3lo invoca el nombre y la sangre bendita y sobrenatural de
Cristo en su coraz=F3n y con los labios de su boca, para que su vida sea
librada de todos los males del m=E1s all=E1.

Entonces Lucifer mancha de pecado a Ad=E1n, para que sus descendientes
tambi=E9n "siguiesen", como t=FA y yo hoy en d=EDa, por ejemplo, estas
palabras llenas de enfermedad y de muerte eterna, no s=F3lo en el
para=EDso sino tambi=E9n en la tierra y en el m=E1s all=E1, como en el
infierno y finalmente la segunda muerte, el lago de fuego. Es por eso,
que Dios le ha dado de su Esp=EDritu sin medida alguna al hombre, para
que su cuerpo espiritual y carnal, entonces sean regenerados, recreados
y renovados solamente posible en un nuevo nacimiento no de la carne de
sus progenitores, sino de la misma carne, huesos, vida, sangre,
esp=EDritu y alma de nuestro =C1rbol Viviente, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Por esta raz=F3n, ustedes son de Dios, no tanto porque Dios los formo en
sus manos santas, en el d=EDa de su creaci=F3n, sino porque tienen un
coraz=F3n que verdaderamente aman su verdad y su justicia infinita, para
vencer cada una de las tinieblas de toda la tierra, en el nombre
soberano del Se=F1or Jesucristo. Y si Dios es con ustedes, entonces:
=BFQui=E9n podr=E1 jam=E1s levantarse en contra de ustedes, esta vida y en
la venidera? Por eso, han vencido al mundo, por la fe que s=F3lo es
posible en Cristo Jes=FAs, Se=F1or nuestro en sus vidas; han vencido al
mundo, porque mayor es el que vive en sus corazones, que el que vive en
este mundo perdido en las profundas tinieblas, de Lucifer y de sus
secuaces de gran maldad y de enga=F1o eterno.

TEN VALOR: CRISTO HA VENCIDO TU MUNDO

Por eso, les he hablado de estas cosas verdaderas y reales de Dios y de
su Jesucristo, como siempre, para que en Dios tengan paz sus corazones
y sus almas infinitas. Porque la verdad es que, en el mundo tendr=E1n
aflicci=F3n, de una manera u otra, pero =A1tengan valor sus corazones!
H=E1ganse fuertes siempre en el SE=D1OR, para que jam=E1s les falten el
valor de Cristo y las fuerzas sobrenaturales de los dones de su
Esp=EDritu Santo.

Si, =A1tengan valor siempre, sobre todas las cosas poder de Dios y poder
de su Esp=EDritu Santo, porque nuestro libro eterno, La Santa Biblia,
jam=E1s ha mentido, por lo tanto, nos declara la verdad de nuestro Dios
y de sus tiempos por venir e infinitos! =A1Y esto es, de que
"venceremos al enemigo", para que no se vuelva a levantar jam=E1s a
hacer ninguna de sus artima=F1as, en el para=EDso, en la tierra, ni menos
en el nuevo reino de los cielos!

Entonces: =A1Tenga valor sus corazones vivientes a pesar de todo, mis
estimados hermanos y mis estimadas hermanas, porque nuestro Se=F1or
Jesucristo ya ha vencido al mundo, para bien de Ad=E1n y de cada uno de
sus descendientes, en sus millares, en todos los lugares de la tierra y
de su humanidad infinita, tambi=E9n, para siempre! Porque s=F3lo Dios,
por medio de su Jesucristo, pod=EDa realmente vencer al mundo con sus
profundas tinieblas por doquier. Y esta es una obra de Dios, que
comenz=F3 con su Esp=EDritu Santo, cuando descend=EDa del cielo para
subyugar cada una de las tinieblas eternas sobre toda la tierra
(G=E9nesis 1:2), por ejemplo; y esta obra la ha cumplido Dios, en cada
uno de nosotros, s=F3lo con el nombre del Se=F1or Jesucristo en nuestros
corazones y en nuestros labios, tambi=E9n.

Por lo tanto, el hombre estaba totalmente perdido en sus profundas
tinieblas, como en los d=EDas antes que Dios lo rescatase de las
profundas tinieblas de la tierra, cuando estaba enterrado y perdido
eternamente y para siempre en el polvo de la muerte, por ejemplo, sin
vida y sin fe alguna, de ver la luz de su futuro venidero. Es decir,
que cuando Dios toma al hombre de la tierra, en el pu=F1o de lodo de sus
manos, entonces estaba redimiendo realmente a todo hombre, mujer, ni=F1o
y ni=F1a de la humanidad entera, por vez primera, para que su vida ya no
sea tinieblas, sino ahora luz en abundancia, en su coraz=F3n y en todo
su ser viviente, tambi=E9n.

Para que entonces pueda vivir su vida normal, no ciego, sino con sus
ojos abiertos, siempre viendo a su Dios y a su =C1rbol de vida infinita
y as=ED entonces pueda ver su fruto de vida y de salud eterna delante de
sus ojos, para comer de =E9l, por siempre. Es decir, alimentarse de Dios
y de su Hijo amado, el Cristo, d=EDa a d=EDa y por siempre, en la tierra
y en la eternidad venidera, del nuevo reino de los cielos y de su gran
rey Mes=EDas, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Por eso, Dios nos ha llamado a la paz, para vivir con =E9l. Y esto no es
a la paz del mundo, como si la tuviera. (No estoy diciendo que no haya
paz en el mundo), sino a la (paz) de la vida santa, del reino de los
cielos. Porque la paz del reino de los cielos no es la misma
("paz") de la tierra, de nuestros d=EDas o de siempre, por ejemplo.
Porque s=F3lo hay uno que le da paz a la vida santa del reino de los
cielos y a la humanidad entera, tambi=E9n. Y este es el =C1rbol de la
vida, el =FAnico dador de paz, en el cielo y en la tierra, hoy en d=EDa y
por siempre, en la eternidad venidera, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Entonces el que est=E1 en Cristo Jes=FAs tiene vida y paz eterna, a la
vez, en la tierra y en el reino de los cielos, para siempre; es m=E1s,
esta es la paz que Ad=E1n busco y jam=E1s la encontr=F3 porque rehus=F3
comer de Cristo. Porque la paz que Dios nos ha dado, a cada uno de
nosotros, es realmente la misma paz que el coraz=F3n de Dios goza d=EDa y
noche con cada uno de sus =E1ngeles santos y eternos, del reino de los
cielos. En otras palabras, no hay otra paz igual a la de Dios y de su
=C1rbol Viviente, en el coraz=F3n de los =E1ngeles y de todos los hombres,
mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera, es decir, de todos
ellos que s=F3lo amen a su Dios y Creador de sus vidas, en la tierra y
en el cielo, eternamente.

Porque cualquier otra "paz" humana, es, realmente, transitoria, es
decir, de corto tiempo o de corto alcance en la vida del hombre, de la
mujer, del ni=F1o y de la ni=F1a, de la humanidad entera. Es m=E1s, esta
paz provisional y mundana no tiene espacio suficiente para recibir y,
juntamente, darle al coraz=F3n del hombre: alegr=EDa, gozo, felicidad,
descanso, sosiego; ni menos puede sanar su coraz=F3n ni su cuerpo ni su
alma, porque es fugaz, comparada con la paz de Cristo que puede hacerlo
todo perfectamente diariamente y hasta siempre en la eternidad
venidera.

Entonces si aman a su Dios y Creador de sus almas eternas, pues dejen
que su Esp=EDritu Santo rejuvenezca sus corazones, sus sentimientos y
sus vidas para Dios y para la vida santa e infinita de su "Cordero
Amado", el Cristo de Israel y de las naciones del mundo entero.
Porque es la actividad de los dones con sus poderes sobrenaturales, en
sus esp=EDritus humanos, llenos de la fe, del nombre del Se=F1or
Jesucristo, que hace que muchos milagros, maravillas y hasta prodigios
en los cielos y en la tierra, tomen lugar a favor de cada uno de
ustedes. Y esto es as=ED siempre en el cielo o en el para=EDso, porque
as=ED siempre lo ha querido Dios, por su buen coraz=F3n, por su buen
amor, para con cada uno de sus seres creados, por su palabra, por su
nombre y por sus manos santas, por ejemplo.

Porque ning=FAn enemigo de Dios entiende palabra alguna del hombre, sino
s=F3lo el poder autoritario / dominante, en el m=E1s all=E1, de la palabra
viva de Dios y de su Hijo, el Se=F1or Jesucristo, para que salga de su
vida y no regrese jam=E1s; como tampoco podr=E1 regresar jam=E1s a nuestro
Padre Celestial que est=E1 en los cielos, por ejemplo. Es por eso, que
el nombre del Se=F1or Jesucristo es muy importante en nuestros
corazones; es m=E1s, un coraz=F3n sin Cristo Jes=FAs no ha de conocer la
vida jam=E1s, por m=E1s rico o sabio que sea en todas las cosas que suele
ocupar su vida d=EDa a d=EDa en toda la tierra.

Como ejemplo, podemos recordar al rey Salom=F3n de Israel: =E9l ten=EDa
muchas riquezas e innumerables; y una de sus mayores riquezas de su
vida fue su coraz=F3n sabio, como ning=FAn otro ante Dios y toda su
creaci=F3n, tambi=E9n. Porque Dios le prometi=F3 a =E9l, que =E9l iba a ser
tan sabio, como jam=E1s habr=E1 otro igual a =E9l debajo del cielo y en
toda la tierra. Y siendo el rey Salom=F3n muy sabio, aun as=ED, en su
sabidur=EDa se aparto de Dios, porque dejo que las cosas del mundo
llenaran su coraz=F3n de sus sabidur=EDas y de los deseos de muchas
mujeres tambi=E9n.

Y cuando Salom=F3n se vino a dar cuenta, en done estaba y, a la vez,
todo lo lejos que se encontraba de Dios y de sus mandamientos santos,
entonces contemplo en su vida, por vez primera, que todas las cosas son
vanidades de vanidades. Y que lo =FAnico que realmente el hombre puede
tener en su vida para alegrar su coraz=F3n y todo su esp=EDritu humano,
en todos los d=EDas de su vida por la tierra, es obedecer a su Dios y a
sus Santos mandatos, d=EDa y noche y por siempre, hasta entrar a la
eternidad venidera, del nuevo reino celestial.

Por eso, todo es vanidad para el coraz=F3n del hombre en toda la tierra,
por m=E1s rico o pobre que sea, o por m=E1s necio o sabio que sea su
esp=EDritu humano, hasta que finalmente se da cuenta, en lo intimo de su
coraz=F3n, que s=F3lo Dios y su nombre santo, es lo mejor de su vida. Y
esto es verdad, como ninguna otra (verdad), en =E9l (o en ella) d=EDa a
d=EDa y por siempre, para vivir su vida sana y saludable eternamente y
para siempre, delante de la presencia santa de su Dios y Creador de su
alma viviente, en la tierra y en el cielo, tambi=E9n, =A1el Todopoderoso
de Israel y de la humanidad entera!

EL TRABAJO DEL HOMBRE, EN CRISTO JES=DAS, VENCE AL MUNDO

As=ED que, mis estimados hermanos y mis estimadas hermanas, est=E9n
firmes y constantes, abundando siempre en las cosas del SE=D1OR que
s=F3lo le agrada a =E9l, en sus corazones y en sus vidas por la tierra,
sabiendo que invariablemente su arduo trabajo en =C9l, no es en vano, de
ning=FAn modo. Porque la verdad es que toda buena obra llevada acabo, en
el nombre del Se=F1or Jesucristo, tambi=E9n, vence al mundo y a los
enemigos de Dios uno a uno, hasta que no quede ninguna de sus maldades
y mentiras mortales, delante de su presencia santa y la de sus pueblos
de toda la tierra, tambi=E9n, por ejemplo.

Porque nuestro Dios es un Dios de venganza en contra del pecado y de la
mentira de cada uno de sus enemigos, de los que siempre han cometido
maldades en contra de los dem=E1s, es decir, de gentes inocentes en
todos los lugares de la tierra, que jam=E1s desearon hacerle ning=FAn mal
a sus enemigos ni a nadie, tampoco. Y esto es un mal eterno, que
nuestro Padre Celestial siempre ha deseado ponerle fin, de una manera u
otra, en todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de toda la tierra, por el
poder de su palabra viva y por los dones divinos del nombre santo de su
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Pero nuestro Dios ha sido muy paciente para con cada uno de todos
nosotros, no esperando ning=FAn mal que toque nuestras vidas jam=E1s, por
ninguna raz=F3n. Pero, adem=E1s de todo, siempre esperando, en fin de
cuentas (o a pesar del pecado de su vida), que el hombre le obedezca
s=F3lo a =E9l, por medio de su Jesucristo. Porque su Hijo amado es "el
=FAnico posible canal" de comunicaci=F3n entre el cielo y la tierra, de
sus corazones y de sus vidas, para vencer sus pecados y la muerte
eterna de sus cuerpos corporales e espirituales, tambi=E9n, en la tierra
y en el m=E1s all=E1, tambi=E9n, d=EDa a d=EDa y para siempre.

De otra manera, han de seguir perdidos eternamente y para siempre, en
las profundas tinieblas de sus corazones, en todos los d=EDas de sus
vidas por la tierra, hasta que finalmente caigan en su lugar eterno y
sin Cristo Jes=FAs en sus vidas, en el m=E1s all=E1, en el mundo de los
muertos, el infierno candente y eternamente violento. Y de este lugar
no se salva nadie, una vez que su alma perdida caiga entre sus llamas
de la ira y del castigo eterno, por sus pecados y por sus culpas
eternas, a no ser que sea Jesucristo, porque Jesucristo ha sido el
=FAnico que descendi=F3 muerto al infierno y sali=F3 de =E9l triunfante,
para librar a los muertos. Y, adem=E1s, nuestro Dios jam=E1s ha deseado
=E9ste terrible mal, la muerte eterna del infierno, para ning=FAn hombre,
mujer, ni=F1o o ni=F1a de la humanidad entera, sino todo lo contrario.

Podemos recordar, en estos momentos, al hombre rico, por ejemplo, en el
infierno. Este hombre rico tuvo todo y de todo en su vida; ning=FAn gozo
y felicidad de su coraz=F3n le falto jam=E1s. Pero fue muy duro con sus
hermanos y hermanas, no queriendo compartir nunca de sus bienes con
ninguno de ellos, cuando estaban necesitados de =E9l. Por ejemplo,
L=E1zaro, =E9ste hombre fue muy pobre y hasta enfermo en sus =FAltimos
d=EDas de vida, por la tierra. (Y Dios estaba viendo todo, desde sus
lugares santos, en el cielo, para ver, quien le ayudaba y quien no.)

En realidad, este hombre era pobre, muy pobre, por cierto, que no
ten=EDa que comer ni menos donde vivir para recostar su cabeza y
descansar del dolor de sus enfermedades naturales de su cuerpo. L=E1zaro
andaba pidi=E9ndoles a otros siempre que le ayuden; y la gente de buena
voluntad, le ayudaba en todo momento; as=ED =E9l pudo vivir el resto de
sus d=EDas con menos dolor posible, hasta que finalmente muri=F3. L=E1zaro
fue recibido en el seno de Abraham, en donde esta tambi=E9n nuestro
=C1rbol de vida eterna, por ejemplo, en el d=EDa que la luz de nuestro
mundo termino para =E9l. Entonces en el para=EDso L=E1zaro comenz=F3 su
nueva vida sin dolor alguno, sino lleno de felicidad infinita en su
coraz=F3n, como el hombre m=E1s rico del reino de los cielos, porque
Cristo sigue viviendo en su coraz=F3n y jam=E1s le ha abandonado.

Pero cuando el hombre rico muri=F3, entonces su coraz=F3n perdido y sin
Cristo descendi=F3 a las llamas eternas del infierno. Porque en su vida
peco, no tampoco por ser rico sino porque desprecio a su pr=F3jimo, como
a L=E1zaro, por ejemplo, y porque Cristo no hab=EDa entrado en su
coraz=F3n nunca. Porque nuestro Dios no es Dios de los ricos en su
maldad, en su pecado eterno, ya que =E9l mismo es tan rico en el reino
de los cielos y por toda la tierra, como nadie m=E1s, sino que es rico
para con los que aman a su Hijo amado, en lo intimo de sus corazones;
en verdad, Dios si es muy rico para con ellos, en la tierra y en el
cielo, para siempre. Porque todo lo ha creado nuestro Padre Celestial,
s=F3lo para el bien del hombre que le sabe amar a =E9l y a su =C1rbol de
vida eterna, el Se=F1or Jesucristo, d=EDa a d=EDa y por siempre, en su
coraz=F3n y en toda su vida eterna en la tierra y en el para=EDso,
tambi=E9n, para siempre.

Empero, esto jam=E1s lo entendi=F3 el hombre rico, pues estaba en sus
tinieblas eternas de las riquezas de su mundo infame y ego=EDsta; pues
tan perdido como el mismo diablo del infierno, Lucifer, por ejemplo.
Por ende, el hombre rico muri=F3 en su maldad, de no haber vencido
jam=E1s en su vida al mundo, el mundo en donde viv=EDa y le rodeaba d=EDa
y noche con los afanes de sus muchas riquezas que cegaban su coraz=F3n,
sin ver jam=E1s como ayudar a su pr=F3jimo, para agradar a su Dios, que
siempre lo ve todo. Pero, sin embargo, L=E1zaro venci=F3 al mundo, aun
siendo pobre y sin ning=FAn poder en su coraz=F3n, salvo el nombre de
Cristo. Porque L=E1zaro amaba a Dios en su coraz=F3n, con su esp=EDritu de
fe pobre, aun m=E1s pobre que todos los pobres de la tierra, de aquellos
d=EDas, pero su amor por Dios siempre fue s=F3lo por medio de Jesucristo
cada d=EDa de su vida, hasta que dejo de existir para el mundo.

Entonces Dios le amaba a L=E1zaro, tambi=E9n, eternamente y para siempre
por amor a su Jesucristo y por amor a sus muchas buenas promesas de
vida y de salud eterna, para con los que le son fieles a =E9l y a su
vida santa y eternamente gloriosa de su Jesucristo, por ejemplo, en el
para=EDso y en la tierra. Y, hoy en d=EDa, Dios sigue amando a L=E1zaro,
con el mismo amor de siempre y hasta quiz=E1 mucho m=E1s que antes,
porque el nombre del Se=F1or Jesucristo es mucho mayor que antes en su
coraz=F3n y en su nueva vida infinita, en el para=EDso. Es decir,
tambi=E9n, que el coraz=F3n de L=E1zaro, como cualquier otro coraz=F3n del
hombre, una vez, que el nombre del Se=F1or Jesucristo entra en su vida,
entonces "el amor de Dios empieza", para jam=E1s dejar de ser, sino
que ha de crecer por siempre, en la nueva eternidad venidera.

En verdad, como el Se=F1or Jesucristo siempre les ense=F1aba a sus
ap=F3stoles y disc=EDpulos por doquier, en todo Israel: una vez, que su
nombre santo entra en sus vidas; es decir, que crean que =C9l es el Hijo
amado de Dios en sus corazones, =ABs=F3lo entonces el amor de nuestro
Padre Celestial empieza en sus vidas en serio=BB. Entones el amor de
Dios empieza con formalidad celestial, en cada uno de sus corazones y
de sus vidas no s=F3lo en Israel sino que en todos los rincones del
mundo, para jam=E1s dejar de ser, sino que ha de crecer d=EDa y noche e
infinitamente aun en sus nuevas vidas infinitas, como en el nuevo reino
celestial, por ejemplo. (Y en esta vida nueva e infinita, cada una de
las buenas obras de los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as, ha de ser
recordada una a una delante de Dios y de sus =E1ngeles santos; y todas
las malas obras habr=E1n desaparecido, en el fondo del abismo, para
jam=E1s volverlas a ver o recordar, eternamente y para siempre.)

Ahora, si desean que todas sus obras siempre permanezcan para siempre
en sus vidas terrenales y as=ED como en sus vidas celestiales, como en
el para=EDso o como en La Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita del nuevo
reino de los cielos, por ejemplo, entonces hagan todo siempre para
agradar a Dios, en el nombre bendito de su Hijo amado. Porque s=F3lo el
nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo "ha vencido al mundo" y, a la
vez, permanece para siempre en el coraz=F3n de Dios y de cada uno de sus
hijos e hijas. Y esto es de todos los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as
de todas las naciones, comenzando con Israel, de hoy y de siempre, por
ejemplo.

Porque fue con la familia de Israel que Dios primero empez=F3 a
manifestar su amor por la bendici=F3n y la salvaci=F3n de la humanidad
entera, la cual comenz=F3 con Ad=E1n, en el para=EDso, para que luego se
regase en toda la tierra, como sucede hoy en d=EDa, cada vez, que el
nombre de Cristo es predicado para bien de muchos. Adem=E1s, esta
predicaci=F3n de Cristo ha sido igual d=EDa a d=EDa, en todos los lugares
del mundo entero, cada vez que nac=EDa un ni=F1o o una ni=F1a y hasta que
llegaste t=FA mismo, mi estimado hermano y mi estimada hermana, para
conocer tu salvaci=F3n y vencer al mundo, para gloria y para honra
infinita, de nuestro Padre Celestial.

Ya que, Dios ha puesto a Ad=E1n y a cada uno de sus descendientes,
comenzando con Eva delante de su presencia santa, por ejemplo, para
vencer al mundo, s=F3lo por medio de la invocaci=F3n y del esp=EDritu de
fe, del nombre del Se=F1or Jesucristo, en el coraz=F3n de todo hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera. Y una vez que todo el
mundo haya sido vencido, en el coraz=F3n de cada uno de sus hijos e
hijas, de todas las familias, razas, pueblos, linajes, tribus y reinos
de la tierra, entonces comenzar la nueva vida, en la tierra, de
nuestros tiempos, por ejemplo, para que nunca muera en su nuevo reino
celestial, en el m=E1s all=E1.

Y esto ha de ser realmente, con nuevos cielos y con nuevas tierras,
para honrar y para glorificar a nuestro Dios y Padre Celestial por
siempre, en nuestros corazones y en nuestras vidas, limpias y libres de
toda posible contaminaci=F3n de las palabras del pecado original, de
Lucifer y de Ad=E1n, por ejemplo. Entonces mis estimados hermanos
permanezcan por siempre fieles a Dios, porque han vencido al mundo, al
creer en sus corazones y as=ED confesar con sus labios, que el Se=F1or
Jesucristo es su Hijo amado, para gloria y para honra infinita de
nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos, siempre esperando por
ustedes, que reciban su "d=E1diva" de vida eterna.

EL QUE PERMANECE EN CRISTO JES=DAS VENCE AL MUNDO DIARIAMENTE

Y ser=E1n vistos con malos ojos de todos, en muchos lugares de la
tierra, por causa de mi nombre, les dec=EDa el Se=F1or Jesucristo a sus
ap=F3stoles y disc=EDpulos, por donde sea que fuese en todo Israel. Ni
aun en sus =FAltimos momentos de su vida santa y mesi=E1nica dejo de
hablarles as=ED a sus fieles de siempre y de los que hab=EDan de venir
despu=E9s, por ejemplo, por el testimonio santo y firme de su vida
perfecta manifestadas por las palabras de sus siervos y de sus siervas
fieles a =C9l y a su nombre redentor.

Porque las tinieblas del coraz=F3n del hombre pecador y de la mujer
pecadora son muchas, pero jam=E1s m=E1s poderosas que Dios y que su
Jesucristo. Porque toda palabra de Dios es vida, por lo tanto, su
contenido en el coraz=F3n del hombre es de poder en poder, de gloria en
gloria, para manifestar las abundantes maravillas, milagros y prodigios
indescriptibles de Dios en toda la tierra, para bien eterno de todo
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera. Porque ellos han
vencido al mundo tambi=E9n, como todos los =E1ngeles santos del reino y
como todos los patriarcas y fieles a Dios de la antig=FCedad y de
siempre, s=F3lo por medio del nombre y de la sangre bendita del Se=F1or
Jesucristo.

Es por eso, como est=E1 escrito en las escrituras: el que persevere
hasta el fin, amando a Dios y a su Hijo, en lo profundo de su coraz=F3n,
entonces =E9ste ser=E1 salvo para la vida santa, del nuevo reino de los
cielos, en el m=E1s all=E1, para la eternidad venidera. Y quien le ayuda
a perseverar hasta su =FAltimo soplo de vida por la tierra, al hombre, a
la mujer, al ni=F1o y a la ni=F1a, ha de ser Dios mismo con sus dones de
su Esp=EDritu Santo y con la vida misma, llena de glorias, de santidades
y de honras perfectas de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Para que entonces sus hijos e hijas vivan y no caigan jam=E1s en la
maldad de sus enemigos habituales, en esta vida ni en la venidera,
tampoco, para siempre. En verdad, el poder del enemigo ha sido desde
siempre "odiar a Dios y el nombre sagrado de su Hijo amado"; un
nombre tan santo y tan glorioso, que jam=E1s ha sido menor que ning=FAn
otro nombre en el reino de los cielos ni menos en toda la tierra.
Realmente, este es el nombre celestial que Lucifer intenta humillar,
exaltando su nombre inicuo en el coraz=F3n de sus =E1ngeles rebeldes y
as=ED tambi=E9n en el coraz=F3n de Ad=E1n, para alcanzar, al fin, a cada
uno de sus descendientes, de todos ellos que habr=EDan de nacer para
vivir en el para=EDso y en toda la tierra, tambi=E9n, por ejemplo.

Porque el designio del coraz=F3n perdido de Lucifer era de humillar y
hasta destruir por completo el nombre santo del Se=F1or Jesucristo, por
la simple raz=F3n de que s=F3lo =E9l es su Hijo amado, en el reino de los
cielos, en la tierra y en toda su creaci=F3n eternamente y para siempre.
Y como el Se=F1or Jesucristo no hay otro igual, tan glorioso y tan santo
para honrar y para agradar por siempre, el coraz=F3n sant=EDsimo de
nuestro Padre Celestial y de su Esp=EDritu Santo, entonces el odio de
Lucifer hacia Cristo es cada vez mayor que antes. El cual se ha regado
por toda la tierra, como flor silvestre, en todos los corazones de gran
error, de los pecadores y pecadoras perdidos en su maldad eterna, para
odiar a los que tienen sed de justicia y hambre por la verdad de Dios y
de su Jesucristo, por ejemplo, en la tierra y en el para=EDso, para
siempre.

Adem=E1s, =E9sta gran verdad es justicia infinita de bendici=F3n y de
salvaci=F3n eterna para el coraz=F3n, no s=F3lo de los =E1ngeles del reino
de los cielos sino tambi=E9n para todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de
la humanidad entera, comenzando con Ad=E1n, en el para=EDso, por ejemplo.
Porque =E9sta es una verdad de justicia celestial e infinita, la cual
har=E1 crecer el coraz=F3n del =E1ngel y as=ED tambi=E9n el coraz=F3n del
hombre de toda la tierra, para no s=F3lo amar a su Dios, sino para
conocerle cara a cara, tal como =C9l siempre ha sido desde los d=EDas de
la antig=FCedad y hasta nuestros tiempos, por ejemplo.

Es decir, esto es de conocerle a nuestro Padre Celestial, de la misma
manera, como siempre le ha conocido su Hijo amado, ni m=E1s ni menos, a
trav=E9s de los siglos y hasta nuestros d=EDas, por ejemplo, en el reino
de los cielos y en toda su creaci=F3n. Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo
tiene en si, el esp=EDritu de la verdad, de la justicia infinita, para
conocer a nuestro Padre Celestial, en su perfecta santidad y gloria
celestial, en el reino de los cielos, en la tierra y en toda su nueva
creaci=F3n, como La Nueva Jerusal=E9n Santa y Eterna, por ejemplo, del
m=E1s all=E1.

Es por eso, que el esp=EDritu de error envidia extremadamente a todo
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, porque cada uno de
ellos tiene "el potencial" en su coraz=F3n y, a la vez, la promesa
divina del mismo Se=F1or Jesucristo para conocer a su Padre Celestial,
en su d=EDa celestial, en el cielo. Y esto ha de ser una realidad muy
pronto con cada uno de ellos, sus fieles eternos al nombre santo del
Se=F1or Jesucristo, en sus corazones y en sus vidas en la tierra. Porque
Dios ama y a=F1ora cada d=EDa conocer personalmente a cada uno de sus
hijos e hijas, de los fieles perfectos en sus corazones: al nombre
santo de su Hijo amado, quien verdaderamente ha tra=EDdo tanta honra,
tanta alegr=EDa, tanta paz y tanto amor con muchas m=E1s de sus glorias y
santidades infinitas al coraz=F3n de nuestro Padre Celestial.

Es decir, entonces de conocer a Dios, de la misma manera como su Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo, siempre le ha conocido a =C9l, como a su
=FAnico Padre Celestial, a trav=E9s de siglos inmemorables, de
eternidades olvidadas, del m=E1s all=E1, de su viejo reino celestial y
hasta de nuestros tiempos modernos, tambi=E9n, por ejemplo. Por esta
raz=F3n, para nosotros poder conocer a Dios, entonces tenemos que
conocer al Se=F1or Jesucristo no de vista ni de o=EDdo, sino desde lo
profundo de nuestros corazones y con todos los dones de poderes
sobrenaturales de su Esp=EDritu Santo; porque de otra manera, entonces
jam=E1s veremos a Dios, ni menos le vamos a conocer, como nuestras almas
pueden.

Es por eso, que el odio del esp=EDritu de error de Lucifer, en su
coraz=F3n y en los corazones de sus seguidores, como =E1ngeles ca=EDdos u
hombres y mujeres de gran pecado y de gran mentira de toda la tierra,
del ayer y de siempre, es tan grande hacia todo lo que es de Cristo o
que ame a Dios. Por esta raz=F3n, el Se=F1or Jesucristo les aseguraba no
tanto a los =E1ngeles del cielo, sino a los hombres, mujeres, ni=F1os y
ni=F1as de la humanidad entera, que ser=E1n aborrecidas por mucha gente,
por causa de su nombre inviolable. Porque el enemigo ha de querer
humillar a Dios y al nombre santo de su Hijo amado, pero no podr=E1
jam=E1s, como no pudo en el reino de los cielos, en el d=EDa de su gran
rebeli=F3n hacia Dios y hacia su =C1rbol de vida eterna, por ejemplo, el
Cristo de Ad=E1n y de la humanidad entera.

Porque el nombre del Se=F1or Jesucristo es "inviolable", y esto es
algo que Lucifer jam=E1s logra entenderlo en su coraz=F3n perdido en sus
profundas tinieblas, por lo cual, es imposible de humillar y de
esclavizar, en el cielo ni menos en la tierra. Ni menos en la tierra,
de nuestros tiempos, como en Israel, por ejemplo, porque es en donde su
sangre santa ha salpicado, desde su cruz redentora, su =C1rbol de Vida
infinita, para ponerle fin a todo pecado y cada una de las tinieblas
eternas, con tan s=F3lo invocarle a =C9l, en su nombre santo y
eternamente sobrenatural.

Dado que, Cristo es tan glorioso y tan honrado, que el coraz=F3n de
Lucifer, como los corazones de los =E1ngeles ca=EDdos, s=F3lo deseaban
tenerlo en sus pechos o ser como =E9l mismo: =A1El Santo de Dios!, =A1El
Ungido de Dios! Pero esto es imposible para cada uno de ellos; dado
que, no hay misericordia alguna posible de parte de Dios, para ninguno
de ellos, jam=E1s, en esta vida ni en la venidera, tampoco, para
siempre. Entonces como los =E1ngeles ca=EDdos no pod=EDan con =E9l ni menos
con su sabidur=EDa infinita, por su inferioridad a la naturaleza eterna
de Cristo, en la vida santa del reino de los cielos, entonces
decidieron odiarle por siempre, con un esp=EDritu eterno de rebeli=F3n
indescifrable, no s=F3lo en sus corazones sino tambi=E9n en los corazones
de gentes de mentira eterna.

Es decir, tambi=E9n, de que si t=FA amas a Dios, mi estimado hermano y mi
estimada hermana, ha de ser porque el nombre sant=EDsimo de su Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo, vive en ti. Y si el nombre del Se=F1or
Jesucristo vive en ti, entonces no s=F3lo eres conocido por Dios, sino
tambi=E9n por sus =E1ngeles santos y hasta por sus enemigos eternos, en
el m=E1s all=E1. Y ellos no est=E1n ah=ED para amarte, sino para odiarte,
por causa del nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo; pero no les temas,
ellos jam=E1s podr=E1n hacerte ning=FAn mal; es m=E1s, es por eso que te
odian tanto, porque deseando hacerte el mal, entonces no pueden, porque
el nombre de Cristo es inviolable en tu vida, para siempre.

Entonces ahora como amas a Dios y a su Jesucristo en tu coraz=F3n, no
s=F3lo eres conocido y amado en el cielo, sino que tambi=E9n eres
conocido en el bajo mundo de los muertos y odiado por su esp=EDritu de
error que reina en cada uno de ellos. Es por eso, que has de ser odiado
por todos, en todos los lugares, en donde la gente no ama a Dios ni a
su Jesucristo, tan s=F3lo por causa del nombre salvador e inviolable de
nuestro redentor eterno, nuestro gran rey Mes=EDas, el Hijo de David, el
Cristo.

Pero no te importe jam=E1s, cuanto te odia Lucifer y su esp=EDritu de
error en los corazones de sus =E1ngeles ca=EDdos o de la gente de gran
mentira de la tierra, porque tu salvador eterno, el Se=F1or Jesucristo,
ya venci=F3 tu mundo y el mundo personal de todo hombre, mujer, ni=F1o y
ni=F1a de la humanidad entera, para que vivan. Es decir, si cada uno de
ellos tan s=F3lo cree en Jesucristo, en lo profundo de su coraz=F3n y,
tambi=E9n, en su gran obra infinita, llevada acabo en las afueras de
Jerusal=E9n, para cumplir la Ley Celestial con sangre, para entonces
ponerle fin al pecado de la tierra y de su humanidad infinita, y s=F3lo
entonces vean la vida eternamente.

Porque el Se=F1or Jesucristo no s=F3lo ha vencido la vida pecadora y el
mundo entero, cruel y lleno de trampas mentirosas del enemigo, sino
tambi=E9n la eternidad. Si, nuestro Se=F1or Jesucristo ha vencido por
siempre la eternidad venidera, para bien de cada hombre, mujer, ni=F1o y
ni=F1a de la humanidad entera, que tan s=F3lo le invoque a =C9l, en su
nombre santo, en lo profundo de su coraz=F3n, para gloria infinita de
nuestro Dios, de su Esp=EDritu Santo y de sus huestes celestiales del
reino del cielo.

LO QUE NACE DE CRISTO EN TI, VENCE AL MUNDO

En verdad, nada que ha nacido de Dios, jam=E1s ha sido superado por
Lucifer ni por ninguno de sus =E1ngeles ca=EDdos, ni menos por el hombre
de pecado de toda la tierra. Por lo tanto, si el nombre del Se=F1or
Jesucristo nace en tu coraz=F3n, con el nuevo amanecer de la nueva
resurrecci=F3n de Dios y de su Esp=EDritu Santo en Jesucristo, entonces
jam=E1s el enemigo de tu alma y de toda tu vida te podr=E1 vencer; es
m=E1s, nadie podr=E1 vencerte nunca, si Cristo vive en tu coraz=F3n.

Porque lo que ha nacido en ti, en el d=EDa que el Se=F1or Jesucristo
entro en tu vida, entonces es el comienzo de tu nueva vida infinita, la
cual perdiste en el para=EDso (y no en la tierra) por culpa de las
palabras mentirosas, en el coraz=F3n de Eva y de Ad=E1n, para que muera
tu alma para siempre. Es decir, que Lucifer ya quer=EDa destruir tu
vida, desde los primeros d=EDas de vida de Ad=E1n, en el para=EDso
celestial, pero Cristo lo venci=F3 por amor ti, siempre por a ti, mi
estimado hermano y mi estimada hermana; para que vivas y jam=E1s veas al
=E1ngel de la muerte en tu coraz=F3n, ni menos en tu alma eterna.

Pero Dios te ha redimido venciendo a Lucifer y cada una de sus
profundas tinieblas en toda la tierra y en el m=E1s all=E1, tambi=E9n,
como el =E1ngel de la muerte, el infierno y la segunda muerte de tu alma
viviente, en el lago de fuego, por ejemplo. Todas estas grandes
maldades de Lucifer y de su castigo eterno, el Se=F1or Jesucristo las ha
vencido por amor a ti, destruyendo los poderes sobrenaturales del
pecado y de sus muchas enfermedades, en la tierra y en el m=E1s all=E1,
tambi=E9n, para siempre, para que tu alma viva y no vea el mal del
=E1ngel de la muerte, jam=E1s.

Es por eso, que cada vez, que el nombre del Se=F1or Jesucristo es
cre=EDdo en el coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a, entonces
una nueva vida infinita empieza formalmente con el esp=EDritu de amor
eterno, de Dios y de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, para jam=E1s
morir en su nuevo reino celestial, en el m=E1s all=E1. Y esto ha de ser,
por ejemplo, como en el para=EDso o como en su nueva ciudad celestial,
La Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita de su gran rey Mes=EDas, el Hijo de
David, =A1el =FAnico Cristo posible para Israel y para la humanidad
entera!

Por esta raz=F3n, cada uno de ustedes ha sido formado en las manos de
Dios, en el d=EDa que formaba a Ad=E1n, por ejemplo, en el reino de los
cielos, para que tenga vida y en abundancia, hoy en d=EDa y por siempre,
en la eternidad venidera. Es por eso, que Dios jam=E1s les ha abandonado
a pesar de sus pecados y de sus muchas rebeliones en contra de =E9l y de
su fruto de vida eterna, el Se=F1or Jesucristo, como Ad=E1n y Eva lo
hicieron en sus d=EDas de vida y de ceguera espiritual, en el para=EDso,
por ejemplo. Porque mayor es el esp=EDritu de vida de Dios que est=E1 en
ustedes y con ustedes, que aquel que est=E1 en el mundo, Lucifer,
perdido eternamente y para siempre en sus profundas tinieblas del m=E1s
all=E1, de su segunda muerte infinita, del lago de fuego.

(Feliz Prospero A=F1o Nuevo 2007 para todos. Am=E9n.)


El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo
es contigo.


=A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre!


D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el
nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras
almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y honra
a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el cielo,
tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo amado,
el Se=F1or Jesucristo.

LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS

Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la
verdad de Dios y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para
que la omnipotencia de Dios no obre en tu vida de acuerdo, a la
voluntad perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero
todo esto tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu
vida. Has de pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos
termine, cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad.
Los =EDdolos con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa
y noche entre las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber
desobedecido a la ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos
estos males est=E1 aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el
Se=F1or Jesucristo. Cree en =C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando
siempre tu fe en =C9l, escaparas los males, enfermedades y los tormentos
eternos de la presencia terrible de los =EDdolos y de sus huestes de
esp=EDritus infernales en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos
tambi=E9n, en la eternidad del reino de Dios. Porque en el reino de Dios
su ley santa es de d=EDa en d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por
todas las huestes de sus santos =E1ngeles. Y t=FA con los tuyos, mi
estimado hermano, mi estimada hermana, has sido creado para honrar y
exaltar cada letra, cada palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada
categor=EDa de bendici=F3n terrenal y celestial, cada honor, cada
dignidad, cada se=F1or=EDo, cada majestad, cada poder, cada decoro, y
cada vida humana y celestial con todas de sus muchas y ricas
bendiciones de la tierra, del d=EDa de hoy y de la tierra santa del m=E1s
all=E1, tambi=E9n, en el reino santo de Dios y de su Hijo amado, =A1el
Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de Israel y de las naciones!

S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS

Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu
coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la
tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde
los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del
reino de los cielos:

PRIMER MANDAMIENTO: "No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED".

SEGUNO MANDAMIENTO: "No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo
que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s
culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la
maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la
cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia
por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos".

TERCER MANDAMIENTO: "No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu
Dios, porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en
vano".

CUARTO MANDAMIENTO: "Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para
santificarlo. Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el
s=E9ptimo d=EDa ser=E1 s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=
=EDa
obra alguna, ni t=FA, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu
sierva, ni tu animal, ni el forastero que est=E1 dentro de tus puertas.
Porque en seis d=EDas Jehov=E1 hizo los cielos, la tierra y el mar, y
todo lo que hay en ellos, y repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso
Jehov=E1 bendijo el d=EDa del s=E1bado y lo santific=F3".

QUINTO MANDAMIENTO: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus
d=EDas se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da".

.TO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s homicidio".

SEPTIMO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s adulterio".

OCTAVO MANDAMIENTO: "No robar=E1s".

NOVENO MANDAMIENTO: "No dar=E1s falso testimonio en contra de tu
pr=F3jimo".

DECIMO MANDAMIENTO: "No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no
codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo".

Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y d=E9shazte de todos estos
males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos,
tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa
de Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos
desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque
t=FA no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de
los tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres
de todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los
d=EDas de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa
de hoy. Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino
que s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en
cada una de sus muchas familias, por toda la tierra.

Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or
Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos
juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia
santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras
almas:

ORACI=D3N DEL PERD=D3N

Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de
tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu reino,
sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la tierra. El
pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras deudas,
como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas
en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder
y la gloria por todos los siglos. Am=E9n.

Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial
tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres,
tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas.

Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y
la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD".
Juan 14:

NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR.

=A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY!

MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.

YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS
TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY.

- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y
su MUERTE.

Disp=F3nte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete):

Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer
d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu
vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA.

QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9 DECIRLE
AL SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un
pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su
SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi
pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi
SALVADOR.

=BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____?

=BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____?

Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una nueva
maravillosa vida en Cristo. Ahora:

Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios,
orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en
El ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros
cristianos en un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la
suprema autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s.

Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros cristianos
que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de Jes=FAs te
recomienden leer y te ayuden a entender mas de Jes=FAs y su palabra
sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en gran
cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata a tu
barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con frecuencia,
para ver que clase de libros est=E1 a tu disposici=F3n, para que te
ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.

Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que
te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED
comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre.

El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de
Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque =E9sta
es la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la
tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras
almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno:
"Vivan tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y
tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n". Por causa de mis hermanos
y de mis amigos, dir=E9 yo: "Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n".
Por causa de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la
tierra: implorar=E9 por tu bien, por siempre.

El libro de salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de
Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo
que respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el
Todopoderoso! Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo
instrumento y de todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el
hombre: gloria y loor al nombre santo de Dios, en la tierra y en las
alturas, como antes y como siempre, por la eternidad.



http://www.supercadenacristiana.com/listen/player-wm.asp?playertype=3Dwm%20=
%20///





http://www.unored.com/streams/radiovisioncristiana.asx




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102153. =?iso-8859-1?q?(IV=C1N):_TRIUNFANDO_SOBRE_EL_MUNDO?=