National Anthems: Home | Africa | Americas | Asia | Australia&Oceania | Europe | Olympic Anthem |

 
Passports: Home [ Africa ] [ Americas, Australia & Oceania] [ Asia] [ Europe] [ Other documents
Travel:
[Europe] [ Asia ] [ USA-Canada ] [ Latin-America ] [ Africa ] [ Australia ] [ Carabben ] [ Air ] [Cruises ]
Forum
Live chat




Subject: =?iso-8859-1?q?(IV=C1N):_ORARANDO_SIEMPRE_AL_SE=D1OR?= Posted on: Sun, 18 Mar 2007 16:25:09 +0000 (UTC)

S=E1bado, 17 de marzo, a=F1o 2007 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador - Iberoam=E9rica


(Este Libro fue Escrito por Iv=E1n Valarezo)



ORARANDO SIEMPRE AL SE=D1OR

Nuestro Dios siempre se ha comunicado con el hombre, a trav=E9s de la
oraci=F3n. Y sin la oraci=F3n, Dios no le puede hablar al hombre de toda
su creaci=F3n. Vemos en el para=EDso, por ejemplo, como Ad=E1n trata de
seguir comunic=E1ndose con su Creador, por medio de su propia santidad y
por su propia verdad, tambi=E9n. Porque la verdad fue entonces, de que
Ad=E1n si era santo y verdadero en su vida del para=EDso; es m=E1s, Ad=E1n =
no
conoc=EDa el pecado aun en su coraz=F3n ni en sus labios.

Pero, sin embargo, Ad=E1n no era lo suficientemente santo y verdadero,
para poseer la verdad y la justicia divina de la vida santa del reino
de los cielos por si mismo, para seguir comunic=E1ndose con su Dios.
Entonces Dios requiere de Ad=E1n de que coma y beba del fruto de la vida
eterna, para que en su coraz=F3n exista estos elementos fundamentales en
su vida celestial, para que entonces =E9l pueda con los suyos seguir
viviendo y comunic=E1ndose con su Dios, en el para=EDso y en toda la
creaci=F3n, tambi=E9n.

Pero Ad=E1n no entend=EDa lo que Dios le estaba hablando a su vida, porque
no corre de inmediato a comer del =C1rbol de la vida, el Se=F1or
Jesucristo, sino que decide esperar. Aqu=ED es cuando Lucifer encontr=F3
la puerta abierta en la vida de Ad=E1n, sin a=FAn la comida de la vida
eterna: la verdad y la justicia del Se=F1or Jesucristo, en su coraz=F3n y
en toda su vida, tambi=E9n, para que viva con su Dios eternamente y para
siempre, en el reino de los cielos.

Y esto era algo, que Lucifer muy bien sabia, pero no lo quer=EDa para
Ad=E1n ni para ning=FAn de sus descendientes, en el para=EDso o en toda la
tierra. Y la =FAnica manera que =E9l pod=EDa ponerle fin a =E9ste bien en la
vida del hombre, era entonces solamente con su esp=EDritu de mentira en
sus corazones y en sus labios, tambi=E9n. Y fue aqu=ED, que Lucifer usa a
la serpiente para enga=F1ar a Eva y luego a Ad=E1n y a cada uno de sus
descendientes, en toda la creaci=F3n de Dios.

Pues entonces Lucifer no espero m=E1s, para entrar en la vida de Ad=E1n y
del para=EDso, por medio de sus mentiras en los labios de la serpiente y
de su esposa, Eva, por ejemplo. Y fue as=ED, que la verdad y la justicia
infinita de la vida del cielo se aleja de Ad=E1n y de sus descendientes,
en toda la creaci=F3n de Dios, para mal eterno de muchos. Porque Ad=E1n,
en obediencia a la palabra de mentira de Lucifer, entonces come del
fruto prohibido para mal de su vida y de los suyos, en toda la
creaci=F3n de Dios y hasta nuestros d=EDas, tambi=E9n.

Es por eso, que el hombre ya no pod=EDa permanecer en el para=EDso, por su
falta de la verdad y de la justicia divina del cielo, para orar por
siempre a su Dios y Creador de su vida y de la vida de sus
descendientes, tambi=E9n, en toda la creaci=F3n del cielo y de la tierra.
Pero el hombre no salio del para=EDso sin la esperanza en su coraz=F3n, de
que alg=FAn d=EDa no muy lejano, entonces la verdad y la justicia divina
del =C1rbol de la vida serian partes integrales de su vida y de la vida
de los suyos tambi=E9n, para volver a vivir en el para=EDso, como antes,
libres del mal del pecado.

Es decir, para que el hombre vuelva a hablar y a vivir con su Dios y
con su =C1rbol de vida, en el para=EDso y en toda la nueva creaci=F3n
celestial, tambi=E9n. Y todo esto llego a ser posible (y una realidad
eterna) en la vida de Ad=E1n y Eva, cuando por fin, ambos siendo =E1rboles
secos y sin vida alguna, entonces recibieron por medio de los clavos y
de la sangre sagrada del "Cordero Escogido de Dios", la verdad y la
justicia infinita de la vida eterna de Dios.

Porque esta es la verdad y la justicia de la vida santa del para=EDso,
por las cuales Dios ya no pod=EDa seguir con ellos viviendo en el
para=EDso, hasta que estas dos cualidades espirituales de sus corazones
y de sus almas lleguen a ser partes integrales de sus vidas, como los
dem=E1s seres santos y =E1ngeles del reino, por ejemplo. Y hasta ese d=EDa,
entonces Dios no pod=EDa jam=E1s realmente tener una comunicaci=F3n y una
comuni=F3n plena con ambos y cada uno de sus descendientes, en sus
millares, como las estrellas de los cosmos, en el para=EDso y en toda la
tierra, tambi=E9n.

Por lo tanto, nuestro Dios s=F3lo oye la oraci=F3n de los que se acercan a
=C9l, siempre en el nombre sagrado de su Hijo amado, su =C1rbol de vida
eterna del para=EDso, =A1el Se=F1or Jesucristo! Y sin el Se=F1or Jesucristo=
en
tu coraz=F3n, mi estimado hermano y mi estimada hermana, si realmente
fueses tan santo y tan puro como Ad=E1n, en tu vida celestial del
para=EDso, pero si Cristo no est=E1 en tu coraz=F3n, entonces no hay una
comunicaci=F3n verdadera y real entre t=FA y Dios en la tierra, ni menos
en el para=EDso.

Por eso, sabemos que nuestro Padre Celestial no oye a los pecadores y
a las pecadoras de toda la tierra, porque =C9l jam=E1s se ha contaminado
con el pecado de ning=FAn =E1ngel ca=EDdo ni con ning=FAn hombre rebelde a =
su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, en el para=EDso o en la tierra, de
nuestros d=EDas, por ejemplo. Nuestro Dios s=F3lo oye a los que le invocan
a =C9l, en el nombre sagrado de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo,
porque s=F3lo en =C9l hay verdad y justicia infinita para todo hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de toda la tierra.

Adem=E1s, nuestro Dios siempre ha sido fiel a su propia palabra y a su
nombre santo, en el cielo y por toda la tierra; por lo tanto, nuestro
Dios no ha sido jam=E1s adherente en la rebeli=F3n de ning=FAn =E1ngel ca=
=EDdo
ni en la desobediencia del hombre del para=EDso, en contra de su =C1rbol
de vida eterna, el Se=F1or Jesucristo. Y aunque esto es verdad, si ese
mismo hombre o esa misma mujer se arrepiente de sus pecados, e invoca
el nombre sagrado de su Hijo amado, creyendo en su coraz=F3n y
confesando con sus labios, de que el Se=F1or Jesucristo es su Hijo
amado, entonces a ese hombre y a esa mujer Dios oye, en los cielos.

Nuestro Dios los oye para perdonar sus pecados y para bendecir sus
vidas grandemente y poderosamente, en la tierra y as=ED tambi=E9n en el
para=EDso, desde ya, y aun hasta cuando regresen a sus lugares eternos
de sus primeros pasos, en el m=E1s all=E1, por ejemplo, para seguir
sirviendo y orando a su Dios y Creador de sus vidas eternas. Y esto ha
de ser con cada uno de ellos, en oraci=F3n, en ruegos, en intercesiones
en alabanzas de glorias y de honras inmortales a su nombre santo,
eternamente y para siempre, en su nueva vida angelical, del nuevo
reino de los cielos, como en La Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita del
cielo, por ejemplo.

Puesto que, ning=FAn hombre, mujer, ni=F1o o ni=F1a de la humanidad entera,
podr=E1 realmente regresar a su antiguo hogar celestial del para=EDso, si
es que no se ha arrepentido de sus pecados y, adem=E1s, si es que el
Se=F1or Jesucristo no habita en su coraz=F3n, por ejemplo, como "alimento
infinito" de su coraz=F3n y de su alma eterna, tambi=E9n. Porque el
para=EDso, y as=ED tambi=E9n como el nuevo reino de los cielos, ha sido
creado para los =E1ngeles y para la humanidad entera, para que s=F3lo
coman y beban de su fruto de vida eterna de su =C1rbol Viviente, su Hijo
amado, =A1el Cristo de Israel y de las naciones!

Porque Dios jam=E1s ha de volver a permitir que el =E1ngel del cielo, o el
hombre del para=EDso y de la tierra, vuelvan a comer, como en la
antig=FCedad, por ejemplo, del fruto prohibido, para que el mal del
pecado jam=E1s vuelva a entorpecer: la paz y la tranquilidad de la vida
santa del cielo, sino todo lo contrario. Dios ha de asegurarse de que
cada =E1ngel del cielo y as=ED tambi=E9n cada descendiente de Ad=E1n, entr=
=E9
entonces de regreso al para=EDso, para s=F3lo comer del fruto de la vida
eterna, de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Dado que, s=F3lo la vida del =C1rbol de la vida ha de reinar sobre toda
vida del =E1ngel y sobre toda vida de la humanidad entera, para miles de
siglos venideros, en el nuevo reino de los cielos, como siempre ha
sido as=ED, desde el comienzo de todas las cosas antes de la
manifestaci=F3n del pecado de Lucifer. Porque todos ellos han de orar,
alabar, honrar y exaltar por siempre su nombre santo ante su Dios que
est=E1 en los cielos, por los poderes sobrenaturales de la vida santa y
eternamente divina del Se=F1or Jesucristo, para agradar por siempre, en
toda verdad y en justicia infinita a su Dios y Fundador de sus nuevas
vidas celestiales, del reino.

Por lo tanto, delante de Dios jam=E1s ning=FAn =E1ngel ni ning=FAn hombre o
mujer de la humanidad entera, ha de prosperar en la tierra ni menos en
el m=E1s all=E1, si es que el Se=F1or Jesucristo no es rey y soberano eterno
de su coraz=F3n y de toda su vida, corporal e espiritual, tambi=E9n. Es
por eso, que es muy bueno que todos oren y alaben, honren y exalten
por siempre, a nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos, en el
nombre sagrado de su unig=E9nito, =A1el Se=F1or Jesucristo!, para cumplir
por siempre con toda verdad y con toda justicia de la vida santa del
reino de los cielos, eternamente y para siempre. Y as=ED entonces quiz=E1s
tengamos paz en la tierra, porque hay poderes sobrenaturales actuando
en la vida del hombre, en la oraci=F3n hecha a Dios, en el nombre del
Se=F1or Jesucristo.

S=CD SU GENTE ORA, INVOCANDO EL NOMBRE DE JESUCRISTO, ENTONCES DIOS
BENDECIR=C1 SUS VIDAS Y SUS TIERRAS

Pues si se humilla mi gente sobre el cual es invocado mi nombre, les
dec=EDa el SE=D1OR a sus hijos e hijas de toda la tierra: y si oran y
buscan mi rostro y se vuelven atr=E1s de sus pecados y malos caminos:
entonces yo oir=E9 en los cielos y perdonar=E9 sus pecados y sanar=E9 sus
tierras, tambi=E9n. Porque de ninguna manera, nuestro Dios ha de
abandonar a todo aquel que se acerque a =C9l, en la verdad y en la
justicia infinita de su =C1rbol de vida eterna, en el para=EDso o en
cualquier lugar de la tierra. Ahora porque Ad=E1n y Eva no encontraron
refugio en el coraz=F3n de Dios, en el para=EDso, fue porque Cristo no
estaba en sus corazones, sino la mentira de su enemigo de siempre,
Lucifer.

Por lo tanto, poderoso es nuestro Padre Celestial para o=EDr nuestras
oraciones en cada momento del d=EDa, en el para=EDso o en cualquier lugar
de toda su creaci=F3n, siempre que se lo haga en el nombre sagrado de su
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Y esto fue algo que Ad=E1n si conoc=
=EDa
muy bien en su coraz=F3n, pero no Eva. Es por eso, que Lucifer se acerca
a la amiga de Eva primero con sus mentiras, para luego acercarse a
ella y finalmente a Ad=E1n y a cada uno de sus descendientes, con sus
mentiras, para destituirlos de toda la gloria, de la vida santa del
para=EDso y de la vida de la tierra, de nuestros d=EDas, tambi=E9n.

Y como Ad=E1n y Eva no oraron al SE=D1OR, en el nombre del fruto, de vida
eterna del para=EDso, entonces la verdad y la justicia infinita de Dios
se alejaron de ellos, como para nunca m=E1s volver al cielo, porque el
esp=EDritu de error y de la mentira de Lucifer se encontraba en sus
corazones, para mal eterno de muchos. Pero, sin embargo, dada las
mismas circunstancias, por las cuales Ad=E1n y Eva pasaron en el
para=EDso, si el nombre del Se=F1or Jesucristo hubiese estado en sus
corazones, Dios inmediatamente hubiese o=EDdo sus oraciones de ayuda; y
los hubiese redimido del poder de la mentira de Lucifer, en un solo
instante de oraci=F3n hecha hacia =C9l, en el Se=F1or Jesucristo.

Pero Ad=E1n y Eva no oraron a Dios, porque (como lo indique antes) el
nombre del Se=F1or Jesucristo no estaba en sus corazones, por m=E1s santos
que fuesen sus vidas delante de Dios. Por lo tanto, Ad=E1n y Eva no
estaban en la verdad ni en la justicia infinita de su Dios y Creador
de sus vidas, en el para=EDso. S=F3lo un vac=EDo se encontraba en sus
corazones, en sus vidas y peor aun, sin la fe y la esperanza de una
vida mejor en sus corazones eternos, sin Cristo Jes=FAs. En verdad, en
el mismo para=EDso, a pesar de su inocencia y vida pura y sin pecado,
aun as=ED ambos se encontraban muertos delante de Dios, porque la vida
de Cristo no estaba en ellos ni en ninguno de sus descendientes, en
sus millares, en toda la tierra, como t=FA y yo, en el d=EDa de hoy, por
ejemplo.

Por lo contrario, si el nombre del Se=F1or Jesucristo hubiese estado en
sus corazones, entonces sus oraciones hubiesen sido muy bien recibidas
por Dios, en el para=EDso, para contestarlas inmediatamente, en los
poderes sobrenaturales de su verdad y de su justicia celestial. Y as=ED
es tambi=E9n en toda la tierra, hoy en d=EDa y para siempre, en la
eternidad venidera del nuevo reino de los cielos, con cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, por ejemplo, para
enriquecer sus vidas, eternamente y para siempre. Y esto es realmente
s=F3lo de los que tengan el nombre del Se=F1or Jesucristo en sus
corazones, para hablar con su Dios y recibir de parte de =C9l: verdad y
justicia infinita para sus vidas infinitas, en el m=E1s all=E1.

En vista de que, todo hombre y mujer cuando termina su vida en la
tierra, entonces va al m=E1s all=E1 a seguir viviendo para el pecado de
Lucifer o para la verdad y la justicia infinita de su =C1rbol de vida
eterna, =A1el Se=F1or Jesucristo! Y s=F3lo los que han levantado sus
oraciones al cielo para tocar a Dios, en el nombre sagrado de su Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo, son realmente los que tienen verdad y
justicia en sus corazones y en sus esp=EDritus humanos para ver a su
Dios y vivir sus vidas eternas con =C9l, en el cielo

Por eso, en el instante que nuestro Dios oye nuestras oraciones,
hechas en el nombre sagrado de su Hijo amado, entonces nos ha de
perdonar cada uno de nuestros pecados, para jamas volverse acordar de
ninguno de ellos, en esta vida ni en la venidera, tambi=E9n, como en su
nuevo reino celestial, por ejemplo. Porque desde el momento que
comenzamos ha hablar con =C9l, en el nombre de su Jesucristo, entonces
ya somos santificados, ya somos libres y limpios de toda contaminaci=F3n
del pecado y de la muerte eterna, tambi=E9n, en nuestros corazones y en
nuestras almas vivientes, en la tierra y en el para=EDso, eternamente y
para siempre, en el m=E1s all=E1. Y s=F3lo la verdad y la justicia de la
oraci=F3n de Dios, hecha en el nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo,
viven en nuestros corazones para justificaci=F3n y para bendici=F3n
eterna, en la tierra y en el cielo, tambi=E9n, eternamente y para
siempre.

Es m=E1s, nuestro Dios s=F3lo se ha de acordar de nuestras oraciones, de
nuestras alabanzas y de cada una de las honras y glorias que hayan
salido de nuestros corazones y de nuestras vidas hacia =C9l, en el
nombre sagrado de su Hijo amado, pero jam=E1s se ha de volver a acordar
de ninguno de nuestros pecados, para siempre. Es por esta raz=F3n, que
nuestro Dios ha sido muy bueno para con cada uno de nosotros, al
darnos lo mejor de su vida y de su gran reino celestial, su fruto de
vida eterna, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Es por eso, que lo mejor de la vida de cualquier hombre, mujer, ni=F1o y
ni=F1a de toda la tierra, es el Se=F1or Jesucristo viviendo en su coraz=F3n,
como en todo =E1ngel del cielo, por ejemplo, para su nueva vida eterna,
en la eternidad venidera del nuevo reino de los cielos. Porque la
verdad es que todo =E1ngel del cielo ha recibido al Se=F1or Jesucristo en
su coraz=F3n con una simple oraci=F3n en su coraz=F3n delante de la
presencia de nuestro Padre Celestial. Pues as=ED tambi=E9n tiene que ser
contigo y con todos los dem=E1s, en toda la tierra, mi estimado hermano
y mi estimada hermana, para que la verdad la justicia infinita del
para=EDso, el fruto de vida eterna, reine en tu vida, eternamente y para
siempre.

Porque s=F3lo en el Se=F1or Jesucristo estamos a salvo de los poderes m=E1s
terribles y peligrosos del mal del pecado y de las profundas tinieblas
de Lucifer y de sus =E1ngeles ca=EDdos, en la tierra y en el m=E1s all=E1,
tambi=E9n, por ejemplo, como en el mundo bajo de los muertos, en el
infierno o el lago de fuego. El lago de fuego eterno, el lugar en
donde la segunda muerte del esp=EDritu rebelde del =E1ngel ca=EDdo y as=ED
tambi=E9n de toda alma perdida del pecador y de la pecadora de la
tierra, reina eternamente y para siempre, para que jam=E1s estas vidas
perdidas se vuelvan a levantar y hacerle da=F1o al nombre sagrado del
Se=F1or Jesucristo, como antes.

Porque nuestro Dios es muy celoso de la vida y del honor sagrado de su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, en el para=EDso, en la tierra y en el
m=E1s all=E1, eternamente y para siempre. Es por eso, que Dios rechaza la
vida de Ad=E1n y Eva en el para=EDso por m=E1s santas y puras que fuesen
delante de =C9l, en el d=EDa de su formaci=F3n, porque ninguno de ellos
honro en su coraz=F3n el nombre milagroso de su Hijo amado, =A1el Se=F1or
Jesucristo! Adem=E1s, nuestro Dios jam=E1s se ha agradado de ninguno de
sus enemigos, cuando ha atacado al Se=F1or Jesucristo en el cielo, en el
para=EDso o en cualquier lugar de toda la tierra, desde la antig=FCedad y
hasta nuestros tiempos, por ejemplo, como en tu vida misma, mi
estimado hermano y mi estimada hermana.

Porque nuestro Dios s=F3lo desea ver gloria y honra salir hacia su Hijo
amado, de los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera,
en el nombre sagrado del Cristo de Israel y de las naciones, del ayer
y de siempre, tambi=E9n, y aun hasta del m=E1s all=E1 venidero de su nuevo
reino celestial y de sus huestes celestiales. Entonces si realmente le
amamos como a nuestro Padre Celestial de nuestras vidas, en la tierra,
pues, as=ED tambi=E9n ha de ser en el para=EDso, eternamente y para siempre,
s=F3lo en el esp=EDritu de fe, del nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo,
para que no nos suceda lo que les sucedi=F3 a Ad=E1n y a Eva, en el
para=EDso, por ejemplo.

Pues entonces, nuestro Dios mismo ha bendecido con bendiciones
sobrenaturales los lugares de nuestras nuevas tierras y con sus cielos
de su nuevo reino celestial, en la nueva eternidad venidera, para que
sigamos viviendo s=F3lo para =C9l, por medio del Se=F1or Jesucristo, nuestro
=FAnico redentor de nuestros corazones y de nuestras almas vivientes,
para siempre, en el m=E1s all=E1. Por consiguiente, hoy m=E1s que nunca,
debemos de orar a nuestro Padre Celestial, para que nos perdone
nuestros pecados, por medio de su Hijo amado, para que entonces
comience a bendecir nuestras vidas, de la misma manera que ha
bendecido a cada =E1ngel del cielo, desde la antig=FCedad y hasta nuestros
d=EDas, tambi=E9n, por ejemplo.

De otra manera, moriremos en nuestras tinieblas de siempre, aunque
vivamos en el para=EDso, como Ad=E1n y Eva, por ejemplo, sin la oraci=F3n y
sin la bendici=F3n de Cristo en nuestros corazones y en nuestras almas
eternas, tambi=E9n. Porque es nuestro Dios quien =FAnicamente oye nuestras
oraciones d=EDa y noche, por amor al esp=EDritu de la vida santa y
sumamente sagrada del Se=F1or Jesucristo, en la tierra y as=ED tambi=E9n en
el para=EDso y en su nuevo reino infinito, como la nueva ciudad santa e
infinita: La Jerusal=E9n Eterna de Dios y de su rey Mes=EDas, =A1el Cristo!

Por lo tanto, sin Cristo entonces nuestro Dios no oye a nadie, sea
=E1ngel santo del cielo u hombre o mujer santos, tambi=E9n, del para=EDso,
como Ad=E1n y Eva, por ejemplo. Y si Dios no perdono a los =E1ngeles que
se rebelaron ante el fruto de vida eterna, ni tampoco perdono a Ad=E1n y
a Eva, en el para=EDso, por el mismo pecado; pues entonces Dios tampoco
te ha de perdonar a ti, si te acercases a =C9l, en otro nombre que no
sea el de su Hijo, =A1el Se=F1or Jesucristo! As=ED es que, olv=EDdate ya de
los =EDdolos y de las v=EDrgenes de talla, y regresa a tu Dios, por amor
al esp=EDritu de la verdad, de la vida y de la justicia infinita del
fruto de vida eterna del para=EDso, =A1el Se=F1or Jesucristo!, para que
tengas vida, felicidad y salud en abundancia, en la tierra y en el
cielo, eternamente y para siempre.

Entonces cuando ores y pienses que Dios no te est=E1 oyendo, pues no es
as=ED. Porque =C9l si oye nuestras oraciones, puesto que, para esto nos ha
creado en sus manos santas, para que levantemos nuestras oraciones
hacia =C9l, s=F3lo hacia el cielo, en el nombre sagrado de su Amado
Eterno. Entonces pi=E9nsalo otra vez, porque nuestro Dios si oye tus
oraciones, suplicas, ruegos, alabanzas de gloria y de honra hechas a
=C9l, en el nombre sagrado de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, para
perdonar tu vida y llenarla de vida nueva en abundancia, en la tierra
y as=ED tambi=E9n en el para=EDso, eternamente y para siempre.

Para que jam=E1s te falte ning=FAn bien en tu vida por la tierra y as=ED
tambi=E9n, en tu nueva vida celestial del reino infinito y de sus
=E1ngeles celestiales: honrando y alabando su nombre con cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, de los que han sido lavados
de sus pecados, s=F3lo por la sangre de Cristo. Y cuando ores al SE=D1OR,
entonces aseg=FArate que lo estas haciendo en el nombre sagrado y
eternamente milagroso de su Hijo amado, para que =C9l mismo te conteste
cada una de tus peticiones y deseos de tu coraz=F3n, para ti y para cada
uno de los tuyos tambi=E9n, y aun, hasta de tus amistades cercanas y
lejanas, tambi=E9n.

Ya que, nuestro Dios es bueno para con nosotros, s=F3lo por medio de la
vida sagrada de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, por lo tanto, =C9l
es bueno para todos los dem=E1s, sean familiares, amigos o no. Porque la
verdad es que nuestro Dios desea su bendici=F3n para cada uno de los
hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera, d=EDa y noche y
sin jam=E1s hacer excepci=F3n alguna de ninguna persona, por ninguna
raz=F3n, por m=E1s razonable que sea, en la mente del hombre pecador o de
la mujer pecadora de toda la tierra.

Por lo tanto, nuestro Padre Celestial es bueno y justo, a la vez,
eternamente y para siempre para con todas sus huestes celestiales y
los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera, sin jam=E1s
dejar a ninguno de ellos sin su amor y su bendici=F3n eterna, tambi=E9n.
Por ello, su bendici=F3n es para todos, grandes y peque=F1os, en el
para=EDso y por toda la tierra, tambi=E9n, s=F3lo por medio de su Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo, y jam=E1s por ning=FAn otro nombre extra=F1o a
=C9l y a su verdad y santidad infinita de la vida gloriosa de su =C1rbol
de vida eterna, en el para=EDso.

A no ser que esa persona realmente no ame en su coraz=F3n a su Dios y a
su =C1rbol de vida, el Se=F1or Jesucristo, como en los d=EDas del hombre en
el para=EDso. Como en el para=EDso, por ejemplo, cuando Dios quiso
bendecir con todo su coraz=F3n y con toda su alma sant=EDsima a Ad=E1n y a
la humanidad entera, pero Ad=E1n, no fue que no quiso recibir su
bendici=F3n celestial, sino que se descuido de las artima=F1as de su
enemigo, Lucifer; y por =E9ste descuido entonces Ad=E1n se perdi=F3 su
bendici=F3n moment=E1neamente. En otras palabras, Ad=E1n, ni menos Eva,
sabia orar a Dios, en el nombre del Se=F1or Jesucristo, viviendo en su
coraz=F3n y en su vida y alma resplandeciente de gloria y de honra
infinita, por ejemplo, en el para=EDso.

Pero de todas manera, la bendici=F3n de su Hijo amado no se hizo una
realidad en su coraz=F3n y en toda su vida celestial en el para=EDso, como
Dios lo hab=EDa deseado as=ED para bendecir no s=F3lo a Ad=E1n, sino a much=
os
m=E1s, eternamente y para siempre. Porque tambi=E9n hubiese sido muy bueno
que =E9sta bendici=F3n llegase al hombre en el para=EDso primero y de lleno
y con todas sus m=E1s ricas y gloriosas bendiciones de la antig=FCedad y
del m=E1s all=E1, sino que tuvo que esperar para entonces llegar a tu
vida, mi estimado hermano, como hoy en d=EDa, por ejemplo, s=F3lo por amor
a Jesucristo.

Realmente tuvo que esperar la bendici=F3n de Dios en Ad=E1n y en cada uno
de sus descendientes, por un corto tiempo m=E1s hasta que la sangre del
hombre sea reemplazada, por medio del sacrificio supremo y eterno, de
la sangre del Se=F1or Jesucristo, en el lugar escogido por el SE=D1OR
mismo, por ejemplo, en la tierra de Cana=E1n. Pero, sin embargo,
finalmente toma lugar en Israel la bendici=F3n de Cristo, para que en su
d=EDa Ad=E1n regrese a su lugar de siempre, al para=EDso con su Dios y con
su fruto de vida y de salud, su Hijo amado, para =E9l y para cada uno de
sus descendientes, en sus millares, en toda la creaci=F3n de Dios. Por
eso, es muy bueno orar al SE=D1OR siempre para darle gracias por todo lo
que ha hecho con cada uno de nosotros, en la vida gloriosa y
eternamente santa de su =C1rbol de vida, su Hijo amado, =A1el Se=F1or
Jesucristo!

OREN Y DEN GRACIAS POR TODO SIEMPRE A NUESTRO SE=D1OR

Mis estimados hermanos y mis estimadas hermanas, pues, est=E9n siempre
gozosos, en el SE=D1OR, por todo lo que =C9l ha hecho por cada uno de sus
ustedes, en sus millares, de todas las familias, razas, pueblos,
linajes, tribus y reinos de la tierra. Porque nuestro Padre Celestial
ha hecho maravillas, milagros, prodigios y grandes se=F1ales del para=EDso
y de la tierra, tambi=E9n, por amor a cada uno de ustedes en la
humanidad entera e infinita de su nuevo reino de los cielos.

Y esto no es nada aun, comparado por todo lo que nuestro Dios piensa
hacer por cada uno de nosotros, en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n,
desde Ad=E1n y hasta el ultim=F3 ser viviente que nazca en la tierra, por
ejemplo, s=F3lo por amor a su Hijo amado, el Cristo. Entonces oren en
todo tiempo y sin cesar, porque esto es poder de Dios, en el nombre
sagrado de su =FAnica bendici=F3n personal, como la bendici=F3n de Ad=E1n y=
de
Eva, en sus vidas celestiales, por ejemplo, la cual toma lugar
finalmente en la tierra y en el d=EDa se=F1alado de nuestro Dios, para
bien eterno de muchos en Jesucristo.

Dado que, esta bendici=F3n de nuestro Dios y de su Esp=EDritu Santo,
entonces tenia que alcanzar al hombre, de una manera u otra, en el
para=EDso o en la tierra, pero siempre por medio de su fruto de vida
eterna, su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo. Pues entonces nada ha
cambiado para Dios desde los d=EDas del para=EDso y hasta nuestros d=EDas en
la tierra, por ejemplo. Porque, adem=E1s, era muy necesario tambi=E9n, que
llegue a ti y a cada uno de los tuyos la vida, de los que est=E1n cerca
y de los que est=E1n lejos, como hoy en d=EDa, por ejemplo, por medio del
esp=EDritu de la palabra, de la justicia y del amor divino de nuestro
Dios y de su unig=E9nito, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque sin esta bendici=F3n de Dios y de su Esp=EDritu, por medio del
Se=F1or Jesucristo, en el para=EDso o en la tierra, entonces t=FA jam=E1s
pudieses haber vivido tus d=EDas de vida en la tierra, para que llegues
a conocer tu =FAnica verdad y tu =FAnica salvaci=F3n infinita para tu alma
eterna, =A1el Se=F1or Jesucristo! Pues bien, den gracias en todo y en todo
tiempo, en el nombre del Se=F1or Jesucristo, a su Dios Eterno que est=E1
sentado en su trono de gran gloria y de la gracia infinita, en el
cielo, para bien de sus vidas y de los dem=E1s, tambi=E9n, como los suyos
y hasta muchas amistades lejanas del mundo entero, por ejemplo. Porque
el perd=F3n y la bendici=F3n de la vida eterna son para todos, s=F3lo por
medio de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, viviendo en sus
corazones, eternamente y para siempre, en la tierra y en el para=EDso,
tambi=E9n.

Porque nuestro Dios no s=F3lo es Dios de nosotros, sino tambi=E9n de
aquellos que est=E1n lejos y aun no lo han llegado a conocerle a =C9l, en
sus corazones y en sus esp=EDritus humanos, en el nombre sagrado de su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, porque aun nadie les ha predicado la
palabra de salud eterna del SE=D1OR, todav=EDa. Es por eso, que la oraci=F3n
del coraz=F3n y de los labios de los hombres es muy importante para Dios
y para nuestras vidas, en la tierra y en el cielo, tambi=E9n,
eternamente y para siempre, para nosotros ser liberados y sanados, a
la vez, de todos los males del pecado. Y as=ED otros entonces puedan ver
la vida de Dios y de su nuevo reino infinito del cielo, en la tierra y
en el m=E1s all=E1, s=F3lo por su fruto de vida eterna, su Hijo amado, =A1el
Se=F1or Jesucristo!

Porque todos hemos de orar a nuestro Dios, as=ED como lo hemos hecho en
la tierra, a trav=E9s de los tiempos, pues en nuestros nuevos d=EDas
largos y eternos lo hemos de hacer igual en el para=EDso, como debi=F3 de
ser desde el comienzo en el m=E1s all=E1, con Ad=E1n, Eva y el =C1rbol de la
vida, =A1el Se=F1or Jesucristo! Porque =E9sta es precisamente su voluntad
perfecta, de parte de =C9l, nuestro Padre Celestial, hacia cada uno de
nosotros, en todos los lugares de la tierra, en Cristo Jes=FAs, de que
todos tengan vida y salud infinita, en abundancia, por medio de su
unig=E9nito y salvador nuestro, en el para=EDso y en la tierra, tambi=E9n,
eternamente y para siempre. Porque mayor vida y paz, que Cristo Jes=FAs
en nuestras vidas, no hay otro igual, jam=E1s.

Puesto que, nuestro Dios nos ha llamado a hacer siempre nuestras
oraciones hacia =C9l, por medio del esp=EDritu de la sangre y de la vida
eterna de su =C1rbol Viviente, el Se=F1or Jesucristo, en nuestros
corazones y en nuestras almas, tambi=E9n, para cumplir toda verdad y
justicia infinita en nuestras vidas, delante de su presencia santa, en
el para=EDso. Porque ning=FAn ser jam=E1s se ha de presentar delante de su
presencia santa en el para=EDso ni menos en la tierra, sin la verdad y
sin la justicia infinita de su fruto de vida eterna, del Se=F1or
Jesucristo, su =FAnico Hijo amado, para ser perdonado y para recibir sus
bendiciones infinitas en su nueva vida.

Fue por esta raz=F3n, que Dios requiri=F3 de Ad=E1n y Eva de comer por
siempre, de los frutos del huerto del Ed=E9n y de su =C1rbol de vida
eterna, para que haya una comunicaci=F3n de verdad y de justicia
infinita entre =C9l y ellos y con sus descendientes, tambi=E9n, como hoy
en d=EDa contigo, mi estimado hermano, como ejemplo. Porque cuando
oramos hacia nuestro Dios, quien est=E1 sentado en su trono de nuestra
=FAnica gracia y misericordia infinita, entonces nos comienza a bendecir
y a llenar nuestras vidas con muchas de sus m=E1s ricas y gloriosas
bendiciones del para=EDso, las cuales nos har=E1n seres muy felices
delante de su presencia santa, en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n.
Porque todas las bendiciones de nuestro Dios y de su Esp=EDritu Santo
son m=E1s para nosotros en Jesucristo, Se=F1or nuestro, mucho m=E1s que para
los =E1ngeles del cielo.

Por lo tanto, nuestra oraci=F3n debe de ser hecha siempre a nuestro
Padre Celestial y a su Esp=EDritu Santo, en el nombre de su amor eterno,
el Se=F1or Jesucristo, entonces muchas cosas maravillosas, de milagros y
de prodigios sobrenaturales tomaran lugar en nuestras vidas d=EDa y
noche, como si ya estuvi=E9semos viviendo con nuestro SE=D1OR, en el
para=EDso, por ejemplo. Porque nuestro Dios nos quiere hacer muy
felices, a como de lugar, como sus =E1ngeles del cielo, por ejemplo, los
cuales son seres muy sagrados para su nombre santo y, a la vez, muy
felices en sus vidas celestiales, por medio del esp=EDritu, de su fruto
de vida eterna, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Porque en el
cielo as=ED como en la tierra, la vida del =E1ngel y del hombre no cambia
en nuestro Se=F1or Jesucristo jam=E1s, sino que permanece en nosotros por
siempre, siempre y cuando le seamos fieles a nuestro Padre Celestial
que est=E1 en los cielos.

En vista de que, otra felicidad que no sea el Se=F1or Jesucristo delante
de su presencia santa, en el cielo, en el para=EDso, en la tierra o en
cualquier otro lugar de su nueva y vieja creaci=F3n, entonces nuestro
Dios no conoce. Y as=ED tambi=E9n cada una de nuestras oraciones,
alabanzas de gloria y de honra, nuestras peticiones, nuestros ruegos,
nuestras intercesiones, etc., no pueden ser jam=E1s reconocidas por
nuestro Dios, sin la felicidad del esp=EDritu vivo, del nombre sagrado
de su Hijo amado, en nuestros corazones y en nuestro diario vivir,
tambi=E9n, por ejemplo, en todos los lugares de la tierra.

Es por eso, que los =E1ngeles, arc=E1ngeles, serafines, querubines y dem=E1s
seres santos del cielo, son siempre llenos del esp=EDritu y de la vida
gloriosa y eternamente honra de su =C1rbol de vida, para agradar a
nuestro Dios d=EDa y noche y cada vez que se acercan a =C9l, para honrar y
para exaltar su nombre santo, en perfecci=F3n infinita. Porque el nombre
de nuestro Padre Celestial s=F3lo puede ser exaltado con los poderes y
autoridades sobre todas las cosas de la creaci=F3n de Dios, de los
cuales existen ya, en el nombre del Se=F1or Jesucristo; de otra manera,
nuestro Dios no puede ser glorificado en nuestras vidas, ni por un
s=F3lo segundo, ni menos su nombre santo, tampoco. Es decir, que sin
Cristo en nuestras vidas, entonces no hay verdad, no hay justicia, ni
menos habr=E1 gloria y honra para el nombre sagrado de nuestro Padre
Celestial que est=E1 en los cielos.

Entonces para nosotros poder crecer como los =E1ngeles del cielo y
agradar a nuestro Dios con nuestra presencia humana, por ejemplo, pues
claramente tenemos que estar llenos del esp=EDritu del nombre bendito de
su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Para que de esta manera, los
poderes de los dones del Esp=EDritu Santo, pues, al instante, comiencen
a obrar maravillas, milagros y glorias sobrenaturales de gran impacto,
para la vida y el nombre bendito de nuestro Dios y Creador de nuestras
vidas, en el cielo y en toda la tierra, tambi=E9n, =A1el Todopoderoso de
Israel y de la humanidad entera! Y esto es muy bueno para los =E1ngeles
del cielo y para la humanidad del para=EDso y de toda la tierra, de
nuestros d=EDas y de siempre.

Y si nuestro Dios es honrado adecuadamente en nuestros corazones y en
nuestros esp=EDritus humanos, por medio del esp=EDritu vivo, el cual
resucito de entre los muertos de la tierra, en el Tercer D=EDa del
SE=D1OR, entonces nuestro Dios ha de ser verdaderamente glorificado y
eternamente honrado, en nuestras vidas, en el nombre sagrado de su
unig=E9nito, =A1el Se=F1or Jesucristo! Porque s=F3lo =E9sta gloria infinita=
, de
la resurrecci=F3n del Se=F1or Jesucristo, por los poderes y autoridades
sobrenaturales del nombre y del Esp=EDritu Santo, entonces el hombre, la
mujer, el ni=F1o y la ni=F1a de la humanidad entera, podr=E1 realmente
entrar al reino de los cielos para vivir la vida eterna, con su Dios y
con su =C1rbol de vida. De otra manera, nadie podr=E1 jam=E1s entrar a la
nueva vida eterna del nuevo reino de Dios, como el para=EDso o como La
Nueva Jerusal=E9n Santa y Perfecta del cielo, por ejemplo.

DIOS NO OYE A LOS PECADORES, PERO S=CD A CRISTO

Pues sabemos muy bien, de acuerdo a la escritura, que nuestro Dios no
oye a los pecadores, por m=E1s que oren y rueguen en el nombre
desconocido de sus =EDdolos e im=E1genes de talla, por ejemplo, en toda la
historia de la tierra y hasta nuestros d=EDas, tambi=E9n. Pero si ellos
mismos se arrepienten de sus pecados, en el temor sobrenatural del
nombre sagrado de su Hijo y hacen su voluntad en sus vidas: am=E1ndole y
honr=E1ndole en sus corazones s=F3lo a =C9l, como el =FAnico Creador de sus
almas, entonces a esos oye nuestro Dios d=EDa y noche, para perdonar sus
pecados y bendecir sus vidas sobrenaturalmente.

Porque hay poder s=F3lo en el esp=EDritu de la sangre y del nombre del
pacto eterno de Dios y el hombre de la tierra, para perdonar y as=ED
sanar todas las dolencias de su cuerpo y de su alma eterna, tambi=E9n,
en el para=EDso y por toda la tierra, desde hoy mismo y eternamente y
para siempre. Por esta raz=F3n, la oraci=F3n del coraz=F3n y de los labios
del hombre, de la mujer, del ni=F1o y de la ni=F1a de la humanidad entera,
es tan importante para nuestro Padre Celestial, as=ED como es la oraci=F3n
de su Hijo, el Se=F1or Jesucristo, para estar por siempre, con cada uno
de nosotros fiel, en cada momento de nuestras vidas.

Es decir, para ayudarnos en todo, en lo que sabemos y hasta en lo que
no (sabemos), tambi=E9n; porque hay muchas cosas que vemos muy bien con
nuestros ojos, pero otras que no. Porque la verdad es que son mucho
m=E1s las cosas que no vemos en todo nuestros derredor y en el m=E1s all=E1,
tambi=E9n, y s=F3lo nuestro Dios las puede ver siempre, s=F3lo por los
poderes sobrenaturales del esp=EDritu de la sangre y del nombre de
nuestro Se=F1or Jesucristo viviendo en nuestros corazones, por ejemplo,
para socorrernos y protegernos del mal.

Entonces el nombre del Se=F1or Jesucristo es de suma importancia, en el
d=EDa a d=EDa de nuestras vidas, viviendo en nuestros corazones para
actuar por siempre, a favor de cada uno de nosotros, en cualquier
situaci=F3n de nuestras vidas; y as=ED ayudarnos en muchas cosas, si no
todas, para que nuestras vidas sean siempre prosperas en su obra
sagrada. Porque nuestro Dios es bueno y grande en misericordia y
justicia infinita, para con los que le aman a =C9l, s=F3lo por medio de la
vida honrada y eternamente sobrenatural de su gran rey Mes=EDas, =A1el
Cristo de Israel y de las naciones!

De otra manera, sin Cristo en nuestras vidas, entonces no tenemos nada
que hacer con Dios ni en su para=EDso, tampoco, pues entonces como Ad=E1n
y Eva tenemos que salir de la presencia de Dios y de su para=EDso para
seguir viviendo entre las tinieblas del pecado en la tierra de
siempre, hasta que reconozcamos a Cristo en nuestros corazones. Porque
sin Cristo para nuestros corazones, para nuestras almas eternas, para
nuestras vidas y para nuestro Dios y sus huestes celestiales en el
cielo no tenemos verdad ni justicia alguna en nuestras vidas, jam=E1s;
estamos eternamente en tinieblas y perdidos en el pecado de siempre,
de Ad=E1n y de Lucifer, por ejemplo.

As=ED es que, nuestro Dios le ha dado a Israel y a la humanidad entera,
un s=F3lo Mes=EDas para el para=EDso, para la tierra y para la nueva vida
infinita del nuevo reino de los cielos, tambi=E9n. Y =E9ste Mes=EDas es el
Hijo de David, =A1el =FAnico Cristo posible de Israel y de la humanidad
entera, eternamente y para siempre! Y como =C9l no hay otro igual entre
todos los =E1ngeles del cielo y as=ED tambi=E9n entre los hombres de la
humanidad entera. Y entonces por amor a Dios y a la vida preciosa de
cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, comenzando con
Ad=E1n, por ejemplo, en el para=EDso, entonces nos ha dado su mismo
aliento de vida infinita, para que jam=E1s nos falte ning=FAn bien del
cielo y de la tierra, eternamente y para siempre.

Y esta vida divina de Dios mismo, libre del pecado y, a la vez, llena
de toda verdad y de la justicia infinita del reino de los cielos,
pr=E1cticamente nos la ha entregado toda, sin escatimar nada de s=ED
mismo, eternamente y para siempre, para que gocemos con =C9l, de todas
sus cosas, en el cielo y en toda su nueva creaci=F3n, eternamente y para
siempre. Es decir, tambi=E9n, que el Se=F1or Jesucristo nos ha entregado
toda su misma vida =FAnica, sin quitarle nada, para que la gocemos y la
vivamos por siempre, en la tierra y en el nuevo reino de Dios, en
donde s=F3lo habitan la verdad y la justicia infinita del =C1rbol de la
vida, y no la mentira de Lucifer, por ejemplo.

Por ello, hemos de vivir eternamente y para siempre en toda la nueva
creaci=F3n de Dios, felices y contentos, porque el =C1rbol de vida vive en
nosotros, con mucho poder y con mayores bendiciones de vida y de salud
infinita que antes, como con Ad=E1n y Eva, en los primeros d=EDas del
para=EDso, por ejemplo. Por lo tanto, nuestro Padre Celestial est=E1
siempre atento para o=EDr nuestras oraciones, a cualquier hora del d=EDa,
para ayudarnos y bendecirnos por siempre, en todo lo que le
necesitemos a =C9l y de sus inmensas y gloriosas riquezas
sobreabundantes, de su Esp=EDritu y de su =C1rbol de vida eterna, su =FAnico
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque la verdad es que todo lo que Dios es y su Hijo amado, m=E1s lo
que han creado por los poderes sobrenaturales de los dones de su
Esp=EDritu Santo, es, realmente, s=F3lo para cada uno de sus seres
creados, como =E1ngeles del cielo y hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de
la humanidad entera, tambi=E9n. Y, es por eso, que cada vez que tu
levantas tus oraciones, peticiones, ruegos, adoraciones, alabanzas de
glorias y de honras hacia Dios y su nombre sagrado, en el nombre del
Se=F1or Jesucristo, entonces Dios abre las ventanas de los cielos, para
dejar caer de su Esp=EDritu y de sus muchas bendiciones celestiales,
para ti y para los tuyos, tambi=E9n.

Y nuestro Dios hace estas maravillas gloriosas del cielo para cada uno
de nosotros, en nuestros millares, en toda la tierra, porque nos ama,
como jam=E1s ha amado a nadie, en todos los d=EDas de su existencia en el
cielo, por medio de la verdad y de la justicia infinita de su Hijo
amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Es por esta raz=F3n, que la bendici=F3n del
Se=F1or Jesucristo y de su fruto de vida eterna era de gran importancia
para Ad=E1n y para cada uno de sus descendientes, en el para=EDso,
comenzando con Eva, por ejemplo.

Y cuando Ad=E1n y Eva no pudieron hablarle a su Dios, ni menos alabar su
nombre santo, en el nombre del Se=F1or Jesucristo, porque no lo hab=EDan
recibido en sus corazones, entonces tuvieron que dejar el cielo para
descender a vivir sus vidas, en la tierra, como hoy en d=EDa, con cada
uno de sus descendientes, en el mundo entero. Y Ad=E1n abandona el
para=EDso con Eva y cada uno de sus descendientes, como t=FA y yo, que
est=E1bamos supuestos a nacer no tanto en la tierra, sino en el para=EDso,
pues, Dios tuvo que aceptar lo inaceptable en su coraz=F3n, porque su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, los iba a rescatar en su d=EDa y sin
m=E1s demora alguna.

Y aunque no estamos viviendo en el para=EDso corporalmente, por el
momento, pero nuestra fe si, en el fruto de vida eterna, el Se=F1or
Jesucristo, entonces nuestro Dios nos oye con el amor de su Esp=EDritu
de vida y de salud infinita, como si tuvi=E9ramos viviendo en el para=EDso
aun con =C9l y su =C1rbol de vida. Y nuestro Dios hace todo esto por
nosotros, porque nos ama: Con el fin de ayudarnos, socorrernos y
llenarnos de sus m=E1s ricas y gloriosas bendiciones de maravillas y
milagros eternos, tambi=E9n. Porque nuestras oraciones, aunque las
hacemos en la tierra, en realidad, =C9l las oye inmediatamente en el
esp=EDritu de la presencia sagrada, de su =C1rbol de vida, en el epicentro
del para=EDso, para glorificar su nombre santo, en nuestros corazones y
en nuestras vidas, tambi=E9n, eternamente y para siempre, para traspasar
nuevos horizontes jam=E1s alcanzados, por =E1ngeles ni por hombres.

Porque as=ED es, como Dios ha vencido a Lucifer y a cada una de sus
mentiras en las bocas de sus =E1ngeles ca=EDdos y tambi=E9n en la boca de la
gente de la mentira, en la tierra, por ejemplo, para exaltar y
glorificar la luz de su nombre santo, sobre todas las tinieblas, en
nuestras vidas regeneradas en Cristo. Y esto ha de ser as=ED, d=EDa y
noche en toda la tierra y hasta el fin de todas las cosas, para
destruir cada una de las mentiras y de la muerte eterna del hombre, en
la tierra y en el m=E1s all=E1, tambi=E9n, como en el para=EDso y hasta como
en el mundo de los muertos, en el infierno. Porque toda mentira de
Lucifer ha muerto en la palabra de la Ley y en el nombre milagroso del
Se=F1or Jesucristo, para bien de la humanidad entera, en la tierra y en
el para=EDso, tambi=E9n, eternamente y para siempre, gracias al esp=EDritu
de la gracia redentora de la oraci=F3n de fe, en el coraz=F3n de todo
hombre de la tierra.

Puesto que, las primeras mentiras nacieron en el coraz=F3n de Lucifer,
no en la tierra, sino en el cielo y en el para=EDso del hombre, tambi=E9n,
para propagarse y asi destruir toda vida angelical del cielo y de toda
vida humana del hombre, en la tierra y en el nuevo reino de los
cielos, si fuese posible a=FAn. Es por eso, que toda purificaci=F3n de los
poderes del pecado, en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de
la humanidad entera, comenzando con Ad=E1n y Eva, en el para=EDso,
comienzan con Dios y con su =C1rbol de vida eterna, primero en el altar
celestial y luego por toda la tierra, tambi=E9n, hasta que todo queda
limpio.

Por eso, sabemos que Dios jam=E1s ha o=EDdo al pecador, en el nombre de
ninguno de sus =EDdolos, o im=E1genes de talla, como ejemplo, porque =C9l
jam=E1s se ha contaminado con el pecado de las mentiras de Lucifer o de
sus =E1ngeles ca=EDdos, ni por la gente de la mentira eterna de la tierra,
sino todo lo contrario. Nuestro Dios siempre ha sido fiel a su palabra
y a su nombre santo, en su coraz=F3n y as=ED tambi=E9n en el coraz=F3n de s=
us
=E1ngeles y de los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad
entera, para no cambiar jam=E1s por nada ni por nadie, en esta vida ni
en la venidera, tampoco, eternamente y para siempre. Porque su =C1rbol
de la vida ha de seguir siendo su vida y la vida de cada =E1ngel del
cielo y de cada hombre y de cada mujer del para=EDso y de la tierra,
tambi=E9n.

Y aunque nuestro Dios jam=E1s ha o=EDdo la oraci=F3n del pecador, en el
nombre de otros dioses ajenos a su verdad y a su justicia infinita de
su =C1rbol de vida, pero a los que le aman por medio de su unig=E9nito,
entonces si los oye siempre; es m=E1s, nuestro Dios jam=E1s ha rechazado
la oraci=F3n del nombre de Jesucristo. Nuestro Dios no los hace esperar
por nada, sino que contesta sus oraciones, peticiones, rezos,
intercesiones, ruegos, y alabanzas de gloria y de honra eterna a su
nombre santo, hechas siempre hacia =C9l, en el nombre sagrado de su Hijo
amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Es decir, que si los pecadores de siempre se arrepienten de sus
pecados y se acercan al trono de su gracia y de su misericordia
infinita, en el nombre del Se=F1or Jesucristo, entonces ah=ED los oye, sin
m=E1s demora alguna, para responder inmediatamente a cada uno de sus
pedidos, para bien de sus vidas y de los dem=E1s, tambi=E9n. =C9ticamente,
nuestro Dios les ha de o=EDr cada una de sus muchas oraciones,
peticiones, ruegos, intercesiones, alabanzas de gloria y de honra,
levantadas hacia al cielo, para tocar su nombre santo, para entonces
hacer grandes maravillas, milagros y muchas grandezas fenomenales con
sus vidas, vidas que antes estaban perdidas, pero ahora viven, por la
gracia del esp=EDritu del Se=F1or Jesucristo.

Las vidas de los pecadores viven para Dios, para perdonarles sus
pecados y bendecirlos con nuevas vidas, como jam=E1s han sido bendecidos
desde el d=EDa de su formaci=F3n en sus manos santas, para exaltar su
imagen y su semejanza perfecta en cada uno de ellos, en sus millares,
en todas las razas, familias, linajes, tribus y reinos de la tierra.
Entonces nuestro Dios si oye a todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a que se
acerque a =C9l, para recibir su perd=F3n y su salvaci=F3n infinita, llena de
la vida y de la felicidad celestial, de la vida eterna del reino de
los cielos, s=F3lo posibles en la invocaci=F3n con sus labios, del nombre
sagrado de su Hijo, =A1el Se=F1or Jesucristo! Pero para los imp=EDos y
odiosos de nuestro Dos y de su Jesucristo, entonces no hay paz alguna
posible parta ninguno de ellos, en la tierra ni menos en el fuego
eterno y eternamente violento del infierno.

LA ORACI=D3N DEL IMP=CDO ES ABOMINACI=D3N A DIOS, PERO LA ORACI=D3N EN CRIS=
TO
LE AGRADA A SU CORAZ=D3N

Es por esta raz=F3n, que el sacrificio de los imp=EDos siempre ha sido una
repulsi=F3n para nuestro Padre Celestial que est=E1 en los cielos, para
jam=E1s quererlas o=EDr delante de su presencia santa, en la tierra ni en
el cielo. Porque nuestro Dios no desea saber del pecado de nadie, sino
s=F3lo de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, viviendo en su vida. Es
decir, que nuestro Dios s=F3lo oye la oraci=F3n de los rectos, s=F3lo en la
fe sobrenatural, del nombre de su Hijo amado, viviendo en sus
corazones eternos, pues entonces esto le agrada a =C9l, como los mejores
aromas de las flores de la tierra y del para=EDso, a la vez, por
ejemplo, en una gran ofrenda eterna para =C9l.

Ciertamente, nuestro Dios se goza cada vez que el hombre y la mujer de
la tierra se acercan para hablar con =C9l, por medio de la oraci=F3n, s=F3lo
hecha en el nombre bendito de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo. Los
=E1ngeles se maravillan grandemente y esperan por la reacci=F3n de su
Dios, por si =C9l quiera enviarlos a la tierra, por alguna raz=F3n, para
bendecir a cada uno de todos los que se acercan a =C9l, al trono de su
gracia y de su misericordia infinita, en el nombre bendito de su
Jesucristo, por ejemplo. De hecho, esto es gloria eterna para el
coraz=F3n sagrado de nuestro Dios y de su Esp=EDritu Santo, por ejemplo,
el cual jam=E1s terminara en todos los d=EDas de su existencia, en su
nueva vida infinita, de su nuevo reino celestial, en la tierra y en el
cielo, tambi=E9n.

Ya que, para nuestro Padre Celestial, cuando el pecador se acerca a
=C9l, entonces =C9l no percibe el esp=EDritu desagradable del pecado, sino
todo lo contrario, en su coraz=F3n y en su alma sant=EDsima, s=F3lo saborea
el aroma de la verdad y de la justicia infinita de la vida de Cristo,
en nuestras vidas humanas. Realmente nuestro Dios siempre percibe el
esp=EDritu de la verdad y de la justicia infinita de la sangre llena de
vida y de salud eterna de su =C1rbol Viviente, en el coraz=F3n de cada
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, es decir, s=F3lo de
los que se acercan a =C9l, en su nombre misterioso, =A1el Se=F1or
Jesucristo!

Entonces nuestro Dios se disgusta mucho, como siempre, con los que
adoran =EDdolos e im=E1genes de talla, llam=E1ndoles sus dioses o sus
v=EDrgenes, por ejemplo, como todo pagano suele hacer, desde la
antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, cuando realmente s=F3lo existe un Dios
en el cielo y en toda la tierra, tambi=E9n, eternamente y para siempre.
Puesto que, cuando la gente se encuentra en aprietos que no entiende
como han llegado a sus vidas, porque piensan que no se merecen tanto
mal, entonces no se dan cuenta de que est=E1n siendo atacados por los
esp=EDritus de maldad y de mentira eterna, de los que habitan en sus
objetos que dicen ser los dioses de sus vidas. Es m=E1s, =E9ste es el
mayor de los enga=F1os que el esp=EDritu de mentira y de la maldad eterna
ha perpetuado en contra de la humanidad entera, para destruir la
verdad de Dios y de su Hijo amado, en la vida de todo hombre de la
tierra, desde la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas, tambi=E9n.

Y aqu=ED es, realmente, en donde mucha gente ha ca=EDdo en tanta confusi=F3n
espiritual, porque sus corazones y as=ED tambi=E9n sus mentes son
oscurecidas por tinieblas infernales, para que no vean jam=E1s la verdad
de Dios y de su Ley Viviente, y as=ED se arrepientan de sus pecados y
finalmente encuentren sus vidas eternas, s=F3lo en la palabra de Dios.
Porque la verdad es que una simple oraci=F3n de fe, hecha en el nombre
del Se=F1or Jesucristo, delante de la presencia sagrada de nuestro Padre
Celestial, verdaderamente, puede mucho en la tierra y as=ED tambi=E9n, en
el para=EDso, eternamente y para siempre, para bendecir a todo ser
viviente, grande y peque=F1o, de toda la tierra.

Porque la vida de todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad
entera, comenzando con Ad=E1n y Eva en el para=EDso, por ejemplo, est=E1 en
el esp=EDritu de la fe, de creer siempre en el orden y en la honra de la
Ley de Dios y de Mois=E9s, por ejemplo, s=F3lo posible en la vida
sobrenatural del Se=F1or Jesucristo. Y esto es para no romperla jam=E1s en
sus corazones ni en ning=FAn momento de sus vidas, tampoco, por ninguna
raz=F3n, por m=E1s razonable que sea su sabidur=EDa o argumentaci=F3n
personal, por ejemplo, sino todo lo contrario: honrarla por siempre
con el Se=F1or Jesucristo viviendo en sus vidas diariamente y para
siempre, aun m=E1s all=E1 de la eternidad venidera.

Ya que, a nuestro Dios le ha entregado su Ley a Mois=E9s y a todo
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, comenzando con
Israel, para exaltarla por siempre en cada una de sus vidas por la
tierra, en el para=EDso y hasta aun m=E1s alto de todo lo que amen en sus
nuevas vidas, tambi=E9n, por ejemplo. Porque la Ley de Dios es para
exaltarla solamente, y m=E1s no para dejarla caer a la tierra, jam=E1s,
por ninguna raz=F3n, en el coraz=F3n y en la vida de todo hombre, mujer,
ni=F1o y ni=F1a de todas las naciones de la tierra, del ayer y de siempre.
Y si la Ley una vez salio despedida de las manos de Mois=E9s, fue
entonces para entrar al coraz=F3n de la tierra, y desde ah=ED ser
levantada s=F3lo por el Se=F1or Jesucristo hasta lo m=E1s alto de los cielos
de los cielos, en donde nuestro Padre Celestial habita en perfecta
santidad infinita, eternamente y para siempre con su Esp=EDritu Santo.

Dado que, la Ley de Dios es para la eternidad en nuestras vidas; y
nadie jam=E1s podr=E1 cambiarla en nuestras vidas, ni lo alto ni lo bajo,
ni hambre ni sed, ni falta de nada ni menos la muerte en la tierra ni
mucho menos en el m=E1s all=E1, tambi=E9n, como en el mundo bajo del
infierno o el lago de fuego. Entonces fue por esta raz=F3n, que el Se=F1or
Jesucristo no solamente tuvo que descender a la vida de la tierra para
nacer como el Hijo del hombre, sino que tambi=E9n, despu=E9s de haber
vivido su vida mesi=E1nica, cumpliendo as=ED toda escritura, para luego
descender al coraz=F3n del mundo, para encontrarse con los antiguos y
primero que todo con la Ley. Para entonces levantar la Ley Divina de
Dios y de Mois=E9s hasta lo sumo de toda la gloria y honra infinita
jam=E1s alcanzada por los =E1ngeles ni menos por los hombres de la
humanidad entera, pero esta vez Cristo se glori=F3 grandiosamente en
contra del pecado, y derroto a Lucifer con el esp=EDritu de la letra de
la Ley Honrada.

Es decir, que el Se=F1or Jesucristo entonces levanto desde el coraz=F3n de
la tierra las tablas de la Ley, que salieron despedidas de Mois=E9s, en
el d=EDa que Israel peca delante de Dios, sin tener ning=FAn temor en su
coraz=F3n, por herir al Dios del cielo y, a la vez, al =FAnico salvador de
sus vidas eternas, con idolatr=EDa rebelde. Y esto sucedi=F3 a las faldas
del Sina=ED, cuando Israel forma con sus manos un becerro de oro, y lo
llama inicuamente su dios y libertador de sus vidas de la casa de su
cautiverio eterno, Egipto, por ejemplo, para romper as=ED terriblemente
la Ley de Dios, mucho antes que llegase a sus manos, para honrarla
infinitamente en sus vidas.

Ahora, el Se=F1or Jesucristo levanta las tablas de la Ley de Dios, del
coraz=F3n de la tierra, no s=F3lo para entreg=E1rsela a Israel y a la
humanidad entera, como debi=F3 ser desde el Sina=ED: cumplida, ordenada y
eternamente hornada en su vida mesi=E1nica, sacerdotal y libertadora del
poder del pecado y de la muerte, tambi=E9n, sino que mucho m=E1s que esto.
Realmente el Se=F1or Jesucristo levanta la Ley hasta el para=EDso, de
donde Dios la escribi=F3 con su dedo y la envi=F3 a Israel, por medio de
Mois=E9s, para que la reciban, pero no con el esp=EDritu de un becerro de
oro en sus manos, sino en sus corazones, llenos del esp=EDritu del gran
rey Mes=EDas de sus vidas, =A1el Cristo!

Entonces =E9sta Ley, honrada y exaltada en la vida del Se=F1or Jesucristo,
tenia que entrar a nuestras vidas, tambi=E9n, para que cada una de
nuestras oraciones, suplicas, ruegos, intercesiones, plegarias al
cielo, sean ungidas por siempre por el esp=EDritu de la Ley misma
cumplida, en la sangre del Se=F1or Jesucristo, para la eternidad
venidera del nuevo reino celestial. Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es
el Hijo amado de Dios y, realmente, el =FAnico salvador posible de la
Ley y de la vida de la tierra, para Israel y para la humanidad entera,
desde los d=EDas de Ad=E1n y Eva, en el para=EDso, en la tierra y para el
nuevo reino de los cielos, tambi=E9n, eternamente y para siempre.

Y como el Se=F1or Jesucristo no existe otro igual, delante de nuestro
Padre Celestial, desde los primeros d=EDas de la antig=FCedad y hasta
nuestros d=EDas, por ejemplo, para que =C9l pueda entonces o=EDr cada una de
nuestras oraciones, suplicas, ruegos, intercesiones, hechas, s=F3lo
posible en el esp=EDritu del Se=F1or Jesucristo y por el poder de la Ley
Redimida, =FAnicamente. Y as=ED entonces contestarnos cada una de nuestras
oraciones y suplicas, con poder del cielo y de su Ley Alt=EDsima, en el
poder de su verdad y de su justicia infinita, llenas de vida y de
mucha salud eterna, para nuestras vidas, en la tierra y en el para=EDso,
tambi=E9n, eternamente y para siempre.

Y hoy en d=EDa, nuestro Dios oye tu oraci=F3n, mi estimado hermano y mi
estimada hermana, porque el Se=F1or Jesucristo ha redimido la Ley de
Mois=E9s y de Israel desde las profundidades del coraz=F3n de la tierra y
as=ED tambi=E9n ha redimido a todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de las
profundas tinieblas del coraz=F3n de la tierra, para que haya luz en la
tierra. Es decir, para que en tu alma s=F3lo encuentres d=EDa y noche:
luz, paz y la gloria de la felicidad infinita de conocer a su Dios y
Creador a trav=E9s de la oraci=F3n, s=F3lo posible en el esp=EDritu de la
sangre y del nombre bendito de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Por lo tanto, tu Dios, el Eterno de Israel y de las naciones, oye d=EDa
y noche a tu oraci=F3n y tus ruegos constantes, porque s=F3lo el Se=F1or
Jesucristo ha redimido su Ley Santa y se encuentra hoy en d=EDa en el
cielo con =E9l y con todos sus =E1ngeles infinitos. Para que su Ley
Infinita jam=E1s se vuelva alejar, como en el d=EDa que salido de las
manos de Mois=E9s y se introdujo hasta el coraz=F3n de la tierra, como
Ad=E1n y Eva, tambi=E9n, por ejemplo, que se alejaron de =E9l, en el d=EDa =
de
su gran error, de no creer en el fruto de la vida, =A1el Se=F1or
Jesucristo!

D=CDA Y NOCHE NUESTRO DIOS OIR=C1 NUESTRA VOZ, S=D3LO EN CRISTO

Al hacerse de noche, al canto del gallo y al mediod=EDa: orar=E9 y clamar=
=E9
a ti, oh Padre Eterno, en el nombre del Se=F1or Jesucristo, para
honrarte en mi alma; y nuestro Dios oir=E1 mi voz, porque s=F3lo =C9l es
nuestro Dios, en nuestros corazones y en nuestro diario vivir, en la
tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, infinitamente. Porque como =C9l no hay
otro igual para o=EDr nuestras oraciones y saciar la sed de nuestro
coraz=F3n y el hambre de nuestra alma eterna, por la verdad y por la
justicia infinita de nuestras vidas, en la tierra y en el para=EDso,
eternamente y para siempre, s=F3lo posible en el nombre sagrado de su
Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Y, adem=E1s, nuestro Dios es muy bueno para con cada uno de nosotros, de
todas las razas, familias, pueblos, tribus, linajes y reinos de la
tierra, porque nos ha formado en sus manos santas, para que le
sirvamos por siempre, por medio de la oraci=F3n, s=F3lo en el nombre
sagrado y milagroso de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Por lo
tanto, nuestro Padre Celestial nos ha dado lo mejor de =C9l y de su vida
sant=EDsima, el Se=F1or Jesucristo, en su reino celestial, sin jam=E1s
pensarlo dos veces, por amor al cumplimiento de la verdad y de toda
justicia infinita, en nuestros corazones y en nuestras almas eternas,
tambi=E9n, en la tierra y en el para=EDso, para siempre.

Porque de otra manera, nosotros jam=E1s podr=EDamos entrar al cielo y ver
la vida eterna, en nuestros corazones y en nuestros esp=EDritus humanos,
para siempre, sino que vivir=EDamos por siempre esclavos eternos en las
profundas tinieblas del pecado y de la maldad eterna de Lucifer y de
sus =E1ngeles ca=EDdos, por ejemplo. Y a nosotros no nos ha creado del
fango de la tierra en sus manos santas, para que muramos en las
tinieblas de sus enemigos, sino todo lo contrario. Nuestro Dios nos ha
creado para que s=F3lo oremos a =C9l, en el nombre sagrado de su Hijo
amado, para vivir la verdad y la justicia infinita de su nueva vida
eterna, en la tierra y en el para=EDso, desde hoy mismo y eternamente y
para siempre, en la eternidad venidera.

Ya que, es necesario que su verdad y su justicia sean cumplidas por
medio de su Ley, en nuestros corazones y en nuestras almas eternas,
tambi=E9n, s=F3lo en el esp=EDritu de la fe sobrenatural, de la sangre y del
nombre milagroso de su Hijo amado, el =C1rbol de la vida eterna, del
para=EDso y del reino de los cielos. Por lo tanto, =E9ste regalo de
nuestro Dios a nuestras vidas infinitas, ha sido, realmente, ni m=E1s ni
menos, su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, para que viva con nosotros
y en nuestros corazones, tambi=E9n d=EDa a d=EDa en la tierra y eternamente
y para siempre, en su nueva ciudad celestial e infinita: La Jerusal=E9n
Santa y Perfecta del cielo. Porque mayor regalo y gloria para el
coraz=F3n y la vida del hombre y de la mujer no hay otras iguales, en el
para=EDso ni menos en la tierra.

Pues perdon=E1ndonos as=ED entonces, por amor a su Hijo amado, el Se=F1or
Jesucristo, cada uno de nuestros pecados y jam=E1s acord=E1ndose de
ninguno de ellos, tambi=E9n, sino que s=F3lo su esp=EDritu de amor sobre
vence todo mal en nuestras vidas d=EDa a d=EDa y hasta aun m=E1s all=E1 de =
la
eternidad venidera, en su nueva vida celestial e infinita. Es m=E1s,
nuestro Dios jam=E1s nos llamara a cuentas de nuestros pecados, por
ninguna raz=F3n, por amor al Se=F1or Jesucristo, quien vive en nuestros
corazones, sino que s=F3lo se ha de acordar de todo el bien que hicimos,
cada vez que le invocamos en nuestros corazones y en nuestros
esp=EDritus humanos, en el nombre milagroso de su unig=E9nito, por
ejemplo.

Puesto que, s=F3lo en el esp=EDritu, de la sangre y de la vida sant=EDsima
del Se=F1or Jesucristo, es que realmente nuestro Padre Celestial se
agrada de cada uno de nosotros, de todas las familias, razas, pueblos,
linajes, tribus y reinos de la tierra. Es por eso, que nuestra oraci=F3n
es de suma importancia delante de nuestro Dios, en la tierra y as=ED
tambi=E9n en el para=EDso, por ejemplo, para que haya "paz y
tranquilidad", con todo lo que es su verdad y su justicia celestial,
en su nueva vida eterna, en el m=E1s all=E1, en su nuevo reino de los
cielos.

Entonces es muy importante que el hombre y la mujer oren siempre,
delante del Creador de sus vidas, por medio de su Hijo, para no ser
rebeldes a su palabra, como Ad=E1n en el para=EDso, sino hacedores de su
verdad y de su justicia, en nuestros corazones y en nuestro diario
vivir, tambi=E9n, s=F3lo posible en el Se=F1or Jesucristo. Es por esta
raz=F3n, que es muy bueno para tu coraz=F3n y para tu alma eterna, mi
estimado hermano y mi estimada hermana, que t=FA siempre ores a tu Dios,
en el nombre de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, para que seas
bendito de Dios d=EDa y noche en la tierra y por siempre, en el para=EDso,
tambi=E9n. Para que en el d=EDa que regreses al para=EDso y al lado de de tu
=C1rbol de vida eterna, entonces te goces profundamente en tu coraz=F3n,
por todas las oraciones que le hiciste al SE=D1OR, en el nombre de su
Hijo amado, para bien de tu vida y la de muchos m=E1s en toda la tierra.

Es decir, para que entonces cosas grandes y sumamente gloriosas
comiencen a tomar lugar en tu vida a toda hora del d=EDa y hasta que
seas liberado de los males del enemigo, Lucifer, que haya puesto en tu
vida para hacerte tropezar y caer con alguno de sus males (o trampas
usuales), por ejemplo. Y Cristo ha de estar contigo, con su Esp=EDritu y
con sus =E1ngeles, para ayudarte en todo y en cada momento de tu vida,
por amor a las oraciones de las que hayas hecho a tu Dios, en su
nombre sagrado y eternamente milagroso, para tu coraz=F3n y para tu alma
eterna, en la tierra y para la eternidad venidera.

Pues entonces al romper el alba, al mediod=EDa y hasta al caer la tarde,
nuestro Dios espera de ti, que t=FA levantes tus oraciones hacia =C9l, en
el nombre sagrado de su unig=E9nito, el Se=F1or Jesucristo, para que =C9l
mismo comenzar a obrar en tu vida sobrenaturalmente y de manera
sobresaliente y hasta incre=EDble, tambi=E9n, para muchos en tu derredor.
Y esto ha de ser as=ED en tu vida, que la gente vea la mano de Dios
obrando en tu alma diariamente y hasta que entres de regreso a tu
lugar eterno, en el cielo, como en el para=EDso o como en su nueva
ciudad infinita y eterna: La Nueva Jerusal=E9n de Dios y de su gran rey
Mes=EDas, =A1el Cristo!

Es m=E1s, esto ha de ser que nuestro Dios mismo, con maravillas,
milagros y hasta prodigios grandiosos, ha de obrar en todo lo
necesario para que seas diariamente edificado espiritualmente, en tu
coraz=F3n y en tu alma, tambi=E9n, para gloria y para honra infinita de su
nombre sagrado, en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, eternamente y
para siempre. Porque si nuestro Dios no puede bendecirte a ti, por
medio de tus oraciones, ha de ser entonces porque no las has hecho en
una de ellas, de acuerdo a su escritura, de acuerdo a su voluntad
perfecta en tu coraz=F3n y en toda tu alma eterna.

Y esto es realmente hacer cada una de tus oraciones, sin m=E1s demora
alguna, en la privacidad de tu hogar, por ejemplo, s=F3lo en el nombre
del Se=F1or Jesucristo, el =FAnico verdadero Santo de Israel y de la
humanidad entera, para perdonar tu alma y bendecirla hoy en d=EDa, en la
tierra y en el para=EDso, eternamente y para siempre. Porque fuera de la
invocaci=F3n sagrada del nombre de su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo,
entonces Dios no podr=E1 jam=E1s o=EDr ninguna de las oraciones,
solicitudes, suplicas, ruegos, intercesiones y alabanzas de gloria y
de honra a su nombre santo, por falta de toda verdad y de su justicia
infinita, en tu coraz=F3n y en todo tu esp=EDritu humano, tambi=E9n.

Adem=E1s, ning=FAn coraz=F3n pecador ni ning=FAn esp=EDritu rebelde, sean de
=E1ngel ca=EDdo o de hombre o mujer infiel al nombre bendito del Se=F1or
Jesucristo, ha de entrar en la tierra santa del reino de los cielos,
ni menos ha de ser o=EDda su voz jam=E1s en el altar de Dios. A no ser que
ese coraz=F3n y ese esp=EDritu del hombre y de la mujer, entonces sean
ungidos con la presencia sagrada de toda la verdad y de la justicia
infinita de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque s=F3lo los que creen en sus corazones y as=ED confiesan con sus
labios el nombre del Se=F1or Jesucristo, entonces realmente podr=E1n
entrar al nuevo reino de los cielos, para ver la vida eterna d=EDa a d=EDa
y para siempre, en el nuevo infinito de Dios y de su =C1rbol de vida,
=A1el Cristo de Israel y de la tierra! Entonces que esperas para
levantar tus oraciones hacia tu Dios en el cielo, y dejar que =E9l oiga
cada una de ellas, para bendecirte en el nombre sagrado de su Hijo
amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque nuestro Dios nos recibe y nos bendice siempre, en el nombre de
su Hijo, para perdonarnos nuestros pecados y levantarnos bien en alto
con su palabra y con su Ley Santa, Eternamente honrada y cumplida en
nuestros corazones, por los poderes milagrosos del esp=EDritu de la vida
y de la sangre sant=EDsima, de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!
Porque para que la oraci=F3n, la petici=F3n, la intercesi=F3n, la alabanza
de gloria y de honra a su nombre santo, entonces suba hasta aun m=E1s
all=E1 del cielo de los =E1ngeles, en donde mora nuestro Padre Celestial,
realmente tiene que ser hecha en el nombre milagroso del Se=F1or
Jesucristo.

Es decir, que nada sucede con todas nuestras oraciones y alabanzas a
su nombre santo, en la tierra y en el reino de los cielos, tambi=E9n,
porque no pasan m=E1s all=E1 del techo de nuestras casas, por ejemplo,
sino que se quedan con nosotros, como deseos que siguen perdidos en
las tinieblas de nuestro enemigo, por ejemplo. Y, adem=E1s, nuestro Dios
no las honra, a ninguna de nuestras oraciones, no porque no quiera,
sino que no las reconoce si es que el esp=EDritu del nombre del Se=F1or
Jesucristo no las acompa=F1a, como debe ser, de acuerdo a su perfecta
voluntad infinita, su escritura.

EL RECIBIR AL SE=D1OR JESUCRISTO EN TU CORAZ=D3N ES HUMILDAD ETERNA PARA
DIOS

Entonces si hoy en d=EDa te humillases ante tu Dios y Creador de su
vida, invocando el nombre sagrado de su Hijo amado, apart=E1ndote as=ED de
todo camino del mal, entonces Dios ha de o=EDr tu oraci=F3n en el cielo y
bendecir=E1 tu vida y tus tierras, tambi=E9n, desde hoy mismo y
eternamente y para siempre, en la eternidad venidera. Y esto ha de ser
bendici=F3n y vida eterna s=F3lo para ti y para cada uno de los tuyos,
tambi=E9n, en la tierra y en el para=EDso, desde hoy y por los siglos de
los siglos.

En la medida en que, s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es el poder milagroso
que puede llevar cada una de las oraciones, intercesiones, ruegos,
solicites, alabanzas de glorias y de honras infinitas a nuestro Padre
Celestial que est=E1 sentado en su trono de la gracia y de la
misericordia infinita del cielo, por ejemplo. Porque la verdad es que
nuestro Dios jam=E1s ha o=EDdo el clamor, ni la oraci=F3n, ni menos la
alabanza de los pecadores y de las pecadoras de toda la tierra, si es
que el Se=F1or Jesucristo no est=E1 en sus vidas, por ejemplo, sino otros
nombres de dioses ajenos a toda verdad y justicia infinita de la Ley
de Dios.

Y estos son pecadores, realmente, desde los d=EDas de la antig=FCedad y
hasta nuestros d=EDas, de los que se han acercado a =C9l, en el nombre de
sus =EDdolos e im=E1genes de talla, para recibir de =C9l: el perd=F3n de sus
pecados y las muchas bendiciones que necesitan d=EDa y noche en sus
vidas, para seguir viviendo en la tierra. Pero nuestro Dios s=F3lo ve y
oye a los hombres y a las mujeres que se acercan a =C9l, en el nombre
milagroso de su Hijo amado; de otra manera, nuestro Dios no puede ver
ni o=EDr a ninguno de ellos, sea quien sea la persona en su vida, en
toda la tierra.

No importando jam=E1s todo lo bueno (o moral) que haya sido esta
persona, en todos los d=EDas de su vida por la tierra, porque su
honradez y su santidad personal no sirven de nada para Dios, si es que
el Se=F1or Jesucristo no reina en su coraz=F3n y en toda su vida, tambi=E9n.
Porque jam=E1s ha existido una vida u obra mayor de los =E1ngeles del
cielo y de los hombres de la humanidad entera, que haya superado la
vida y la obra perfecta de nuestro Se=F1or Jesucristo, en el para=EDso y
en Israel, por ejemplo, para bien eterno de muchos en todas las
naciones de la tierra.

Es por eso, que todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de toda la tierra,
est=E1 leg=EDtimamente llamado por Dios a orarle a =C9l, y pedirle todo lo
que desee en su vida, s=F3lo con la invocaci=F3n de la verdad y de la
justicia de su Dios y =FAnico Creador de sus vidas. Y estas dos cosas,
s=F3lo se encuentran en el nombre milagroso y eternamente divino de
nuestra gran rey Mes=EDas, =A1el Se=F1or Jesucristo!, viviendo por siempre
en nuestros corazones y en nuestras almas eternas, tambi=E9n, en la
tierra y en el para=EDso, eternamente y para siempre.

Porque sin la verdad y sin la justicia divina de su =C1rbol de vida
eterna, entonces el hombre no podr=E1 jam=E1s orar a su Dios para recibir
su bendici=F3n, ni nada de nada, en todos los d=EDas de su vida, en la
tierra. Ni aunque viva una vida santa y justa como en el para=EDso, como
Ad=E1n y Eva, por ejemplo, no han de recibir nada de nada en sus vidas,
si es que Cristo no es real en sus corazones y en sus almas eternas,
tambi=E9n, cada vez que hablan o oran con su Dios y Creador de sus
vidas.

Fue por =E9sta raz=F3n, de que Ad=E1n y Eva no pudieron permanecer delante
de Dios en el para=EDso; ambos no pod=EDan orar a su Dios, ni menos alabar
su nombre santo, como los =E1ngeles del cielo, por ejemplo, porque no
hab=EDan comido ni menos gustado del esp=EDritu del fruto de vida eterna,
de su Hijo amado, en sus corazones. Entonces cada uno de ellos,
incluyendo a sus descendientes, en sus millares, no pod=EDan permanecer
en el para=EDso, sino descender a la tierra, para nacer en ella, hasta
que reconozcan al Se=F1or Jesucristo en sus vidas, con una simple
oraci=F3n de fe, para bien eterno de sus corazones vivientes, en la
nueva eternidad venidera del nuevo reino celestial, por ejemplo.

Porque el que no se humilla delante de la presencia sagrada de su Dios
y Creador de su vida, en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, en el
nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo, como Ad=E1n y Eva, por ejemplo,
entonces no podr=E1 ser visto ni menos o=EDdo por Dios, para siempre. Es
m=E1s, Dios jam=E1s podr=E1 hacer nada por =E9l ni por su alma eterna, si es
que el Se=F1or Jesucristo no es honrado en su coraz=F3n, con tan s=F3lo una
oraci=F3n de fe, de su nombre santo, en un instante, como en unos
segundos en su coraz=F3n y en su alma infinita, tambi=E9n.

Porque eso es todo lo que Dios le pidi=F3 a Ad=E1n y a Eva en el para=EDso,
para que vivan y vean la vida eterna, que tan s=F3lo reconozcan al Se=F1or
Jesucristo en sus vidas. Y lo mismo es verdad hoy en d=EDa, en toda la
tierra, en el coraz=F3n y en la vida de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a
de la humanidad entera, ni m=E1s ni menos. Dios quiere lo mismo de antes
y del para=EDso con cada uno de ellos, en sus millares, en todos los
lugares de la tierra, que reconozca en su vida, al dador de la vida
eterna, su =C1rbol de vida, =A1el Se=F1or Jesucristo! Eso es todo, ni m=E1s=
ni
menos; pero cada vez m=E1s de Cristo en tu vida y en la de los tuyos,
tambi=E9n, si es posible hacerlo as=ED en tu coraz=F3n, de acuerdo a tu amor
y a tu fe, por Dios y por el nombre sagrado de su Hijo amado, =A1el
Cristo de tu vida y de tu eternidad venidera!

Entonces sabiendo la voluntad perfecta de nuestro Padre Celestial,
para con tu vida y para con tu alma infinita, mi estimado hermano y mi
estimada hermana, pues deja que Dios sea feliz en tu vida, y no le
hagas enojar. No le hagas enojar a =C9l, ni a su Esp=EDritu Santo, como en
el d=EDa que Ad=E1n y Eva rechazaron al Se=F1or Jesucristo en sus vidas,
haciendo as=ED que el nombre de su Hijo no reine en sus corazones, para
mal eterno de ellos mismos y muchos (si no todos) de sus
descendientes, en toda la tierra.

Pues entonces haz t=FA, desde hoy, todo lo contrario, y ponte en el
lugar de Ad=E1n o de Eva, en el para=EDso, y deja que el Se=F1or Jesucristo
venga a tu coraz=F3n y entr=E9 en tu vida, con los poderes de su nombre
milagroso y de los dones sobrenaturales de su Esp=EDritu Santo, tambi=E9n.
Para que entonces por fin comience a cambiar tu vida, cada vez mejor
que antes y hasta que finalmente entres a la gloria infinita del
para=EDso, de Dios y de su =C1rbol de vida, para que s=F3lo comas y bebas de
los frutos de la vida eterna, por ejemplo, desde hoy mismo y hasta la
nueva eternidad venidera. Y s=F3lo entonces Dios ha de ser feliz con tus
oraciones, peticiones, ruegos, intercesiones y alabanzas de gloria y
de honra para su vida gloriosa y para su nombre santo, en la y en el
cielo, desde hoy y por siempre, en la nueva eternidad celestial.

El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo
es contigo.


=A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre!


D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el
nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras
almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y
honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el
cielo, tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo.

LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS

Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la
verdad de Dios y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para
que la omnipotencia de Dios no obre en tu vida, de acuerdo a la
voluntad perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero
todo esto tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu
vida. Has de pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos
termine, cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad.
Los =EDdolos con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa y
noche entre las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber
desobedecido a la Ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos
estos males est=E1 aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el Se=F1=
or
Jesucristo. Cree en =C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando siempre tu fe
en =C9l, escaparas los males, enfermedades y los tormentos eternos de la
presencia terrible de los =EDdolos y de sus huestes de esp=EDritus
infernales en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos tambi=E9n,
en la eternidad del reino de Dios. Porque en el reino de Dios su Ley
santa es de d=EDa en d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por todas
las huestes de sus santos =E1ngeles. Y t=FA con los tuyos, mi estimado
hermano, mi estimada hermana, has sido creado para honrar y exaltar
cada letra, cada palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada categor=EDa de
bendici=F3n terrenal y celestial, cada honor, cada dignidad, cada
se=F1or=EDo, cada majestad, cada poder, cada decoro, y cada vida humana y
celestial con todas de sus muchas y ricas bendiciones de la tierra,
del d=EDa de hoy y de la tierra santa del m=E1s all=E1, tambi=E9n, en el re=
ino
de Dios y de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de
Israel y de las naciones!

S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS

Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu
coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la
tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde
los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del
reino de los cielos:

PRIMER MANDAMIENTO: "No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED".

SEGUNO MANDAMIENTO: "No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo
que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s
culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la
maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la
cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia
por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos".

TERCER MANDAMIENTO: "No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu Dios,
porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en vano".

CUARTO MANDAMIENTO: "Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para santificarlo.
Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el s=E9ptimo d=EDa se=
r=E1
s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=EDa obra alguna, ni t=
=FA, ni
tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el
forastero que est=E1 dentro de tus puertas. Porque en seis d=EDas Jehov=E1
hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y
repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso Jehov=E1 bendijo el d=EDa del s=E1b=
ado y
lo santific=F3".

QUINTO MANDAMIENTO: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d=EDas
se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da".

.TO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s homicidio".

SEPTIMO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s adulterio".

OCTAVO MANDAMIENTO: "No robar=E1s".

NOVENO MANDAMIENTO: "No dar=E1s falso testimonio en contra de tu
pr=F3jimo".

DECIMO MANDAMIENTO: "No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no
codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo".

Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y d=E9shazte de todos estos
males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos,
tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa de
Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos
desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque t=FA
no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de los
tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres de
todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los d=EDas
de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa de hoy.
Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino que
s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en cada
una de sus muchas familias, por toda la tierra.

Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or
Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos
juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia
santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras
almas:

ORACI=D3N DEL PERD=D3N

Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de
tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu
reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la
tierra. El pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras
deudas, como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos
metas en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el
poder y la gloria por todos los siglos. Am=E9n.

Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial
tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres,
tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas.

Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y
la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD".
Juan 14:

NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR.

=A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY!

MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.

YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS
TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY.

- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y
su MUERTE.

Disp=F3nte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete):

Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer
d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu
vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA.

QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9 DECIRLE=
AL
SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un
pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su
SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi
pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi
SALVADOR.

=BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____?

=BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____?

Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una
nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:

Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios,
orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en El
ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros cristianos en
un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema
autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s.

Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros
cristianos que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de
Jes=FAs te recomienden leer y te ayuden a entender m=E1s de Jes=FAs y de su
palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en
gran cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata
a tu barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con
frecuencia, para ver que clase de libros est=E1n a tu disposici=F3n, para
que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.

Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que
te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED
comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre.

El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de
Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque =E9sta=
es
la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la
tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras
almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno: "Vivan
tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y
tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n". Por causa de mis hermanos y
de mis amigos, dir=E9 yo: "Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n". Por causa
de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la tierra:
implorar=E9 por tu bien, por siempre.

El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de
Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo que
respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el Todopoderoso!
Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de
todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor
al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y
como siempre, por la eternidad.



http://www.supercadenacristiana.com/listen/player-wm.asp?playertype=3Dwm%20=
%20///




http://www.unored.com/streams/radiovisioncristiana.asx




http://radioalerta.com