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Subject: =?iso-8859-1?q?(IV=C1N):_NUESTRA_FELICIDAD_EN_DIOS?= Posted on: Sun, 10 Jun 2007 03:27:31 +0000 (UTC)


S=E1bado, 09 de Junio, a=F1o 2007 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador - Iberoam=E9rica


(Este Libro fue Escrito por Iv=E1n Valarezo)


NUESTRA FELICIDAD EN DIOS

As=ED como la alegr=EDa de nuestro Padre Celestial es el Se=F1or Jesucristo,
pues as=ED tambi=E9n con el Esp=EDritu Santo, los =E1ngeles del cielo y con
cada uno de nosotros de todos los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de
la humanidad entera. Porque s=F3lo el esp=EDritu de vida y de salud eterna
es la felicidad infinita de nuestro Padre Celestial y de cada una de
sus criaturas, en todos los lugares de su creaci=F3n.

Y sin Cristo Jes=FAs en nuestras vidas, entonces nuestros corazones
jam=E1s conocer=E1n la vida eterna ni mucho menos el gozo y la felicidad
del reino celestial, de conocer a fondo el nombre sagrado de nuestro
Dios y Fundador de nuestras nuevas vidas infinitas, en la tierra y en
el m=E1s all=E1, tambi=E9n. Realmente, nuestro Dios no conoce otra alegr=ED=
a y
paz para su coraz=F3n y para su alma sant=EDsima, que no sea el Se=F1or
Jesucristo, en el cielo y en toda la tierra.

En la medida en que, si existiese otra alegr=EDa y paz posible, para su
coraz=F3n y para su alma sant=EDsima, nuestro Dios ya hace mucho tiempo
que nos lo hubiese anunciado, y nos la hubiese entregado tambi=E9n a
nosotros mismos, sin reservaci=F3n alguna en su coraz=F3n. As=ED como
entrego a su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, como su =C1rbol de vida en
el para=EDso para Ad=E1n y Eva, y el =C1rbol de la vida, del "Cordero
Escogido de Dios", en las afueras de Jerusal=E9n, en Israel, para
ponerle fin a nuestros pecados y darnos vida en abundancia e
infinitamente, en la tierra y en el para=EDso.

Pero la realidad es que s=F3lo hay una sola alegr=EDa y paz para nuestro
Dios en todos los rincones de su inmensa creaci=F3n celestial y
terrenal, tambi=E9n, y =E9sta es su Hijo amado, el =C1rbol de la vida eterna
del para=EDso y del nuevo reino de los cielos, =A1el Se=F1or Jesucristo! Fue
por esta raz=F3n, que Dios deseo, que desde el comienzo de todas las
cosas, la alegr=EDa y la paz del coraz=F3n del hombre, en verdad, fuese el
Se=F1or Jesucristo viviendo en su coraz=F3n, como ha vivido por siempre,
en su mismo coraz=F3n sant=EDsimo e infinitamente honrado, por cada =E1ngel
del reino de los cielos, por ejemplo.

Adem=E1s, aunque el Se=F1or Jesucristo es la alegr=EDa y la paz infinita del
coraz=F3n y el alma sant=EDsima de nuestro Padre Celestial y de su
Esp=EDritu Santo, por ejemplo, aun as=ED existe una mayor alegr=EDa y paz
para su coraz=F3n, tambi=E9n, hoy en d=EDa y los d=EDas venideros de su nue=
va
creaci=F3n. Y esto es de ver a cada uno de todos los hombres, mujeres,
ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera, y as=ED tambi=E9n a cada =E1ngel,
arc=E1ngel, seraf=EDn, querub=EDn y dem=E1s seres santos del cielo, alegres=
y
felices, viviendo en la eterna paz del Esp=EDritu Sagrado de su =C1rbol de
vida eterna, =A1el Se=F1or Jesucristo! Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo =
es
la "felicidad infinita" de Dios y de su nueva eternidad venidera del
m=E1s all=E1, de su Esp=EDritu Santo y sus huestes celestiales junto con la
humanidad, comiendo y bebiendo por siempre del fruto de la vida
eterna.

Adem=E1s, al ver nuestro Dios la obra de sus manos, el hombre de toda la
tierra, amando y honrando en su vida, en perfecta alegr=EDa y felicidad
infinita de su coraz=F3n, a su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, entonces
esto har=EDa que su coraz=F3n rebose de un gozo y de una felicidad
totalmente nueva, para =C9l y para sus =E1ngeles. Seria como el empezar de
una nueva era de vida, para nuestro Padre Celestial y para sus
criaturas, tambi=E9n, ya sean celestiales y terrenales, en sus millares,
en toda su creaci=F3n, excepto Lucifer y sus =E1ngeles ca=EDdos, por
supuesto. Porque Lucifer jam=E1s podr=E1 vivir en la verdad y en la
justicia infinita de la alegr=EDa del coraz=F3n de Dios y de la humanidad
entera juntos con los millares de huestes celestiales del cielo, por
ejemplo.

Dado que, cada uno de los =E1ngeles ca=EDdos ya ha sido condenado por sus
propias palabras y malas acciones en contra de Dios y del nombre
sagrado de la alegr=EDa del coraz=F3n bendito y eternamente honrado de
Dios y de su Esp=EDritu Santo, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!
Entonces seria una felicidad y un gozo tan fenomenal, que su coraz=F3n
junto con su Esp=EDritu y sus =E1ngeles =ABprorrumpan en una fiesta
celestial=BB, la cual jam=E1s terminar=EDa en su coraz=F3n sagrado ni en el
coraz=F3n de cada uno de sus seres creados, por su palabra y por su
nombre, por ejemplo, como =E1ngeles y hombres de su creaci=F3n personal.

Y nuestro Dios seria infinitamente feliz con cada uno de nosotros, en
nuestros millares, de todas las razas, pueblos, linajes, tribus y
reinos de la tierra: al ver la felicidad de su Hijo amado "reflejada"
en nuestros rostros, como nunca antes, sonrientes y llenos de alegr=EDa,
por la felicidad de las muchas victorias sobre sus enemigos, de su
nombre santo. Porque para nuestro Dios el nombre de su Hijo amado es
muy santo para su coraz=F3n, por la tanto, debe de ser honrado y
exaltado en los corazones de los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la
humanidad entera, as=ED como ha sido honrado y respetado por los =E1ngeles
a trav=E9s de los tiempos y hasta nuestros d=EDas, por ejemplo.

Y el que ama al Se=F1or Jesucristo en su coraz=F3n y en toda su alma
infinita, entonces para Dios =E9ste hombre o =E9sta mujer, realmente, ha
vencido y destruido cada una de las profundas tinieblas de su tristeza
y de sus muchos males, tambi=E9n, en esta vida para entrar a su nueva
vida infinita, de su =C1rbol Viviente, =A1el Mes=EDas! Porque cada uno de
nosotros vencer=E1 al enemigo de Dios, Lucifer y sus =E1ngeles ca=EDdos, por
el nombre que es por encima de todo nombre en los cielos con los
=E1ngeles y en la tierra con todos los hombres y mujeres de la humanidad
entera, por ejemplo, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque con gozo y alegr=EDa de su coraz=F3n sant=EDsimo, nuestro Padre
Celestial ha vencido al enemigo de toda su verdad y de su justicia
infinita, Lucifer, el =E1ngel de las profundas tinieblas de la tierra y
del m=E1s all=E1, tambi=E9n, como el mundo bajo de las almas perdidas y el
lago de fuego, por ejemplo. Pues as=ED tambi=E9n cada uno de nosotros,
empezando con nuestro Se=F1or Jesucristo, ha vencido a Lucifer y cada
una de sus artima=F1as, porque la cruz de los =E1rboles secos y sin vida
de Ad=E1n y Eva le vencieron, para que no vuelva a ser ning=FAn da=F1o en
nuestras vidas del para=EDso o de las nuevas tierras infinitas
venideras, del cielo.

Ciertamente hemos vencido infinitamente con nuestra fe, en el Se=F1or
Jesucristo, a Lucifer y a sus secuaces, en sus millares, en toda la
tierra, sobre la roca eterna del SE=D1OR, en las afueras de Jerusal=E9n,
en Israel, para ponerle fin al pecado y darnos vida en abundancia,
eternamente y para siempre. Por lo tanto, por =E9sta gran obra redentora
del Se=F1or Jesucristo y de su sangre derramada sobre los =E1rboles
cruzados de Ad=E1n y Eva, para ponerle fin a nuestros pecados y a la
vida inicua del =E1ngel de las tinieblas, entonces nosotros gritaremos
de alegr=EDa infinitamente, como si hubiese ocurrido hace unos minutos
"la victoria de Cristo para la eternidad".

TODO LO CREADO POR DIOS, SE ALEGRARA POR JESUCRISTO

Ciertamente, con alegr=EDa saldr=E1n de sus casas y en paz se ir=E1n por el
camino de la verdad, la vida y de la justicia infinita de su =C1rbol de
vida eterna, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, cuando invoquen su
nombre santo con sus labios. Por lo tanto, los montes y las colinas
irrumpir=E1n en c=E1nticos delante de ustedes, por el nombre del SE=D1OR que
vive en sus corazones infinitos, y los =E1rboles del campo aplaudir=E1n
por la valent=EDa de su fe, la cual alegra el coraz=F3n de su Dios y
Creador de sus vidas, =A1el Todopoderoso de Israel y de la humanidad
entera!

Puesto que, nuestro Dios est=E1 en los cielos, sentado en su trono de la
gracia y de la misericordia infinita, y =E9l desea o=EDr de los labios de
los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de toda la tierra, decir de que
=ABel Se=F1or Jesucristo es el =FAnico salvador de sus vidas infinitas=BB.
Porque cuando hagan =E9ste reconocimiento espiritual en sus corazones y
as=ED lo confiesen con sus labios, entonces grandes poderes
sobrenaturales de bendiciones antiguas, las cuales esperan en sus
lugares antiguos del reino de Dios, comenzaran a descender sobre las
vidas de sus fieles, de los que aman y creen en sus corazones, en el
SE=D1OR y en su causa justa.

Y la causa justa de nuestro SE=D1OR, =A1el Todopoderoso de los cielos y de
toda la tierra!, es que su Hijo amado sea honrado y exaltado, en los
corazones y en las vidas de todos los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as,
como siempre lo ha sido por los =E1ngeles del cielo, por ejemplo, para
gloria infinita de su nombre santo. Porque para =E9ste prop=F3sito
infinito Dios crea al hombre y as=ED tambi=E9n la tierra santa del para=EDso
y con sus cielos eternos, para que la voz de los hombres y as=ED tambi=E9n
de los =E1ngeles juntos, honren a su Dios en sus corazones y en con sus
labios, para que su gloria celestial e infinita sea entonces mayor que
antes.

En vista de que, si estas nuevas glorias infinitas del nombre del
Se=F1or son levantadas hasta el cielo m=E1s alto que el reino de los
=E1ngeles, por ejemplo, entonces Dios nos bendecir=E1 no solamente con sus
bendiciones de siempre, sino con mayores bendiciones de la antig=FCedad.
Y estas son bendiciones celestiales e infinitas, las cuales son muy
esenciales para la felicidad de nuestras vidas, no s=F3lo en la tierra,
sino tambi=E9n en el para=EDso y para el nuevo reino de los cielos, como
La Nueva Jerusal=E9n Santa y Eternamente gloriosa del gran rey Mes=EDas,
el Hijo de David, =A1el Cristo!

Es decir, tambi=E9n, que si nosotros realmente creemos en nuestro Dios y
la causa justa de la vida gloriosa de su =C1rbol de vida, entonces hemos
de ser bendecidos poderosamente con la luz de la vida sagrada de su
Hijo amado, Jesucristo, para ver en nuestras vidas aun m=E1s all=E1 de las
profundas tinieblas habituales de nuestros pecados, por ejemplo. En
verdad, nada estar=EDa oculto ante nuestros ojos, ni en nuestros
corazones ni en nuestras vidas, no importando jam=E1s por muy peque=F1o u
oscuro que sea todo ello.

Ya que, podr=EDamos ver muchas cosas, de las cuales no podemos ver
todav=EDa aun en nuestras vidas, y que nos han estado haciendo da=F1o,
porque la luz de nuestros corazones, no es luz, sino tinieblas de las
mentiras de Lucifer, como las que le dijo a Ad=E1n y a Eva, en el
para=EDso, por ejemplo, para cegar sus vidas eternamente. (En las
escrituras, por ejemplo, Dios le dijo a los antiguos: "Mi pueblo muere
por falta de entendimiento".) En el para=EDso, Dios quiso bendecir a
Ad=E1n y a cada uno de sus descendientes poderosamente, como jam=E1s hab=EDa
bendecido a ninguno de sus =E1ngeles, por ejemplo, pero con el
entendimiento de la verdad y la justicia del Se=F1or Jesucristo, igual
que hoy en d=EDa, en todos los lugares de la tierra, s=F3lo con la
invocaci=F3n de su nombre salvador.

Pero primero que esto, el hombre ten=EDa que bendecir en su coraz=F3n y
con sus labios a su fruto de vida eterna, su Hijo amado, el Mes=EDas del
para=EDso y de toda la creaci=F3n de Dios, =A1el Se=F1or Jesucristo!, antes
que Dios mismo lo bendijese a =E9l y a sus descendientes poderosamente y
gloriosamente, tambi=E9n, para la eternidad venidera. Desdichadamente,
para mal de muchos, Ad=E1n le falla a Dios y as=ED tambi=E9n a cada uno de
sus descendientes, comenzando con Eva, su esposa, por ejemplo,
d=E1ndoles as=ED tinieblas de Lucifer, en vez de luz del entendimiento,
conocimiento, sabidur=EDa y poder celestial del =C1rbol de la vida, =A1el
Se=F1or Jesucristo!

Dado que, si Ad=E1n hubiese hecho lo correcto, en su vida del para=EDso,
en bendecir al Se=F1or Jesucristo en su coraz=F3n y con sus labios
primero, entonces todo hubiese sido diferente, y el pecado no hubiese
llegado a ser parte de su vida, para destrucci=F3n de su cuerpo y de su
alma en la tierra y en el infierno, tambi=E9n. Sin embargo, sabemos, que
Ad=E1n escogi=F3 creer al esp=EDritu de mentira de las palabras torcidas de
Lucifer, en la boca de la serpiente antigua del Ed=E9n y de su esposa
Eva, por ejemplo, para mal de su vida y la de cada uno de los suyos,
como t=FA y yo, hoy en d=EDa, mi estimado hermano y mi estimada hermana.

Es decir, que si Ad=E1n le hubiese obedecido al SE=D1OR, en su palabra
santa y verdadera, de comer del fruto del =C1rbol de la vida, el Mes=EDas,
entonces el Esp=EDritu del SE=D1OR hubiese entrado en su coraz=F3n y en su
vida, para ser parte de su vida infinitamente, no s=F3lo en =E9l, sino
tambi=E9n en cada uno de los suyos. Por lo tanto, Eva su esposa hubiese
despertado a =E9sta verdad y justicia celestial de nuestro Padre
Celestial, de que el =C1rbol de la vida es su Hijo amado, el Mes=EDas de
su vida y de cada uno de los suyos, tambi=E9n, en el para=EDso y en toda
la creaci=F3n de Dios y de su Esp=EDritu Santo, por supuesto.

Entonces cuando Ad=E1n y Eva salieran de sus hogares del para=EDso, por
ejemplo, hubiesen caminado por siempre, en el camino, la verdad y la
vida infinita de su Dios y Creador de sus vidas, y no en el camino del
fruto prohibido del =E1rbol de la ciencia, del bien y del mal de
Lucifer, por ejemplo, para mal de muchos. En realidad, los =E1rboles del
para=EDso y as=ED tambi=E9n de toda la tierra hubiesen prorrumpido en
alegr=EDa y gozo infinito de Dios, porque habr=EDan hecho lo correcto lo
justo, para su Dios y para la eternidad venidera. Pero, hoy en d=EDa,
los =E1rboles y sus monta=F1as de toda la tierra est=E1n tristes, y muchos
han muerto de tristeza, tambi=E9n, por culpa del pecado de Ad=E1n y Eva,
por haber rechazado al Se=F1or Jesucristo en sus vidas del para=EDso,
cuando debieron haberlo aceptado incondicionalmente, para bien eterno
de cada uno de sus descendientes y de la creaci=F3n entera.

Porque la verdad es que cada uno de los =E1rboles del para=EDso y as=ED
tambi=E9n de toda la tierra "conocen" muy bien quien es el =C1rbol de la
vida, para el resto de sus vidas no s=F3lo en toda la creaci=F3n, sino
para la nueva vida infinita del nuevo reino celestial de La Nueva
Jerusal=E9n Santa e Infinita del cielo. Es m=E1s, todos los =E1rboles, en
sus millares, en el para=EDso y en toda la tierra, tambi=E9n, hubiesen
aplaudido la vida y el futuro de Ad=E1n y Eva, por ejemplo, porque
habr=EDan hecho lo correcto, de haber recibido del Esp=EDritu del =C1rbol de
la vida, en el para=EDso, para jam=E1s apartarse de su Dios y Fundador de
sus vidas infinitas.

Y esto es gloria eterna, la cual nuestro Padre Celestial busca, sin
hallarla, en el coraz=F3n y en la vida de Ad=E1n y de sus descendientes,
para gozarse en su coraz=F3n infinitamente por haber creado con sus
manos sagradas, nuevas glorias y nuevas santidades jam=E1s alcanzadas
por los =E1ngeles a trav=E9s de los tiempos y hasta nuestros d=EDas, por
ejemplo. Pero con el Se=F1or Jesucristo, a pesar de la presencia de las
tinieblas de la mentira del pecado de Lucifer, en el coraz=F3n de cada
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, entonces nuestro
Dios ha encontrado lo que siempre busco en cada uno de nosotros, en
todos los lugares de la tierra. De hecho, esto es felicidad y justicia
infinita para su coraz=F3n sant=EDsimo, de ver a sus hijos e hijas, llenos
del esp=EDritu de la sangre viva y del nombre glorioso y sumamente
poderoso del pacto eterno, entre Dios y el hombre de toda la tierra,
=A1el Se=F1or Jesucristo!

CANTEN CON JUBILO LOS QUE AMAN A DIOS, POR JESUCRISTO

Por lo tanto, el clamor del coraz=F3n y del Esp=EDritu Santo es uno, el
cual se oye en todos los lugares de la tierra, cada vez que su palabra
es predicada a tiempo y fuera de tiempo, para redimir las almas de los
hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de la humanidad entera, del poder del
pecado y de su muerte. Y dice as=ED: Oh justos, al=E9grense en su Dios y
g=F3cense, eternamente y para siempre en sus almas redimidas por la
sangre del pacto eterno, el cual es el Mes=EDas, su Hijo amado, =A1el
Santo de Israel y de las naciones!

Pues entonces, canten gozos en sus nuevas vidas infinitas, desde ahora
mismo y eternamente; h=E1ganlo con gran j=FAbilo, tambi=E9n, porque su
Creador ama a los rectos de coraz=F3n, a los que le aman a =C9l, en el
esp=EDritu y en la verdad celestial de su =C1rbol de vida, su Hijo amado,
=A1el gran rey Mes=EDas de todos los tiempos! G=F3cense en su Dios, en el
nombre de su Hijo amado, para que su coraz=F3n se alegre tambi=E9n,
delante de sus santos =E1ngeles celestiales, para que les vengan d=EDas
buenos a sus vidas y a todos los suyos, tambi=E9n, desde su trono santo
de la gracia y de la misericordia infinita para toda su creaci=F3n
terrenal y celestial.

En la medida en que, hay poder en el esp=EDritu de alabanza y de la
gloria infinita a su nombre santo, para todo aquel que invoca con sus
labios y cree en su coraz=F3n, en el nombre sagrado de su Hijo amado,
=A1el Se=F1or Jesucristo! Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es la alabanza
perfecta a su nombre santo, en los labios de sus =E1ngeles del cielo y
as=ED tambi=E9n de todo hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad ente=
ra,
de buena fe y de buena voluntad, en todas las naciones de la tierra,
desde hoy y eternamente y para siempre, en la eternidad venidera.

Es por eso, que Dios escogi=F3 una tierra sagrada para =E9l mismo y para
su nombre santo, en donde su ciudad fue creada para alegr=EDa y a su
pueblo rescato de entre las tinieblas de la casa de su esclavitud para
que se gocen por siempre, en el nombre sagrado de su gran rey Mes=EDas,
=A1el Hijo de Dios! Y esta ciudad creada para la alegr=EDa de su nombre
sagrado es La Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita del cielo, en donde su
pueblo se gozara d=EDa y noche y por siempre en la nueva eternidad
venidera, s=F3lo en conocer y alabar su nombre santo, el de su Creador
Celestial y de todos los tiempos, por ejemplo, =A1el Todopoderoso!

Puesto que, en su nueva ciudad celestial, hecha de largas calles de
oro, inmenso mar de cristal y mansiones, en sus millares, por doquier
para sus hijos e hijas, s=F3lo se conocer=E1 el poder sobrenatural de
alabar y de honrar infinitamente el nombre bendito de su gran rey
Mes=EDas, el Cristo de Israel y de las naciones, =A1el Se=F1or Jesucristo!
Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo viviendo en el coraz=F3n de Ad=E1n y de
cada uno de sus hijos e hijas de todas las razas, pueblos, linajes,
tribus y reinos de la tierra, ser=E1 "el gozo y la felicidad" de Dios y
de sus huestes celestiales, en sus millares, en toda la creaci=F3n
celestial de Dios y de su Esp=EDritu Santo.

Por ello, el mandato de nuestro Padre Celestial por medio de sus
profetas y =FAltimamente por su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, es que
todo ser viviente crea en =C9l, como su =FAnico Dios y Creador de su vida,
por la fe sobrenatural, la cual s=F3lo en posible en nuestras vidas, en
la invocaci=F3n del nombre sagrado del Se=F1or Jesucristo. Ya que, fuera
del Se=F1or Jesucristo no hay otra vida posible, celestial y agradable,
para satisfacer toda la verdad y la justicia infinita de nuestro Padre
Celestial, en el para=EDso y as=ED tambi=E9n para Ad=E1n y para cada uno de
sus descendientes, en sus millares, de todas las naciones del mundo
entero.

Es por eso, que cuando Ad=E1n dejo de comer y beber del fruto del =C1rbol
de la vida del para=EDso, entonces tuvo que abandonar su vida celestial
para empezar a vivir su vida terrenal, en donde finalmente comer=EDa y
beber=EDa del =C1rbol de vida de Dios y de su Esp=EDritu Santo, en las
afueras de Jerusal=E9n, en Israel. Pero esta vez, no estar=EDa con toda su
vida en su cuerpo, como cuando viv=EDa en el para=EDso feliz con Eva, sino
que seria un palo viejo y sin vida alguna de la tierra y as=ED tambi=E9n
su esposa Eva; ambos cruzados por clavos y unidos como al nivel de la
quinta costilla del palo de Ad=E1n, para recibir =A1al Mes=EDas!

Sobre la roca eterna: Ad=E1n se levantar=EDa del hoyo de la tierra, porque
de ah=ED lo saco Dios con sus manos sagradas, en el d=EDa de su creaci=F3n;
m=E1s Eva seria clavada al nivel de su quinta costilla, porque de ah=ED la
saco Dios, con sus manos benditas, en el d=EDa de su formaci=F3n, tambi=E9n.
Y as=ED los dos unidos, como una cruz alta, como alcanzando el para=EDso,
para recibir por fin, con clavos el cuerpo y la sangre sagrada del
Hijo de Dios, el gran rey Mes=EDas de Israel y de las naciones, para fin
del pecado y la salvaci=F3n infinita por el cumplimiento de la Ley de
Dios y de la humanidad entera.

Porque ambos serian cruzados y con clavos profundos y dolorosos,
entonces recibir=E1n la comida y la bebida de la vida eterna del =C1rbol
de Dios, el Se=F1or Jesucristo, por medio de su sangre sagrada, para
entonces volver a vivir sus vidas normales del para=EDso, pero esta vez,
con mayor gloria y vida en abundancia que la primer vez, por ejemplo.
Y desde el d=EDa que Ad=E1n y Eva recibieron al Se=F1or Jesucristo, por los
poderes sobrenaturales de la sangre del pacto eterno entre Dios y la
humanidad entera, entonces cada uno de sus descendientes puede tambi=E9n
ser copart=EDcipe del fruto de vida eterna: la comida y la bebida de
=E1ngeles del cielo, para vivir infinitamente en el nuevo reino
celestial.

Por ello, el Esp=EDritu Santo sigue descendiendo con los mismos poderes
y autoridades sobrenaturales para subyugar a cada una de las tinieblas
de las mentiras de Lucifer, en el coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o
y ni=F1a de la humanidad entera, para que ya no sean tinieblas en sus
corazones, sino la luz del =C1rbol de la vida eterna, solamente. Porque
es la luz del =C1rbol de la vida, la cual puede alumbrar y resplandecer
poderosamente, en contra de cada una de las profundas tinieblas de las
mentiras de Lucifer, para destruirlas y hacer que s=F3lo la vida y la
voluntad perfecta de Dios entonces reine, en aquella vida del hombre o
de la mujer, por ejemplo, en la tierra.

Como en el caso de Ad=E1n y Eva en el para=EDso, Dios deseaba que la luz
eterna del =C1rbol de la vida reinase y brillase infinitamente en sus
vidas y en la vida de cada uno de los suyos, en sus millares, de todas
las naciones, pero ellos prefirieron las tinieblas por error antes que
la luz del Mes=EDas. Y fue por esta raz=F3n, que ellos no pudieron
quedarse en el para=EDso para seguir viviendo sus vidas celestiales,
porque toda vida del para=EDso tiene que ser o compatible, s=F3lo como la
vida gloriosa y eternamente honrada del =C1rbol de la vida, el Hijo de
Dios. De otra manera, ninguna otra vida puede permanecer y prevalecer
en el para=EDso o en cualquier otro lugar del reino de los cielos, por
muy grande o por muy gloriosa que sea.

Es por eso, que todo =E1ngel del cielo, en sus millares, en sus
diferentes rangos de gloria y de grandeza infinita, sino com=EDa y beb=EDa
del =C1rbol de la vida, entonces no pod=EDa permanecer viviendo en el
para=EDso ni menos delante de la presencia sagrada de Dios y de su
Esp=EDritu Santo, por ejemplo. Y como una tercera parte de los =E1ngeles
del cielo, cuando eran santos y puros delante de Dios, decidi=F3 no
comer y beber del fruto de la vida, entonces tuvo que abandonar su
vida sagrada del reino de Dios, para convertirse en tinieblas del bajo
mundo, de los rebeldes y perdidos, sin fe y sin su Jesucristo en sus
vidas.

Es m=E1s, fue la misma tierra santa del reino de los cielos la que los
vomito de su presencia sagrada y la de Dios, tambi=E9n, para que no
vuelvan m=E1s a vivir sus vidas en ellas, diferentes a la vida gloriosa
y sumamente honrada del =C1rbol de la vida, =A1el Se=F1or Jesucristo!
Entonces lo mismo les sucedi=F3 a Ad=E1n y a Eva, por ejemplo; ambos
desobedecieron, como los =E1ngeles rebeldes de Lucifer, en el reino de
los cielos, a Dios y a su =C1rbol de vida, para no comer ni beber de =C9l
y as=ED seguir viviendo sus vidas normales en el para=EDso, felices y
alegres con su Dios y sus =E1ngeles. Por lo tanto, la misma tierra del
para=EDso los vomito de la presencia sagrada de Dios y de su Esp=EDritu
Santo, para no contaminar con sus vidas los lugares celestiales del
m=E1s all=E1, con sus vidas rebeldes a la verdad, la justicia y la
santidad perfecta de la voluntad de Dios, su Hijo amado, =A1el Se=F1or
Jesucristo!

Y la tierra del para=EDso vomita a Ad=E1n y a Eva del cielo, de la misma
manera que a Lucifer, por ejemplo, para que no hagan m=E1s da=F1o al
coraz=F3n de Dios y de sus huestes de =E1ngeles gloriosos y sumamente
honrados, de la vida sant=EDsima del =C1rbol de la vida, el Se=F1or
Jesucristo, en el reino de los cielos. Pero cuando Ad=E1n y Eva fueron
vomitados del para=EDso, no tanto por mandato de Dios, sino por la misma
tierra y por los mismos cielos, porque sus vidas no eran compatibles a
la vida honrada y eternamente gloriosa del =C1rbol de la vida, entonces
Dios los dejo ir a vivir sus vidas en la tierra, para luego
rescatarlos con poder.

Y =E9ste poder del Esp=EDritu de Dios y de su fruto de vida eterna est=E1
tocando la puerta de tu coraz=F3n, para que le abras y pueda entrar Dios
y hacer su voluntad perfecta en tu vida, para bien de tu alma y la de
los tuyos, tambi=E9n, en la tierra y en el cielo, para siempre. Entonces
Dios dejo ir a Ad=E1n y a Eva de la tierra del para=EDso, para luego
rescatarlos con grandes poderes sobrenaturales, s=F3lo posibles en sus
corazones y en sus vidas, como en cada uno de sus hijos e hijas en
todos los lugares de la tierra, con la misma sangre sagrada del fruto
de vida del para=EDso, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Para que en el futuro no muy lejano, entonces ellos puedan comer y
beber del cuerpo del =C1rbol de la vida y con su prole, pero esta vez
con clavos en sus cuerpos muertos por el primer pecado original del
para=EDso, para que reciban una nueva vida y en abundancia tambi=E9n, en
el nuevo reino celestial, para la eternidad venidera. Es por esta
raz=F3n, que el Se=F1or Jesucristo regresa pronto a la tierra, para
levantarnos a nuestras vidas normales del para=EDso, y as=ED jam=E1s
volvernos a separar de =C9l y de su presencia gloriosa y eternamente
agradable para nuestros corazones y para nuestras almas infinitas, en
la tierra y en La Nueva Jerusal=E9n Santa y Eterna del cielo.

=C9STE ES JES=DAS, EN QUIEN ESPERAMOS; NOS LIMPIARA DEL PECADO.

Se dir=E1 en aquel d=EDa, cuando el Se=F1or Jesucristo regrese a la tierra:
=A1He aqu=ED, =E9ste es nuestro salvador celestial!, =A1el =FAnico!; =A1el
prometido "Cordero Escogido" exclusivamente por nuestro Padre
Celestial para esta gran labor celestial e infinita de nuestras vidas
manchadas por el poder del pecado, quien nos librara y limpiara de
todos los males de nuestros enemigos eternos! En =C9l hemos esperado, y
=C9l nos salvar=E1 de nuestros pecados y muertes eternas de la tierra y
del m=E1s all=E1, tambi=E9n: =A1Este es el Se=F1or Jesucristo, el que nos a=
ma
con un amor eterno y sobrenatural, el cual s=F3lo puede existir en su
coraz=F3n sagrado y eternamente glorioso, delante de Dios y de sus
huestes angelicales del reino celestial!

Pues en =C9l hemos esperado todos los d=EDas de nuestras vidas y hasta hoy
en d=EDa, para que nos reciba en el para=EDso una vez m=E1s, y esta vez para
la nueva eternidad venidera de la nueva vida del nuevo reino de Dios y
de sus =E1ngeles eternos. =A1Goc=E9monos, pues entonces, en su presencia
santa, y alegr=E9monos en su salvaci=F3n celestial e infinita de nuestro
SE=D1OR, creador del cielo y de la tierra! =A1Porque mayor salvaci=F3n que
=E9sta, la de su Hijo amado, su =C1rbol de vida eterna, no hay otra igual,
en el para=EDso ni menos en la tierra, para siempre!

Es por esta raz=F3n, que hoy en d=EDa, deber=EDamos estar muy felices en
nuestros corazones, porque el Se=F1or Jesucristo es nuestra =FAnica
salvaci=F3n infinita, de nuestras almas y de nuestras vidas, en la
tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, para la nueva eternidad venidera del
nuevo reino de los cielos. Entonces tenemos que amarle y respetarle en
nuestros corazones, en nuestros esp=EDritus y cuerpos humanos, por
ejemplo (no como los imp=EDos hacen con =C9l), para que nuestro Padre
Celestial nos ame y nos respete, tambi=E9n, todos los d=EDas de nuestras
vidas, para que cuando necesitemos algo de =C9l y de sus muchas
riquezas, pues no nos niega nada, jam=E1s.

Por consiguiente, nuestro Dios decide quien es bendecido por =C9l y
quien no; los que son bendecidos por Dios, son los que aman al Se=F1or
Jesucristo, porque s=F3lo =C9l es la voluntad perfecta de su coraz=F3n:
lleno de verdad, amor y justicia infinita, para sus =E1ngeles y as=ED
tambi=E9n para la humanidad entera, sin jam=E1s hacer excepci=F3n de persona
alguna. Porque es el amor y el respeto hacia su Hijo amado, desde
nuestros corazones y desde nuestras almas eternas, lo que hace a
nuestro Padre Celestial siempre moverse a favor de cada uno de
nosotros, en todas las cosas que emprendamos en la tierra, para bien
de nuestras vidas y para gloria, honra de su nombre sagrado en el
infinito.

Y esto tiene que ser as=ED, en el cielo y en la tierra tambi=E9n, amar al
Se=F1or Jesucristo quien ha venido a nosotros desde el para=EDso, para
entonces aprender amar a nuestro Creador. Porque nuestro Dios tiene
grandes ideas para ponerlas a trabajar para gloria de su nombre
sagrado, en nuestras vidas, si tan s=F3lo le somos fieles a =C9l, por
medio de quien nos ha confiado en nuestros corazones, a su Hijo amado,
el Se=F1or Jesucristo. Y, adem=E1s, porque nuestro Dios se est=E1
preparando, a pesar del mal de Lucifer, para entrar a una nueva vida
infinita, sin el pecado y el esp=EDritu de error de ninguno de sus
enemigos, para gozar la nueva eternidad venidera, con cada uno de sus
=E1ngeles y as=ED tambi=E9n con los hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de =
la
humanidad entera.

Porque es el amor y el respeto que Dios siempre ha sentido hacia su
Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, lo que mueve su coraz=F3n a hacer
muchas cosas, si no todas, ya sea en el cielo o en cualquier lugar de
su inmensa creaci=F3n, como en la tierra en donde vivimos, hoy en d=EDa,
por ejemplo. En otras palabras, tambi=E9n podr=EDamos decir: como t=FA
tratas a su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, en tu coraz=F3n y en toda
tu vida, pues as=ED tambi=E9n =C9l te atender=E1 a ti y a los tuyos. Entonc=
es
si es para bien, pues para bien estar=E1 Dios contigo, siempre por medio
de su Jesucristo; pero si es todo lo contrario, entonces =C9l no tiene
la culpa de ning=FAn mal que suceda en tu vida o en la vida de tus muy
amados, por ejemplo, porque los errores y males del fruto prohibido
estar=E1n contigo y los tuyos.

Porque es tu decisi=F3n personal de amar su verdad, su justicia y su
nueva vida infinita, la cual es el Se=F1or Jesucristo, lo que decide
realmente como Dios te tratara a ti y a los tuyos, hoy en d=EDa y por
siempre en la eternidad venidera, tambi=E9n. Podemos ver a Ad=E1n y a Eva,
en el para=EDso, por ejemplo. Ambos no amaron el fruto del =C1rbol de la
vida, como ya conocemos, para comer y beber de =C9l, siempre en sus
vidas celestiales del reino de los cielos, pues entonces tuvieron que
salir de su presencia santa a vivir en la tierra de nuestros d=EDas, y
s=F3lo hasta que coman y beban de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Porque de otra manera, ninguno de ellos, ni sus descendientes, podr=EDan
jam=E1s volver a sus vidas normales y celestiales, por las cuales fueron
creados en las manos de Dios, con la ayuda id=F3nea del Esp=EDritu Santo y
del =C1rbol de la vida eterna, para vivir en el para=EDso, eternamente y
para siempre. Porque para nuestro Padre Celestial su Hijo amado es
todo y lo mejor de lo mejor, a la vez, para =C9l y para cada una de sus
criaturas, sean =E1ngeles del cielo u hombres y mujeres de la humanidad
entera, comenzando con Ad=E1n y Eva, en el para=EDso y en todos los
lugares de la tierra, tambi=E9n, por supuesto.

Ahora, el primer ser creado, por su nombre y por sus manos, fue el
hombre, Ad=E1n, en el reino celestial, y luego lo puso a vivir en el
para=EDso, para ver como seria su vida delante de su presencia sagrada y
de su =C1rbol de vida eterna, =A1el Se=F1or Jesucristo! Y nuestro Dios hizo
muchas cosas buenas, s=F3lo para ver si Ad=E1n seria feliz o no, en el
cielo. Y entonces Dios se dio cuenta que Ad=E1n no pod=EDa vivir solo, en
toda la inmensidad de las grandes glorias celestiales del para=EDso. Y
Dios pensaba intensamente en su coraz=F3n, como ayudarlo, sin jam=E1s
causarle ninguna desdicha a su vida angelical.

Es decir, que Dios y el Se=F1or Jesucristo siempre han estado en
nuestras vidas, de una manera u otra, por medio del Esp=EDritu Santo de
vida y de bendici=F3n infinita, para ayudarnos a crecer como hombres y
como mujeres del nombre sagrado de nuestro Creador, para alcanzar
nuevas glorias y santidades infinitas del nuevo m=E1s all=E1 de la
eternidad venidera. Porque es necesario que nuevas glorias y honras
sean alcanzadas no s=F3lo por los =E1ngeles del cielo, sino tambi=E9n por el
hombre de toda la tierra, tambi=E9n, s=F3lo por medio del fruto de vida
eterna del para=EDso, =A1el Se=F1or Jesucristo!

En la medida en que, todo con el Se=F1or Jesucristo vale mucho o
infinitamente para Dios, y nada con el Se=F1or Jesucristo no tiene valor
alguno para =C9l ni para su Esp=EDritu Santo ni para sus huestes
angelicales, tampoco, por ejemplo. Entonces ah=ED estaba Ad=E1n, viviendo
s=F3lo en el para=EDso sin conocer al Se=F1or Jesucristo todav=EDa, por alg=
=FAn
tiempo, tratando de crecer en la imagen y en la semejanza, por la cual
Dios mismo lo hab=EDa creado con sus manos santas, de la tierra sagrada
del reino de los cielos, para gloria y santidad infinita de su nombre
sumamente honrado.

Y no paso mucho tiempo, cuando Dios se dio cuenta que no era bueno que
el hombre siguiese viviendo solo, y pens=F3 en su compa=F1era, por vez
primera, por amor a su nombre santo. Aqu=ED es cuando Dios decide
verdaderamente crear a Eva, su esposa, para que est=E9 siempre al lado
de la quinta costilla de Ad=E1n, en todos los d=EDas de su vida, para que
no le falte nada, y no viva triste ni un d=EDa m=E1s, en toda la nueva
eternidad venidera del nuevo reino celestial.

As=ED fue creada Eva en las manos de Dios, tambi=E9n, por necesidad de
Ad=E1n, pero de su quinta costilla sali=F3 ella, para que sea su compa=F1era
todos los d=EDas de su vida y aun hasta el fin de todas las cosas del
mundo entero, como en la nueva ciudad infinita del nuevo reino
angelical: La Nueva Jerusal=E9n Santa del cielo. Aqu=ED, los primeros
seres humanos hab=EDan sido creados, en las manos de Dios, y luego
vendr=EDamos nosotros, en nuestros millares, de todas las familias,
razas, pueblos, linajes, tribus y reinos de la tierra, para vivir por
Dios y conocer su santo nombre, en lo intimo de nuestros corazones, en
la tierra y para la nueva eternidad venidera.

Por lo tanto, nosotros somos creaci=F3n perfecta de las manos santas e
infinitamente felices de nuestro Padre Celestial, con la ayuda id=F3nea
de su Esp=EDritu Santo y de su =C1rbol de la vida, su Hijo amado, el Se=F1or
Jesucristo, para vivir con =C9l, eternamente y para siempre en su nuevo
reino celestial. Y =E9sta nueva vida del nuevo reino celestial ya est=E1
con cada uno de nosotros, en todos los lugares de la tierra, si tan
s=F3lo le somos fieles a nuestro Padre Celestial, a trav=E9s del amor
angelical y sin igual alguno de la humanidad entera, en el cielo y en
la tierra, de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!

Por ende, eso es todo lo que Dios siempre ha requerido de sus =E1ngeles
y as=ED tambi=E9n de la humanidad entera, de que le seamos fieles a =C9l, a
trav=E9s del fruto del =C1rbol de la vida, el Se=F1or Jesucristo y su sangre
sumamente milagrosa, del pacto eterno entre Dios y el hombre de toda
la tierra. Es decir, tambi=E9n, que d=EDa y noche nuestro Padre Celestial
continua ofreciendo su fruto de vida a cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a
de todas las familias, naciones, tribus, pueblos, linajes y reinos de
la tierra, para que coman y beban de =C9l y sean felices eternamente y
para siempre, en su nueva vida encontrada para la nueva eternidad
venidera. Porque s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es la felicidad perfecta del
coraz=F3n y de la vida de todo ser viviente, ya sea =E1ngel del cielo u
hombre o mujer del para=EDso y de toda la tierra, tambi=E9n.

GRITARAN CON GRAN JUBILO, LOS QUE CREEN EN JESUCRISTO

Entonces se alegrar=E1n todos los que conf=EDan en el SE=D1OR, porque s=F3lo
el Se=F1or Jesucristo es nuestro camino, verdad y vida eterna en la
tierra y en la eternidad venidera del nuevo reino de los cielos; para
siempre gritar=E1n de j=FAbilo por amor a su nombre, pues nuestro Dios
mismo nos protege de los males de nuestros enemigos de siempre.
Seremos llenos de gozo y de felicidad infinita de su Esp=EDritu Santo,
porque el nombre de Dios es una realidad celestial en nuestros
corazones y en nuestras almas inmortales, caminando d=EDa y noche y por
siempre hacia nuestros nuevos d=EDas largos e infinitos de su nuevo
reino glorioso del cielo, por ejemplo.

Por lo tanto, los que aman su nombre bendito se regocijar=E1n en el
Se=F1or Jesucristo, ya que =C9l mismo, nuestro Dios, bendecir=E1 al justo
por amor a su nombre sagrado, el cual vive en el coraz=F3n del hombre
infinitamente fiel a =C9l, por razones de su amor celestial hacia su
Hijo amado, el gran rey Mes=EDas de todos los tiempos. Entonces como un
escudo nos rodear=E1 y con su favor nos ayudara tambi=E9n, como a todo
aquel que le es fiel s=F3lo a =C9l, como su Creador Celestial, al creer en
su coraz=F3n e invocar con sus labios: la verdad y la justicia que llena
de alegr=EDa su coraz=F3n y la de su Esp=EDritu Santo y millares de huestes
celestiales.

Y esta verdad y justicia celestial e infinita de Dios es, realmente,
que s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es su Hijo amado y SE=D1OR de la nueva vida
celestial del nuevo reino de los cielos, para cumplir s=F3lo su voluntad
infinitamente para con los =E1ngeles y para con cada hombre, mujer, ni=F1o
y ni=F1a de la humanidad entera. Porque fuera del Se=F1or Jesucristo,
entonces no hay complacencia posible, para el coraz=F3n y para el alma
viviente de nuestro Dios, en esta vida ni en la venidera tampoco;
porque, sin el Mes=EDas, toda vida de =E1ngel del cielo y de la humanidad
entera seria s=F3lo tinieblas delante de su presencia santa y la de su
Esp=EDritu Santo, tambi=E9n, infinitamente. Y esto es algo terrible para
el coraz=F3n de Dios, de tan s=F3lo pensarlo; Dios no desea =E9ste terrible
mal, jam=E1s, para ninguna de sus criaturas, como =E1ngeles del cielo u
hombres del para=EDso y de toda la tierra, tambi=E9n, de nuestros d=EDas y
de siempre.

Dado que, nuestro Padre Celestial s=F3lo puede ver a sus =E1ngeles
celestiales y as=ED tambi=E9n a todo hombre y mujer de buena voluntad y de
buena fe, por medio de la luz del Se=F1or Jesucristo, alumbrando
intensamente en su coraz=F3n, desde el momento en que crey=F3 en =C9l y
hasta siempre vivir en el nuevo reino celestial, por ejemplo. Porque
s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es la luz del cielo, para destruir cada una
de las profundas tinieblas de las mentiras eternas de Lucifer y de sus
=E1ngeles ca=EDdos, en el para=EDso con Ad=E1n y Eva y as=ED tambi=E9n con =
la
humanidad entera, de todas las naciones de la tierra.

Y sin el Se=F1or Jesucristo entonces todo es tinieblas para los =E1ngeles
del m=E1s all=E1 y as=ED tambi=E9n para cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a=
de
toda la tierra, delante de Dios y de su Esp=EDritu Santo. Es decir, que
sin el Se=F1or Jesucristo en nuestras vidas terrenales o celestiales,
entonces no hay felicidad y alegr=EDa posible alguna para =E1ngeles del
cielo ni para hombres ni mujeres de la tierra, sino s=F3lo tinieblas y
tristeza infinita en sus corazones ciegos y perdidos, en el esp=EDritu
de error y de grandes mentiras de Lucifer y sus =E1ngeles ca=EDdos.

Visto que, estas son realmente las profundas tinieblas de las
mentiras, por las cuales alejaron y, a la vez, destruyeron a Ad=E1n y a
Eva en sus vidas celestiales del para=EDso, para que no coman y beban
del =C1rbol de la vida, por ejemplo, como sucede actualmente con cada
uno de sus descendientes en todos los lugares del mundo entero. Porque
muchos de ellos no son felices, sino que viven en una profunda
tristeza de sus corazones, ciegos y perdidos, porque no han comido ni
menos gustado jam=E1s del fruto del =C1rbol de la vida del para=EDso, =A1el
Se=F1or Jesucristo!, cuando muy bien pueden gustar de =C9l, en cualquier
tiempo y lugar de la tierra, sin m=E1s esperar por nada.

En verdad, cada uno de ellos, as=ED como Ad=E1n y Eva, por ejemplo, s=F3lo
conoce tinieblas y profunda tristeza en su coraz=F3n y en su alma
eterna, tambi=E9n, porque el esp=EDritu que rechazo el fruto de vida vive
aun, en su coraz=F3n, en su esp=EDritu y cuerpo humano, repleto del
esp=EDritu hostil a su Dios y a su Jesucristo. Y cada uno de ellos, en
toda la tierra, ha de seguir viviendo su vida completamente triste y
ciega, como la de Ad=E1n y Eva, en el para=EDso y hasta que salga de la
presencia de Dios y de su Esp=EDritu Santo, porque el Se=F1or Jesucristo
no es la alegr=EDa de su coraz=F3n y de su alma eterna, por ejemplo.

Por cuanto, s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es la verdadera vida alegre y
llena de gozo y paz infinita de la salud de su coraz=F3n, de su esp=EDritu
y cuerpo humano, en la tierra y as=ED tambi=E9n, en el para=EDso y en el
nuevo reino de los cielos, de Dios y de su Esp=EDritu Santo, por
ejemplo. Porque =E9sta es la alegr=EDa infinita de la vida gloriosa del
reino celestial, de que s=F3lo el Se=F1or Jesucristo es el =C1rbol de la
vida y, a la vez, el gran rey Mes=EDas de los =E1ngeles y as=ED tambi=E9n d=
el
hombre, de la mujer, del ni=F1o y de la ni=F1a, en el para=EDso y en la
tierra, hoy y siempre.

Es por eso, que el evangelio del Se=F1or Jesucristo siempre ha venido
d=EDa y noche y a tiempo y fuera de tiempo, tambi=E9n, para tocar la
puerta de nuestros corazones y hacernos reflexionar de la necesidad
infinita de Dios, en nuestras vidas. Porque s=F3lo con Dios y el Se=F1or
Jesucristo en nuestros corazones y en nuestras vidas, realmente
podremos alcanzar una vida mejor, no s=F3lo en la tierra, sino tambi=E9n
en el m=E1s all=E1, como en el para=EDso o como en La Nueva Jerusal=E9n San=
ta
e Infinita del cielo.

Puesto que, para ning=FAn =E1ngel del cielo y as=ED tambi=E9n para ning=FAn
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, habr=E1 una vida
mejor para su alma y para su coraz=F3n, si Dios no es una realidad en su
vida, por medio del Se=F1or Jesucristo, su =FAnico Hijo amado, el gran rey
Mes=EDas de todos los tiempos, para siempre. Es por esta raz=F3n, que
nuestro Padre Celestial siempre ha insistido, desde el comienzo de
todas las cosas para la humanidad entera, en el m=E1s all=E1, como con
Ad=E1n y Eva, por ejemplo, en el para=EDso, de comer y beber solamente del
=C1rbol de la vida, para comenzar a crecer en sus corazones y en sus
almas eternas, para Dios.

Dado que, s=F3lo =E9sta es la =FAnica manera para alcanzar una vida mejor y
hasta superior a la de los =E1ngeles del cielo, por ejemplo, en el
coraz=F3n de cada hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera. De
otra manera, no es posible alcanzar una vida mejor y hasta mayor que
la de los =E1ngeles del cielo, sin el Se=F1or Jesucristo viviendo en
nuestros corazones y en nuestras vidas terrenales y celestiales,
tambi=E9n.

Es m=E1s, sin el Se=F1or Jesucristo ning=FAn ser viviente, del cielo ni
menos de la tierra, podr=E1 realmente conocer su verdadera vida por la
cual fue creado en el principio, por Dios y por su Esp=EDritu Santo, por
ejemplo. Es por eso, que para los que hemos cre=EDdo en nuestro Dios,
por medio de la vida y de la sangre sagrada de su Hijo amado, el Se=F1or
Jesucristo, entonces viviremos eternamente alegres y felices en
nuestros corazones, por haber llegado a conocer su =FAnica vida
verdadera e infinita, por la cual nos formo en sus manos, en el
principio.

Y =E9sta nueva vida verdadera e infinita comienza en cada uno de
nosotros, en nuestros millares, de todas las razas, familias, pueblos,
linajes, tribus y reinos en la tierra y en el para=EDso, tambi=E9n, llena
de los poderes sobrenaturales del nombre, de nuestro Dios y Fundador
de nuestras vidas eternas de su nuevo reino celestial, por s=F3lo creer
en Jesucristo. Por eso, se gozaran infinitamente todos los que creen
en el Se=F1or Jesucristo en sus corazones, delante de Dios y de su
Esp=EDritu Santo, rodeado por siempre por sus huestes celestiales, en
sus millares, en todos los lugares del reino de los cielos, para
exaltar mucho m=E1s que antes su nombre sagrado, en nuestras nuevas
vidas infinitas.

Pues infinitamente gritaran gozos y llenos de jubilo en sus corazones
y en sus almas redimidas por la sangre del Se=F1or Jesucristo,
declarando abiertamente que nuestro Dios es grande y digno de toda
gloria y honra, porque ahora Dios mismo los protege de todos los males
del mal del m=E1s all=E1, como Lucifer y sus =E1ngeles ca=EDdos, por ejempl=
o=2E
Por lo tanto, los que aman al Se=F1or Jesucristo, alegraran el coraz=F3n
de Dios, mucho m=E1s que los =E1ngeles del cielo se lo hayan alegrado a
trav=E9s de los siglos y hasta nuestros d=EDas, por ejemplo.

Todos ser=E1n felices, haciendo feliz as=ED a los que verdaderamente aman
a Dios y a su Hijo amado, el Se=F1or Jesucristo, desde lo profundo de
sus corazones, en esta vida y en la venidera, tambi=E9n, como en el
nuevo reino celestial de su Nueva Jerusal=E9n Santa e Infinita del
cielo. Ciertamente los que aman al Se=F1or Jesucristo ser=E1n amados por
Dios y por su Esp=EDritu Santo, con grandes poderes sobrenaturales del
cielo, por manifestar ese esp=EDritu de fe y de amor hacia su Dios, por
medio del Se=F1or Jesucristo, su =FAnico fruto de vida eterna, en la
tierra y as=ED tambi=E9n, en el para=EDso, eternamente y para siempre.

Por eso, los que aman al SE=D1OR del cielo y de toda la tierra, desde
hoy mismo y por siempre, por medio del nombre del Se=F1or Jesucristo,
entonces ser=E1n amados por Dios mismo, con su protecci=F3n infinita y, a
la vez, ayudados d=EDa y noche con su favor celestial de grandes poderes
y de riquezas indescriptibles de la creaci=F3n. Poderes y riquezas
indescriptibles del nombre sagrado de nuestro Dios y de su =C1rbol de
vida eterna, el Se=F1or Jesucristo, manifestadas una a una en nuestras
vidas de la tierra y en la nueva vida celestial del nuevo reino de los
cielos, tambi=E9n, por ejemplo, como en La Nueva Jerusal=E9n del gran rey
Mes=EDas, el Hijo de David, =A1el Cristo!

SOMOS SERES ALEGRES CREADOS POR DIOS, POR SU NOMBRE SANTO

En verdad, nuestro Dios nos ha creado para que seamos seres muy
alegres delante de su presencia y con su nombre santo viviendo en
nuestros corazones. As=ED como los =E1ngeles del cielo, que siempre han
sido alegres con Dios y con su nombre sagrado viviendo en sus
corazones, tambi=E9n, todos los d=EDas de sus vidas, desde el d=EDa de su
formaci=F3n y hasta nuestros d=EDas, por ejemplo.

Por lo tanto, el reino de los cielos es una tierra muy sagrada e
infinitamente alegre para =E1ngeles y gentes sumamente felices, como los
que aman de todo coraz=F3n a su Dios, por medio de su =C1rbol de vida
infinita, su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Es por eso, que el
Se=F1or Jesucristo les ense=F1o, con cautela, a sus ap=F3stoles y disc=EDpu=
los
ha vivir siempre alegres y gozosos, con su nombre santo en sus
corazones, para que entonces s=F3lo haya alegr=EDa y paz en sus almas y en
cada momento de sus vidas, delante de su Dios y Creador de sus nuevas
vidas infinitas del para=EDso. Es m=E1s, el Se=F1or Jesucristo les dec=EDa a
sus seguidores: No se alegren que tienen poderes contra sus enemigos,
sino al=E9grense que sus nombres est=E1n escritos en "el libro de la
vida", del reino de los cielos.

Entonces nuestro Dios desea que cada uno de sus seres amados sea
alegre por siempre de esp=EDritu, s=F3lo por medio de la vida gloriosa y
sumamente honrada del Se=F1or Jesucristo, para el servicio infinito de
su nombre santo, ya sea en la tierra o en el para=EDso, con cada hombre,
mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera. Porque en la nueva vida
infinita de La Gran Jerusal=E9n Celestial van a alabar y honrar el
nombre de nuestro Dios d=EDa y noche y por siempre en la eternidad
venidera, no con tristeza en sus corazones y en sus esp=EDritus humanos,
sino con mucha alegr=EDa del Esp=EDritu Santo y del =C1rbol de vida eterna,
=A1el Se=F1or Jesucristo!

En la medida en que, "s=F3lo la invocaci=F3n" del nombre del Se=F1or
Jesucristo es la alegr=EDa celestial e infinita del esp=EDritu de la
sangre y del nombre glorioso y eternamente honrado de nuestro Padre
Celestial que est=E1 en los cielos, por ejemplo. Y sin el nombre del
Se=F1or Jesucristo y sus muchas bendiciones viviendo en el coraz=F3n del
hombre, entonces le ser=E1 totalmente imposible alabar y honrar a su
Dios, no s=F3lo en la tierra, sino tambi=E9n en el para=EDso o en cualquier
lugar de la nueva creaci=F3n de Dios y de su Esp=EDritu Santo, en el m=E1s
all=E1, por ejemplo.

Porque s=F3lo los poderes de verdad, justicia y santidad infinita del
esp=EDritu de la sangre y de la vida de nuestro Se=F1or Jesucristo, tienen
dominios y potestades sobrenaturales para servir a nuestro Dios, =ABen
ese esp=EDritu y en esa verdad=BB, por las cuales =C9l ha buscado desde
siempre, en los =E1ngeles y, en hoy en d=EDa, en todo hombre, tambi=E9n. Por
cuanto, nuestro Padre Celestial s=F3lo desea vivir, en su nueva vida
infinita con cada uno de sus seres creados, como =E1ngeles del cielo y
hombres de la humanidad entera, =FAnicamente en "el esp=EDritu" de la
verdad, justicia y santidad infinita, del fruto del =C1rbol de la vida,
=A1el Se=F1or Jesucristo!

Y sin =E9ste esp=EDritu del fruto del =C1rbol de la vida, para que sus
=E1ngeles y hombres, mujeres, ni=F1os y ni=F1as de toda la tierra, coman y
beban de =C9l, nuestro Dios no desea vivir, ni podr=E1 jam=E1s tampoco,
existir con ninguno de ellos, en la tierra, ni menos en su nueva vida
infinita del nuevo reino de los cielos. Porque es s=F3lo en comer y
beber del fruto del =C1rbol de la vida d=EDa y noche y por medio de la
oraci=F3n y la fe, lo que hace que nuestro Dios est=E9 siempre alegre con
cada uno de nosotros. Y esto es ser feliz y alegre con cada uno de
nosotros, en nuestros millares, ya sea en el para=EDso o en la tierra,
s=F3lo por su verdad y por su justicia infinita que emanan del esp=EDritu
de la vida gloriosa de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, por
nuestros corazones y por nuestras almas infinitas, por ejemplo.

Entonces nuestro Dios desea que cada uno de nosotros crea en =C9l, por
amor a su Hijo amado, para que podamos vivir, desde ahora, como en el
esp=EDritu y en la vida de sus =E1ngeles m=E1s gloriosos del reino de los
cielos, por ejemplo, para el servicio alegre y eternamente honrado de
su nombre santo. Y s=F3lo as=ED entonces podremos nosotros conocer a
nuestro Dios y a su nueva vida infinita, en nuestros corazones, en
nuestras almas y en nuestros cuerpos humanos, =ABglorificados
infinitamente por la vida misma de nuestro salvador celestial=BB, =A1el
Se=F1or Jesucristo!

Puesto que, en nuestras nuevas vidas infinitas del m=E1s all=E1, hemos de
vivir infinitamente gozosos de disfrutar los sentimientos =EDntimos no
s=F3lo de nuestros corazones, llenos del Se=F1or Jesucristo, sino tambi=E9n
de nuestras almas, las cuales fueron formadas en las manos sagradas de
nuestro Dios, para que lleven infinitamente su imagen y su semejanza
gloriosa, en el nuevo reino celestial. Y esta alegr=EDa no va a volver a
la vida de ning=FAn hombre (o pecador o pecadora de toda la tierra), si
es que el Se=F1or Jesucristo no es parte de su coraz=F3n y de toda su
vida, tambi=E9n, desde hoy mismo y por siempre, en la nueva eternidad
venidera del nuevo reino sempiterno de los cielos.

Ya que, fue Lucifer quien nos arrebata violentamente, con mentiras y
maldades, la alegr=EDa y el gozo de nuestros corazones de ver y conocer
el nombre sagrado de nuestro Padre Celestial y de su fruto de vida
infinita del =C1rbol de la vida, el Se=F1or Jesucristo, en el para=EDso.
Pero en =E9sta hora, nuestro Dios desea devolverte esa alegr=EDa (y esa
vida celestial e infinita) del para=EDso, para que te comiences a gozar
en su plenitud con tu Dios y Creador de tu vida, como debi=F3 de ser
contigo, desde el principio de todas las cosas, en el m=E1s all=E1, como
en el d=EDa de tu creaci=F3n, por ejemplo.

Porque la verdad es que s=F3lo la alegr=EDa de tu coraz=F3n, con el Se=F1or
Jesucristo viviendo en =E9l, verdaderamente alegra a muchos en la tierra
y en el cielo tambi=E9n, como a =E1ngeles celestiales y a tu Dios y
Creador de tu vida infinita, tambi=E9n, como el =FAnico Dios Vivo, =A1el
Todopoderoso de Israel y de las naciones! Y si, hoy en d=EDa m=E1s que
nunca, deseas realmente hacer alegre y muy gozoso el coraz=F3n de tu
Dios y Fundador de tu vida, para reconciliarte con =C9l y ganar su favor
celestial y terrenal, a la vez, entonces s=F3lo tienes que "invocar"
concluyentemente el nombre sagrado de su fruto de vida eterna, su Hijo
amado, =A1el Se=F1or Jesucristo! Algo que Ad=E1n falla con Eva hacer delante
de Dios y del =C1rbol de la vida en el para=EDso, prefiriendo as=ED por
error y por enga=F1o, por las palabras de Lucifer, comer del fruto
prohibido. Pero esperemos que ni t=FA ni los tuyos comentan el mismo
error mortal del m=E1s all=E1 y de la tierra, tambi=E9n, por supuesto;
esperemos que no-que nunca te suceda este terrible mal del m=E1s all=E1 a
ti ni ninguno de los tuyos, de los que est=E1n cerca o lejos de sus
hogares, por ejemplo.

Dado que, eso fue todo lo que Dios le pidi=F3 a Ad=E1n y a Eva, tambi=E9n,
para que sean felices y alegres infinitamente, en sus vidas
celestiales del para=EDso, para que comiencen a invocar su nombre santo,
como cada uno de los =E1ngeles del para=EDso lo han hecho por millares de
siglos pasados de la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas. Y, hoy en d=EDa,
es lo mismo que nuestro Padre Celestial le est=E1 pidiendo a cada
hombre, mujer, ni=F1o y ni=F1a de la humanidad entera, a trav=E9s del
Esp=EDritu Santo de su palabra, de su nombre y de la vida santa y
sumamente justa de su =C1rbol de vida infinita, su Hijo amado, el Hijo
de David, =A1el Mes=EDas!

Para que entonces s=F3lo reine el esp=EDritu del gozo y la alegr=EDa de tu
coraz=F3n y de tu alma, de la misma manera, que debi=F3 ser siempre, desde
el comienzo de tu formaci=F3n en las manos de Dios, para que lleves su
imagen y su semejanza santa, infinitamente en tu nueva vida celestial,
mi estimado hermano y mi estimada hermana. Y s=F3lo as=ED entonces le
sirvas, con mucha alegr=EDa y gozo en tu coraz=F3n, tal como los =E1ngeles
hacen lo mismo y sin cansarse en ning=FAn momento de la vida d=EDa y
noche, desde los primeros d=EDas de la antig=FCedad y hasta nuestros d=EDas,
por ejemplo.

=A1Amen!, haz t=FA lo mismo y se feliz con tu Dios, a trav=E9s de su
Jesucristo, para que alcances mayor gozo y bendici=F3n celestial y
terrenal para tu vida y para la vida de los tuyos, tambi=E9n, en todos
los lugares de la tierra, d=EDa y noche y por siempre, en la nueva vida
celestial e infinita del cielo.

El amor (Esp=EDritu Santo) de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo
es contigo.


=A1Cultura y paz para todos, hoy y siempre!


D=EDgale al Se=F1or, nuestro Padre Celestial, de todo coraz=F3n, en el
nombre del Se=F1or Jesucristo: Nuestras almas te aman, Se=F1or. Nuestras
almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y
honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el
cielo, tambi=E9n, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo
amado, el Se=F1or Jesucristo.

LOS =CDDOLOS SON UNA OFENSA / AFRENTA A LA LEY PERFECTA DE DIOS

Es por eso que los =EDdolos han sido desde siempre: un tropiezo a la
verdad de Dios y al poder de Dios en tu vida. Un tropiezo eterno, para
que la omnipotencia de Dios no obre en tu vida, de acuerdo a la
voluntad perfecta del Padre Celestial y de su Esp=EDritu Eterno. Pero
todo esto tiene un fin en tu vida, en =E9sta misma hora crucial de tu
vida. Has de pensar quiz=E1 que el fin de todos los males de los =EDdolos
termine, cuando llegues al fin de tus d=EDas. Pero esto no es verdad.
Los =EDdolos con sus esp=EDritus inmundos te seguir=E1n atormentando d=EDa y
noche entre las llamas ardientes del fuego del infierno, por haber
desobedecido a la Ley viviente de Dios. En verdad, el fin de todos
estos males est=E1 aqu=ED contigo, en el d=EDa de hoy. Y =E9ste es el Se=F1=
or
Jesucristo. Cree en =C9l, en esp=EDritu y en verdad. Usando siempre tu fe
en =C9l, escaparas los males, enfermedades y los tormentos eternos de la
presencia terrible de los =EDdolos y de sus huestes de esp=EDritus
infernales en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos tambi=E9n,
en la eternidad del reino de Dios. Porque en el reino de Dios su Ley
santa es de d=EDa en d=EDa honrada y exaltada en gran manera, por todas
las huestes de sus santos =E1ngeles. Y t=FA con los tuyos, mi estimado
hermano, mi estimada hermana, has sido creado para honrar y exaltar
cada letra, cada palabra, cada oraci=F3n, cada tilde, cada categor=EDa de
bendici=F3n terrenal y celestial, cada honor, cada dignidad, cada
se=F1or=EDo, cada majestad, cada poder, cada decoro, y cada vida humana y
celestial con todas de sus muchas y ricas bendiciones de la tierra,
del d=EDa de hoy y de la tierra santa del m=E1s all=E1, tambi=E9n, en el re=
ino
de Dios y de su Hijo amado, =A1el Se=F1or Jesucristo!, =A1El Todopoderoso de
Israel y de las naciones!

S=D3LO ESTA LEY (SIN ROMPERLA) ES LA LEY VIVIENTE DE DIOS

Esta es la =FAnica ley santa de Dios y del Se=F1or Jesucristo en tu
coraz=F3n, para bendecirte, para darte vida y vida en abundancia, en la
tierra y en el cielo para siempre. Y te ha venido diciendo as=ED, desde
los d=EDas de la antig=FCedad, desde los lugares muy altos y santos del
reino de los cielos:

PRIMER MANDAMIENTO: "No tendr=E1s otros dioses delante de m=ED".

SEGUNO MANDAMIENTO: "No te har=E1s imagen, ni ninguna semejanza de lo
que est=E9 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas
debajo de la tierra. No te inclinar=E1s ante ellas ni les rendir=E1s
culto, porque yo soy Jehov=E1 tu Dios, un Dios celoso que castigo la
maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la
cuarta generaci=F3n de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia
por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos".

TERCER MANDAMIENTO: "No tomar=E1s en vano el nombre de Jehov=E1 tu Dios,
porque =C9l no dar=E1 por inocente al que tome su nombre en vano".

CUARTO MANDAMIENTO: "Acu=E9rdate del d=EDa del s=E1bado para santificarlo.
Seis d=EDas trabajar=E1s y har=E1s toda tu obra, pero el s=E9ptimo d=EDa se=
r=E1
s=E1bado para Jehov=E1 tu Dios. No har=E1s en ese d=EDa obra alguna, ni t=
=FA, ni
tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el
forastero que est=E1 dentro de tus puertas. Porque en seis d=EDas Jehov=E1
hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y
repos=F3 en el s=E9ptimo d=EDa. Por eso Jehov=E1 bendijo el d=EDa del s=E1b=
ado y
lo santific=F3".

QUINTO MANDAMIENTO: "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d=EDas
se prolonguen sobre la tierra que Jehov=E1 tu Dios te da".

.TO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s homicidio".

SEPTIMO MANDAMIENTO: "No cometer=E1s adulterio".

OCTAVO MANDAMIENTO: "No robar=E1s".

NOVENO MANDAMIENTO: "No dar=E1s falso testimonio en contra de tu
pr=F3jimo".

DECIMO MANDAMIENTO: "No codiciar=E1s la casa de tu pr=F3jimo; no
codiciar=E1s la mujer de tu pr=F3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu pr=F3jimo".

Entr=E9gale tu atenci=F3n al Esp=EDritu de Dios y d=E9shazte de todos estos
males en tu hogar, en tu vida y en la vida de cada uno de los tuyos,
tambi=E9n. Hazlo as=ED y sin mas demora alguna, por amor a la Ley santa de
Dios, en la vida de cada uno de los tuyos. Porque ciertamente ellos
desean ser libres de sus =EDdolos y de sus im=E1genes de talla, aunque t=FA
no lo veas as=ED, en =E9sta hora crucial para tu vida y la vida de los
tuyos, tambi=E9n. Y t=FA tienes el poder, para ayudarlos a ser libres de
todos estos males, de los cuales han llegado a ellos, desde los d=EDas
de la antig=FCedad, para seguir destruyendo sus vidas, en el d=EDa de hoy.
Y Dios no desea continuar viendo estos males en sus vidas, sino que
s=F3lo =C9l desea ver vida y vida en abundancia, en cada naci=F3n y en cada
una de sus muchas familias, por toda la tierra.

Esto es muy importante: Oremos junto, en el nombre del Se=F1or
Jesucristo. Vamos todos a orar juntos, por unos momentos. Y digamos
juntos la siguiente oraci=F3n de Jesucristo delante de la presencia
santa del Padre Celestial, nuestro Dios y salvador de todas nuestras
almas:

ORACI=D3N DEL PERD=D3N

Padre nuestro que est=E1s en los cielos: santificada sea la memoria de
tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu
reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as=ED tambi=E9n en la
tierra. El pan nuestro de cada d=EDa, d=E1noslo hoy. Perd=F3nanos nuestras
deudas, como tambi=E9n nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos
metas en tentaci=F3n, mas l=EDbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el
poder y la gloria por todos los siglos. Am=E9n.

Porque si perdon=E1is a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial
tambi=E9n os perdonar=E1 a vosotros. Pero si no perdon=E1is a los hombres,
tampoco vuestro Padre os perdonar=E1 vuestras ofensas.

Por lo tanto, el Se=F1or Jes=FAs dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y
la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR M=CD".
Juan 14:

NADIE M=C1S TE PUEDE SALVAR.

=A1CONF=CDA EN JES=DAS HOY!

MA=D1ANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.

YA MA=D1ANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS
TUYOS, EN EL D=CDA DE HOY.

- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de =E9ste MUNDO y
su MUERTE.

Disp=F3nte a dejar el pecado (arrepi=E9ntete):

Cree que Jesucristo muri=F3 por ti, fue sepultado y resucito al tercer
d=EDa por el Poder Sagrado del Esp=EDritu Santo y deja que entr=E9 en tu
vida y sea tu =DANICO SALVADOR Y SE=D1OR EN TU VIDA.

QUIZ=C1 TE PREGUNTES HOY: =BFQUE ORAR? O =BFC=D3MO ORAR? O =BFQU=C9 DECIRLE=
AL
SE=D1OR SANTO EN ORACI=D3N? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios m=EDo, soy un
pecador y necesito tu perd=F3n. Creo que Jesucristo ha derramado su
SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi
pecado. Invito a Cristo a venir a mi coraz=F3n y a mi vida, como mi
SALVADOR.

=BFAceptaste a Jes=FAs, como tu Salvador? =BFS=ED _____? O =BFNo _____?

=BFFecha? =BFS=ED ____? O =BFNo _____?

Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una
nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:

Lee la Biblia cada d=EDa para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios,
orando todos los d=EDas en el nombre de JES=DAS. Baut=EDzate en AGUA y en El
ESP=CDRITU SANTO DE DIOS, adora, re=FAnete y sirve con otros cristianos en
un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema
autoridad. Habla de Cristo a los dem=E1s.

Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros
cristianos que los hermanos Pentecost=E9s o pastores del evangelio de
Jes=FAs te recomienden leer y te ayuden a entender m=E1s de Jes=FAs y de su
palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos est=E1n disponibles en
gran cantidad en diferentes temas, en tu librer=EDa cristiana inmediata
a tu barrio, entonces visita a las librer=EDas cristianas con
frecuencia, para ver que clase de libros est=E1n a tu disposici=F3n, para
que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.

Te doy las gracias por leer m=ED libro que he escrito para ti, para que
te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y as=ED
comiences a crecer en =C9l, desde el d=EDa de hoy y para siempre.

El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de
Jerusal=E9n d=EDa a d=EDa y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque =E9sta=
es
la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la
tierra: todas nuestras bendiciones y salvaci=F3n eterna de nuestras
almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Esp=EDritu Eterno: "Vivan
tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y
tranquilidad en tus palacios, Jerusal=E9n". Por causa de mis hermanos y
de mis amigos, dir=E9 yo: "Haya paz en ti, siempre Jerusal=E9n". Por causa
de la casa de Jehov=E1 nuestro Dios, en el cielo y en la tierra:
implorar=E9 por tu bien, por siempre.

El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Esp=EDritu de
Dios a toda la humanidad, dici=E9ndole y asegur=E1ndole: - Qu=E9 todo lo que
respira, alabe el nombre de Jehov=E1 de los Ej=E9rcitos, =A1el Todopoderoso!
Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de
todo coraz=F3n, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor
al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y
como siempre, por la eternidad.



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%20///




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